La gastronomía gallega conquista cada verano los paladares de los extranjeros que visitan esta tierra. El pulpo con cachelos, el lacón o el churrasco son una parte más de los cientos de ferias que invaden Galicia. En invierno, en cambio, estos turistas vuelven a sus ciudades dejando atrás estos productos. Para evitar que eso suceda, José Carlos Cancela recorre las principales ciudades españolas repartiendo raciones de pulpo. El domingo, con 47 años, este lucense finalizó su temporada anual como nómada en el magosto de Llodio (Álava).
-¿Cuántos años lleva como pulpeiro?
-Casi desde que nací. Ya con tres años le ayudaba a mi padre a cortar el pulpo en as San Lucas de Mondoñedo. Después, con el tiempo, me di cuenta de que lo necesario era empezar a vender los productos fuera de Galicia.
-¿Qué ciudades visita?
-Recorro toda España. Desde Bilbao hasta Málaga y desde Vegadeo hasta Valencia. Quizá lo que menos piso es Galicia. Sólo para cargar las mercancías y para descansar cuando hay oportunidad.
-¿Qué público le recibe mejor?
-Normalmente el pulpo hace de imán y atrae a todos los gallegos que hay por la zona. Si tienen dinero piden una ración y si no lo tienen van al banco a por él. Pero sin pulpo nunca pasan. De todos modos, cada vez es más normal que se acerque gente de todos los países. Aunque sólo sea por curiosidad.