Posibles mamuts en las paredes de Cova Eirós

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LEMOS

USC

Publican el primer libro sobre el arte rupestre paleolítico de Triacastela

28 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Los arqueólogos que estudian las primeras muestras de arte rupestre paleolítico de Galicia, descubiertas en el 2011 en el yacimiento de Cova Eirós, creen que este conjunto de pinturas y grabados puede incluir la representación de dos mamuts. Ramón Fábregas -director del proyecto «Ocupaciones humanas durante el Pleistoceno de la cuenca media del Miño», en el que se encuadran las excavaciones de esta cueva- puntualiza que se trata solo de una hipótesis. Las supuestas representaciones de este animal extinguido se habrían realizado aprovechando relieves naturales de la pared rocosa y realzándolos con trazos de pintura, un recurso habitual en el arte rupestre. Una de las figuras es más problemática, ya que fue cubierta parcialmente por un depósito calizo.

El hallazgo de estas figuras se divulgará a través del libro Cova Eirós. Primeras evidencias de arte rupestre paleolítico en el noroeste peninsular -la primera publicación que se dedica a este conjunto-, que fue presentado ayer en la Universidade de Santiago por Fábregas y por Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones. Los investigadores han identificado con más seguridad otras representaciones de animales, entre los que hay bóvidos, équidos y cérvidos. El conjunto comprende además diversos motivos de tipo geométrico. En total, se identificaron 84 unidades gráficas, de las que la mitad son pinturas.

Uso de carbón vegetal

El libro presenta asimismo los resultados de los análisis realizados en los últimos meses, que han permitido averiguar que las pinturas halladas en la cueva -como suponían desde el principio los investigadores- fueron hechas con carbón vegetal. Las dataciones radiométricas con el método del carbono-14, que pueden determinar con precisión la antigüedad de estas manifestaciones artísticas, todavía están en curso de realización, por lo que el resultado de esa parte de la investigación no se ha incluido en el libro. Los investigadores estiman que su antigüedad puede oscilar entre 10.000 y 20.000 años.