monforte / la voz

El río Antigua, a su paso por la localidad de A Ferrería -en el municipio de O Incio- se caracteriza por ofrecer uno de los paisajes fluviales más llamativos del sur lucense. En un tramo de cauce de poco más de cuatrocientos metros de longitud se suceden varias pequeñas presas construidas en piedra de chapacuña que han servido tradicionalmente para regar los prados situados en ambas orillas del río y que forman bellas cascadas. En aquellas zonas donde el desnivel del terreno es muy pronunciado fue necesario construir además varios acueductos por encima del río para conducir el agua a los prados de la margen opuesta.

En los alrededores de la localidad se pueden contemplar dos muestras de esta peculiar arquitectura hidráulica que ofrecen un gran interés desde el punto de vista etnográfico. Se las conoce como Cal da Leiriña y Cal de Gandarón -cal en este caso significa canal estrecho- y están construidas con grandes vigas de castaño que se apoyan sobre pilares de piedra de considerable altura. El canal propiamente dicho está formado por losas de pizarra -tanto en su base como en las paredes laterales-, para evitar pérdidas de agua y tener más consistencia. Para visitar estas interesantes construcciones y las presas que alimentan de agua sus canales, hay que situarse en la parte alta del pueblo, a la altura de la última vivienda más próxima al cauce del río Antigua.

Casas sobre peñascos

Antes de iniciar el recorrido, es recomendable hacer una pausada visita a esta localidad y recorrer sus calles y su paseo fluvial para disfrutar de un singular conjunto arquitectónico. Llama la atención el hecho de que una buena parte de las viviendas están construidas sobre sólidos y grandes peñascos. Algunas de ellas poseen amplios balcones y corredores que se asomandose sobre el cauce del río.

A la altura de la última vivienda sale un camino que da acceso a los prados y al cauce del río Antigua. La primera presa está justamente por debajo de la viviend. De ella salían unas conducciones para el suministro de agua al desaparecido hotel balneario de A Ferrería, uno de los más antiguos y conocidos de Galicia. Siguiendo río arriba y a unos cincuenta metros está la presa de O Lindeiro, que forma una hermosas cascada de unos cinco metros de altura. A corta distancia de este punto se encuentra el primer acueducto, conocido por Cal da Leiriña. A continuación es preciso subir a la parte alta del prado y retomar el camino en el lugar denominado O Gandarón, siguiendo la marcha en sentido ascendente.

Pasamos al lado de varios prados y entramos después un souto conocido como el de Pepe da Cortiña. Aguas abajo y en la orilla opuesta se encuentra el molino llamado de Forgas, entre el arroyo de Acevedo y el río Antigua. Unas decenas de metros más adelante se halla una presa que alimenta el referido molino de Forgas y a continuación llegamos al siguiente acueducto, llamado Cal de Gandarón. El estado de esta construcción es bastante irregular. Solo conserva una pequeña parte del canal -ya que el tramo central se vino abajo hace mucho tiempo- y los dos pilares que lo sostienen alcanzan considerable altura.

A partir de aquí entramos en una zona de praderías conocida por O Pomarín. Un vecino de A Ferrería recuerda todavía los tiempos en que los habitantes de la localidad iban con frecuencia a regar los prados y tenían que desviar previamente el agua por los acueductos tradicionales. «Daquela dicíase: vaite a botar a auga a Gandarón ou a Pomarín» señala.

Cómo llegar

A Ferrería se encuentra a ocho kilómetros de distancia de la capital del municipio, A Cruz do Incio. Se accede a esta localidad por la carretera que sale de A Cruz do Incio y que lleva a O Hospital y A Ferrería

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Por los antiguos acueductos y presas de A Ferrería