Negocios y mucho más entre Portugal, Lugo y Asia

benigno lázare LUGO / LA VOZ

LEMOS

30 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Olimpio Lucas da Silva Seco vivió pocos años en el país de nacimiento, el vecino Portugal, pero nunca estuvo dispuesto a olvidarlo y lo llevó a la marca de su negocio, Talleres Lusitano. Hijo de portugueses, él también se crió allí, pero a los 16 años se vino a Lugo, donde residía uno de sus abuelos. Se formó como mecánico y trabajó en varios talleres antes de instalarse por su cuenta, pocos años más tarde. En 1968 fundó un pequeño taller en un bajo de la avenida de A Coruña, frente al antiguo Ángel Carro, y contrató a un empleado.

A comienzos de los años 80 trasladó el negocio a una nave de Benigno Rivera, en el polígono de O Ceao, lugar en el que se mantienen tres décadas más tarde aunque con unas instalaciones que poco tienen en común con aquellas iniciales. Además del clásico taller multimarca, fue incorporando la venta de coches de segunda mano y Talleres Lusitano se convirtió en concesionario de marcas orientales, proceso que está en plena evolución.

Uno de los hijos de Olimpio, Roberto Lucas Cabanas, decidió estudiar ciencias políticas en Santiago, pero se lo tomó con cierta calma y también mostró interés por conocer con detalle la vida social diurna y nocturna de la ciudad. Fue así que lo pilló el toro de la jubilación del padre a unas cuantas asignaturas de distancia de la meta de la carrera de campo a través por Compostela. «Eu non quería deixar a empresa familiar e no 2005 víñenme para aquí sin rematar políticas», señala.

De todas formas, hay que deducir que durante la etapa estudiantil de Roberto no solo hubo campus y rocanrrol. También se preocupó por formarse como mecánico, que le resultó muy útil en la etapa que por entonces aún tenía por iniciar. Ahora hace algo de todo y se encarga de las ventas, hecha una mano en el taller si hace falta y realiza funciones administrativas, con la supervisión esporádica de su hermana Herminia. Olimpio se jubiló hace cuatro años, pero es de los que no dejan pasar un día sin darse una vuelta por el negocio que fundó muy joven y recién casado.

A los propietarios de Talleres Lusitano también les afecta la crisis como a todo hijo de vecino, pero Roberto se lo toma con cierta tranquilidad y con sentido del humor. Es más, incluso muestra rasgos de optimismo porque tiene un conejo en la chistera: a mediados del próximo mes se convertirán en el concesionario lucense de la marca Ssangyong. Desde que se incorporó a la empresa ya llevan la representación de la india Mahindra, de la clásica americana Cadillac y de la japonesa Daihatsu.

«Ao marxe de Xapón, que está tendo moitos problemas de fabricación debido ao terremoto, o sector do automóbil asiático é o que máis está medrando e evolucionando», asegura este profesional lucense, que pone como ejemplo a la marca india y a otras de esa parte de Asia que hace algunos años no se distinguían por su calidad, precisamente.

Parte de los coches que venden son del tipo todoterreno, preparados para condiciones muy duras. Los principales clientes de estos modelos son empresas de construcción de obras y maderistas, unos y otros muy afectados por la crisis. También en el taller multimarca la gente alarga los períodos de revisión de vehículos.

Olimpio Lucas da Silva Seco.

La astilla

Roberto Lucas Cabanas.

El padre tiene 71 años y su astilla cumplió 32.

Empresarios del sector del automóvil, el padre jubilado.