El alcalde admite que con la piscina puede pasar «de todo»

Solicitan al administrador judicial que la empresa renuncie al contrato


monforte / la voz

Que el grupo Pazos renuncie a la concesión y que aparezca otra empresa que acepte hacerse cargo inmediatamente del servicio. Esa sería, a juicio del alcalde, la mejor alternativa para salvar el servicio que presta la piscina climatizada de A Pinguela y los empleos de las personas que trabajan en ella. Pero nadie sabe en estos momentos si las cosas van a terminar así. El propio Severino Rodríguez admite que en estos momentos puede pasar «de todo».

La continuidad del servicio a manos de otra empresa es una posibilidad, pero en el Ayuntamiento no descartan que la piscina tenga que cerrar temporalmente porque al final sea necesario sacar el contrato a concurso. Lo que parecen descartar los responsables municipales es el rescate del servicio para que la gestión pase a ser directamente municipal. Es lo que hicieron en Chantada a principios de este año, pero en ese municipio esperaron a que la empresa Pazos agotara su tiempo de contrato.

El alcalde monfortino rechaza la comparación con Chantada o con cualquier otro lugar. «Poden parecer casos semellantes -alega-, pero en realidade cada situación é distinta». A modo de ejemplo, Severino Rodríguez apunta los casos de los clientes que pagan tarifas anuales o semestrales y se pregunta qué pasaría con esos abonos en caso de municipalización. También sostiene que para un servicio tan deficitario como este no es factible pensar en incorporar al personal a la plantilla municipal. «Coas tarifas actuais, sería insostible que os traballadores da piscina cobrasen o mesmo que os empregados municipais», afirma.

Dirigida por el juzgado

La empresa Pazos está en pleno proceso de concurso judicial y su gestión está dirigida por un juzgado de Ourense. Ahora no son sus antiguos propietarios los que toman las decisiones, sino el administrador nombrado por el juez. Los responsables municipales ya se han dirigido a él por escrito para pedirle que ceda los derechos de gestión de la piscina de Monforte a otra empresa. Si lo consiguiesen, todavía habría que buscar a una empresa que esté dispuesta a asumir esa responsabilidad durante los siete años que le quedan de vigencia al actual contrato de gestión.

La última nómina que cobraron los doce trabajadores que atienden el servicio es la del mes de junio. UGT reclamará los cuatro meses pendientes a través del Fogasa, porque el administrador judicial descarta pagarlos. La empresa arrastra una deuda de 2,5 millones de euros y los pagos a Hacienda y la Seguridad Social son prioritarios.

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