Los productos de lavavajillas, sospechosos del aumento de casos de alergia y deterioro de la salud intestinal en niños
VIDA SALUDABLE
Los residuos de detergentes con alcoholes etoxilados se pueden quedar en la vajilla y ser ingeridos de forma crónica por los niños, pero también por los adultos
15 nov 2025 . Actualizado a las 11:17 h.Durante los primeros años de vida, la barrera intestinal aún está en desarrollo. Exponerla a compuestos irritantes puede aumentar su permeabilidad, facilitando el paso de alérgenos y otras sustancias que activan de forma anómala el sistema inmune. Los pediatras alergólogos ponen el foco sobre los alcoholes etoxilados, compuestos presentes en detergentes y abrillantadores para lavavajillas, ya que pueden alterar la barrera intestinal y favorecer el desarrollo de la aparición de algún tipo de alergia alimentaria.
Un estudio experimental publicado en el 2023 en Journal of Allergy and Clinical Immunology demostró que ciertos ingredientes presentes en detergentes y abrillantadores para lavavajillas pueden dañar la barrera epitelial intestinal en modelos celulares y organoides humanos («mini-órganos» desarrollados en laboratorio a partir de células humanas, que imitan la actividad de la de los humanos). «Se trata de una investigación in vitro, en la que se observa cómo los alcoholes etoxilados provocan daño en las uniones intercelulares de la barrera intestinal, como si faltase el cemento entre una hilera de ladrillos. Esto hace que el intestino sea más permeable al paso de sustancias como alérgenos, antígenos u otro tipo de sustancias perjudiciales», indica Javier Torres Borrego, presidente de la Seicap.
La barrera intestinal es una estructura clave en el desarrollo inmunológico durante la infancia y el daño que se causa en ella está relacionado con un incremento en el riesgo de desarrollar alergias alimentarias. «Por lo tanto, el hecho de que se altere puede derivar en ser más propenso a sufrir enfermedades alérgicas», añade Torres.
Este hallazgo se complementa con una investigación realizada en Suecia y publicada en la revista Pediatrics, que mostró que los niños de hogares donde se lavaba la vajilla a mano presentan una menor prevalencia de enfermedades alérgicas. Un resultado que sugería que el método de lavado podría estar reflejando diferencias en el estilo de vida o el nivel socioeconómico, aunque estas variables no fueron evaluadas. Aun así, el estudio ofrece indicios de que la exposición a ciertos residuos químicos podría influir negativamente en la maduración del sistema inmunológico.
Los alcoholes etoxilados son sustancias químicas que se emplean para mejorar la capacidad de limpieza y aclarado en los lavavajillas. En las etiquetas pueden aparecer de distintas maneras, como alcohol ethoxylate, fatty alcohol ethoxylate, laureth, luryl ethoxylate o ether alcohol. Aunque estos compuestos son eficaces en su función, pueden permanecer como residuos invisibles en platos, vasos y utensilios, especialmente si no se realiza un aclarado adicional tras el lavado. Por eso, la doctora Natalia Molini, vocal de la Seicap, aconseja «enjuagar la vajilla con abundante agua tras el ciclo de lavado, especialmente si se utilizan abrillantadores, y evitar el uso de productos con ingredientes irritantes o poco estudiados».
Prevención
Además, la Seicap hace un llamamiento a las autoridades para un etiquetado más claro en los productos que contengan alcoholes etoxilados, «mediante el uso de un distintivo visible o resaltado en negrita, que facilite su identificación sin necesidad de revisar toda la composición química. Esta medida permitiría a las familias tomar decisiones más informadas y proteger mejor la salud de los niños».
La Seicap recomienda adoptar medidas preventivas para reducir la exposición a este tipo de compuestos, sobre todo, en el entorno doméstico y durante la infancia. Entre ellas, evitar productos que contengan ingredientes etoxilados; elegir fórmulas con pocos ingredientes, de origen vegetal, sin perfumes ni colorantes sintéticos; enjuagar la vajilla manualmente o añadir un ciclo de aclarado extra si se usa lavavajillas automático. También defienden priorizar detergentes con certificación ecológica, aunque advierten que algunas no garantizan la ausencia total de estas sustancias.
Un aumento de la alergia en niños
En España, se calcula que el 25 % de los niños padecen alguna enfermedad alérgica y cerca de medio millón son de tipo alimentario. «Aunque las de tipo respiratorio parece que se han estabilizado, la alergia a los alimentos en los niños está en aumento, sobre todo, a los frutos secos», sostiene Torres. Aunque no se atreve a poner el foco sobre un motivo concreto, sí menciona varias teorías que existen sobre la mesa. «Se retrasa mucho la introducción de los mismos por miedo a que se atraganten con ellos. Si bien en algunos países en los que está instaurado en algún tipo de alimento, molidos, no existe tanta incidencia. Por ejemplo, en Israel, donde son habituales unos snacks que están hechos con cacahuete molido», añade.
Con todo, los expertos insisten en mirar más allá de factores genéticos o alimentarios, y considerar también aquellos ambientales que inciden en el desarrollo del sistema inmune y en la diversidad de la microbiota intestinal. «La prevención de alergias comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas. Cuidar el entorno, incluidos los productos de limpieza, forma parte de una estrategia integral de salud», concluye Molini.