¿Cada cuánto hay que limpiar el colchón?: La primavera es un buen momento para hacerlo

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Cambiar las sábanas es clave para evitar que proliferen los microorganismos en la cama.
Cambiar las sábanas es clave para evitar que proliferen los microorganismos en la cama.

Los expertos recomiendan hacer una o dos limpiezas al año para evitar la proliferación excesiva de bacterias, hongos y ácaros

13 abr 2026 . Actualizado a las 12:27 h.

Cada noche compartimos la cama con un ecosistema de ácaros, células muertas que los alimentan y humedad proveniente de nuestro cuerpo, que contribuye a mantener las condiciones ideales para la supervivencia de estos microorganismos. Limpiar el colchón es una tarea que solemos procrastinar, pero es clave no solo para evitar la proliferación de los ácaros, sino para maximizar la durabilidad del producto, evitando la fijación de manchas y olores. La primavera es un buen momento para dar este paso, sobre todo si el tiempo está soleado y podemos asegurar que se secará por completo a lo largo del día. Explicamos paso a paso cómo llevar a cabo la limpieza correcta del colchón para controlar desde alergias hasta problemas de la piel.

Protección ante todo

La mejor defensa frente a los microorganismos en el colchón es el uso de un protector o funda, que puede retirarse y limpiarse en la lavadora. Los expertos recomiendan, en este sentido, optar por un protector resistente al agua y la humedad. El tejido de la funda impide que las células muertas, el polvo o incluso gotas microscópicas de líquido como el sudor o la saliva penetren en el colchón.

La Sleep Foundation, entidad dedicada a la divulgación acerca del descanso, señala que estos protectores se han de lavar todos los meses o, como mínimo, cada 60 días. «Si compartes la cama con una mascota, considera lavar el protector de colchón con más frecuencia para eliminar el pelo, la caspa o la suciedad que haya traído. Del mismo modo, si tienes alergias, lavarlo más puede ayudarte a eliminar los alérgenos de tu zona de descanso», señala la fundación. Otra regla de oro es evitar comer o beber en la cama.

El colchón

La buena noticia es que la limpieza del colchón no es una tarea que debamos incorporar a la rutina mensual: basta con hacerlo dos veces al año, salvo que se encuentre muy sucio. A la hora de limpiarlo, los expertos indican que es mejor realizar esta tarea por la mañana, para así permitir que el aire de la habitación lo termine de secar a lo largo del día.

Comenzamos retirando la ropa de cama, que cambiaremos por un juego limpio. Lo más recomendable es lavar las sábanas en agua caliente para eliminar los ácaros, aunque el mejor método dependerá de las indicaciones del fabricante, que se pueden leer directamente en la etiqueta. «Aconsejamos lavar las sábanas todas las semanas para contribuir a mantener limpio el colchón», apunta la Sleep Foundation.

La aspiradora es una gran aliada. Aspirar todas las superficies del colchón elimina aquellas pequeñas partículas de polvo que no son fáciles de retirar sacudiéndolo. Es importante, sobre todo, repasar las esquinas y las costuras, donde puede acumularse más suciedad.

Para neutralizar olores, una fórmula eficaz consiste en mezclar partes iguales de vinagre de limpieza y agua tibia, e introducir la mezcla en una botella con atomizador para poder distribuir el líquido por el colchón sin dejarlo mojado. Para manchas difíciles como la orina de gato, los expertos recomiendan recurrir a un limpiador enzimático con pulverizador. Estos productos actúan utilizando enzimas que descomponen las moléculas que causan las manchas.

A continuación, se debe revisar el colchón para comprobar si existen manchas o zonas descoloridas. Para limpiar estas zonas, utilizaremos un líquido específico. «Aplique una pequeña cantidad de solución limpiadora a un paño limpio. Seque suavemente la zona manchada con el paño. Aplique agua fría a otro paño limpio. Seque suavemente la zona manchada con el paño humedecido. El objetivo principal es usar la menor cantidad de solución limpiadora posible y no empapar demasiado el colchón», explican.

«Después de eliminar las manchas visibles y dejar que la cara externa del colchón se seque por completo, aplique una capa fina de bicarbonato de sodio sobre toda la superficie. El bicarbonato ayuda a absorber la humedad y neutralizar los olores», apunta la entidad. El producto se debe dejar actuar durante al menos dos horas, para posteriormente volver a aspirar toda la superficie. 

Llegados a este punto, debemos dar la vuelta al colchón y repetir el proceso con el bicarbonato en la cara de abajo. «Es probable que la parte inferior del colchón no tenga manchas visibles, pero puede acumular mucho polvo, humedad y otras impurezas. Si tu colchón no está diseñado para ser volteado, igualmente puedes limpiar la parte inferior, pero ten cuidado al darle la vuelta y no apliques demasiada presión sobre él».

Una vez que el colchón esté completamente seco, podemos volver a hacer la cama con sábanas limpias.

Las almohadas

En cuanto a las almohadas, si bien es importante limpiarlas de manera regular para evitar que se acumulen baterías en ellas, conviene revistar la etiqueta para saber cómo proceder con este lavado, ya que no todas son aptas para la lavadora. Incluso, hay almohadas que solo se pueden limpiar en seco. La espuma viscoelástica puede deteriorarse si no se limpia correctamente, y los materiales de otras almohadas pueden apelmazarse o encogerse si no se manipulan de forma adecuada.

«La mayoría de las almohadas deben lavarse al menos dos veces al año, pero algunas pueden requerir un cuidado más frecuente. Con el tiempo, las almohadas pueden acumular suciedad, sudor, grasa e incluso hongos. Normalmente recomendamos cambiar las almohadas cada dos años, pero las de buena calidad pueden durar hasta cinco años con el cuidado adecuado», indica la Sleep Foundation.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.