quiroga / la voz

En las cercanías del pueblo de Paradapiñol, a orilllas del río Soldón, se encuentra uno de los vestigios más notables de la minería aurífera romana en el municipio de Quiroga. Se trata de un canal tallado en la roca viva, en la margen derecha del cauce, que según todos los indicios sirvió para conducir agua hasta las explotaciones mineras que existieron en torno a la desembocadura de este río en el Sil. Este tramo, de unos 150 metros de longitud, es hoy la parte más visible de la antigua canalización junto con el túnel de Pena Furada, situado cerca de la aldea de Paradaseca.

En las proximidades de este tramo del río discurre el llamado Camiño Ferradal, una senda tradicional que en la actualidad está siendo homologada como ruta de senderismo por la Federación Galega de Montañismo. Sin embargo, pese al interés arqueológico y a la espectacularidad de este paraje, no parece fácil integrarlo en la ruta, ya que las condiciones de acceso son bastante complicadas. Por ahora no puede considerarse como un lugar visitable para los turistas.

Un descenso arduo

Según explica Ramón Vila, técnico municipal y miembro del club de montañismo Formigueiros, el Camiño Ferradal discurre por la margen izquierda del Soldón a bastante altura sobre el cauce. Desde el camino es posible avistar algún tramo del canal minero, pero llegar hasta la orilla del río para verlo de cerca resulta muy arduo para las personas que no estén habituadas a los deportes de montaña. «Entre o camiño e o río hai un desnivel de en torno a 150 metros e o descenso é moi difícil porque é un terreo moi abrupto e con moita vexetación», indica. Por el mismo motivo tampoco es nada sencillo llegar al canal bajando por las laderas de la margen derecha.

No obstante, Vila considera que puede ser posible acondicionar un sendero para enlazar el Camiño Ferradal con este paraje, aunque la bajada requerirá en todo caso una buena forma física. «Por agora non está prevista unha intervención deste tipo, pero non ten por que ser imposible -señala- e a fin de contas tamén se conseguíu acondicionar todo o Camiño Ferradal, que parecía algo impensable».

Una presa desaparecida que probablemente tuvo una estructura de madera

Algunas decenas de metros río arriba del tramo más visible del antiguo canal minero se encuentra la zona donde supuestamente fue construida en la época romana una presa de captación de agua, hoy desaparecida. En los peñascos de la orilla pueden verse unas entalladuras que pudieron servir para encajar una estructura de madera que debió de formar parte de la presa.

La falta de documentación histórica y de otros vestigios arqueológicos visibles no permite saber en qué época desapareció la presa, de la que no se conocen más rastros.

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El acueducto romano del río Soldón, un monumento muy poco accesible