La comisaría pasa una noche sin patrullas por escasez de personal

Luis Díaz
LUIS DÍAZ MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Exterior de la comisaría ayer, primera jornada sin oficina nocturna de denuncias.
Exterior de la comisaría ayer, primera jornada sin oficina nocturna de denuncias. roi fernández

Fue la madrugada en la que entró en vigor la supresión de la oficina de denuncias

02 abr 2016 . Actualizado a las 09:49 h.

Las limitaciones de personal suponen en algunas ocasiones un serio condicionante para el normal desarrollo de la actividad de la policía nacional de Monforte. En la madrugada del jueves al viernes llegó el mes de abril, y con él la anunciada reorganización que suprime la oficina de denuncias en horario nocturno. La desaparición de este servicio de atención a la ciudadanía se justifica precisamente por las estrecheces actuales de la plantilla, que esa noche tuvieron otras consecuencias imprevistas en la actividad de la comisaría. Debido a la falta de un número suficiente de agentes, la patrulla de seguridad ciudadana no pudo salir a la calle en ese turno.

El comisario de policía, Juan Mariñas, indicó ayer que se trata de un hecho excepcional que para nada tiene que ver con el cierre por las noches de la oficina de denuncias, vigente desde el pasado viernes. Mariñas precisó que las patrullas nocturnas seguirán funcionando con total normalidad y que lo sucedido esa madrugada se debió a la indisposición por enfermedad de uno de los agentes que debían permanecer de guardia.

Doble imprevisto

Las guardias nocturnas se cubren habitualmente con cinco policías nacionales. Esa noche, sin embargo, había tres disponibles. Los otros dos agentes que debían formar parte del turno disfrutaban de los días de descanso que se distribuyeron entre la plantilla por las vacaciones de Semana Santa. En principio tres policías permiten atender la patrulla de vigilancia y, al mismo tiempo, custodiar la comisaría. Al ponerse enfermo uno de ellos, el coche patrulla no pudo estar operativo. Requiere la presencia de dos efectivos y un policía debe permanecer necesariamente en la sede policial.