Leopoldo de Soto, el último de la primera saga de banqueros chantadinos

Muere el nieto del fundador de la Banca de Soto, creador del eslogan «Chantada, corazón de Galicia»

<span lang= es-es >Las letras de su abuelo</span>. Leopoldo de Soto apunta con su bastón (en una foto de enero del 2014) a las letras B y S del edificio del Banco de Soto. Las iniciales son las del nombre de su abuelo Benito
Las letras de su abuelo. Leopoldo de Soto apunta con su bastón (en una foto de enero del 2014) a las letras B y S del edificio del Banco de Soto. Las iniciales son las del nombre de su abuelo Benito

chantada / la voz

El banquero chantadino Leopoldo de Soto murió el viernes a los 85 años de edad. Dirigió el banco fundado por su familia, fue concejal, diputado provincial y presidente del círculo recreativo, dirigió la organización de las fiestas de agosto... Incluso es de su autoría el conocido eslogan que sitúa en Chantada el corazón de Galicia. Vivió temporadas en Lugo y en Vigo, pero nunca dejó de ser un personaje 100% chantadino.

Leopoldo de Soto tenía 18 años cuando en 1949 entró a trabajar en el Banco de Soto. Fundada por su abuelo Benito de Soto Linares en la segunda mitad del siglo XIX, la entidad evolucionó desde un pequeño negocio de préstamo basado en una tienda familiar de ultramarinos hasta una entidad bancaria que sobreviviría cerca de cien años, hasta su venta al Banco Popular Español en 1969. Para entonces, el banco chantadino tenía quince trabajadores, la mayoría relacionados familiarmente con los propietarios, y oficinas también en Monterroso y Ribadeo.

Cobrador de letras

Leopoldo era hijo de Manuel, primogénito del fundador y quien se hizo cargo del banco cuando su padre murió. Cuando el ahora fallecido empezó a trabajar en esta entidad, todavía no era legalmente un banco, sino que operaba como comunidad de bienes con el nombre de Viuda de Benito Soto. Su cometido profesional fue inicialmente el registro y cobro de letras. «En aquella época -recordaba en un reportaje sobre el banco publicado por este periódico en enero del 2014- el dinero se colocaba en las estanterías y se vivía de la diferencia de lo que se pagaba, no había comisiones».

Transformado jurídicamente en Banco de Soto en 1962, la familia De Soto acabó vendiéndolo al grupo del Banco Popular Español en 1969. Para entonces, él ya era director general de la entidad chantadina y continuaría vinculado a ella hasta su jubilación.

Concejal y diputado

Pero su actividad fue mucho más allá del banco fundado por su abuelo. Se involucró activamente en la vida pública chantadina. Su actividad política lo llevó primero a ser concejal y después a la diputación provincial. Integrante activo de la comisión que organizó las fiestas de agosto de 1969, fue presidente del círculo recreativo y jugó un papel importante en la puesta en marcha de la subida automovilística a Chantada. El Ayuntamiento y las entidades culturales con las que colaboró le rindieron homenaje en el 2004 en las instalaciones del círculo recreativo.

Afectado por los achaques de la edad, Leopoldo de Soto llevaba meses casi recluido en su casa. Deja viuda y una hija. Fue enterrado ayer en el cementerio de Chantada, tras un funeral oficiado en la iglesia vieja al que asistieron cientos de vecinos y amigos.

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