Mariposas y estalagmitas que ayudan a conocer los climas prehistóricos

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

Los científicos conceden gran valor a la combinación de los estudios de biología y geología en O Courel

30 mar 2016 . Actualizado a las 13:10 h.

El Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña espera que la investigación sobre los climas prehistóricos que acaba de realizar tomando como base las estalagmitas de la cueva de Arcoia -en la sierra de O Courel- sirva en los sucesivo para estudiar con más profundidad la evolución de la fauna en las montañas gallegas. Gracias a este estudio se han reconstruido con gran precisión los datos climáticos de setenta períodos diferentes situados entre las dos últimas glaciaciones y en la época posterior a la última Edad del Hielo. Esta información, combinada con los estudios sobre la fauna antigua que se han realizado hasta el momento y los que se lleven a cabo de ahora en adelante, servirá para trazar un mapa mucho más exacto de las transformaciones medioambientales que se produjeron en este territorio en tiempos pasados y quizá también a predecir los cambios que pueden darse en el futuro.

Juan Ramón Vidal Romaní, director del referido instituto, señala a este respecto un estudio sobre las poblaciones de una rara especie de mariposa, denominada Erebia triaria, que realizó hace tiempo la investigadora Marta Vila y que dio pie a una tesis doctoral presentada en el 2004. El trabajo fue dirigido por el propio Vidal y por el científico sueco Mats Björkulnd. Según dicho estudio -basado en gran parte en el análisis genético de los insectos-, las sierras orientales gallegas fueron colonizadas por dos linajes diferentes de esta especie después de la etapa más fría de la última glaciación, hace unos 20.000 años. Uno de de estos linajes se extendió primeramente por las sierra de O Courel, Os Ancares y Queixa a partir de alguna zona de refugio más cálida en la que las mariposas sobrevivieron a la glaciación. Otro grupo genético procedente de un área geográfica distinta colonizó más tarde O Courel, Queixa y las sierras del norte de Portugal.

Vidal apunta que si esta investigación se realizase ahora, disponiendo de los datos climáticos que acaban de ser extraídos de las estalagmitas, se podría obtener un panorama considerablemente más detallado de la historia de la expansión de la Erebia triaria por las montañas gallegas. «Cuando se elaboró esa tesis teníamos una visión más o menos aproximada de la cronología glaciar de la sierra de O Courel, basada en estudios realizados en otros territorios -señala el científico-, pero ahora contamos una información climática muy fiable que procede de esta misma zona». Con estos datos, agrega, se podrán reconstruir con más precisión los procesos de expansión, extinción o recolonización experimentados por las diferentes especies de animales y plantas que poblaron estos territorios en las épocas prehistóricas y las que lo siguen haciendo en la actualidad.