Terra adentro La asociación Auxilia Monforte celebró su fiesta anual en el área Ribas Altas y el conservatorio Adagio cerró el curso con un concierto en la Casa de Cultura
27 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ya toca a su fin el mes de junio y en el sur lucense se suceden diversas celebraciones que, sin tratarse precisamente de tradiciones milenarias o centenarias, en el curso de los últimos años se han ido convirtiendo el algo muy típico de estas fechas. Una de ellas es sin duda la fiesta de confraternización que organiza la asociación Auxilia Monforte en el área recreativa de Ribas Altas y que ayer, una vez más, reunió a numerosos asociados, colaboradores y simpatizantes de este colectivo. Fue una ocasión para rememorar las tareas desarrolladas durante los últimos meses en favor de la integración social y laboral de los minusválidos físicos, algo que sigue costando mucho trabajo hoy en día, por desgracia. Y también para disfrutar un poco del ocio, de los amigos y del aire libre, que buena falta le hace a todo el mundo. También se ha ido consolidando entre las tradiciones locales de Monforte la fiesta de fin de curso del conservatorio privado Adagio, celebrada ayer en la Casa de Cultura. Los alumnos del centro que dirige Manuel Randulfe Jácome ofrecieron un concierto de despedida en el que tuvieron ocasión de demostrar las habilidades adquiridas durante los últimos meses en el piano, el acordeón y la guitarra, que son los instrumentos cuya enseñanza se imparte en esta escuela. Ha terminado el curso, pero los chavales seguro que seguirán practicando con asiduidad durante el verano para no olvidar los conocimientos y la soltura ganados a lo largo del año académico.