Diez años de Tinder: «Si tienes inseguridades, lo vas a pasar mal. Puede dañar tu autoestima»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

La app de citas y encuentros Tinder celebra sus primeros diez años. Una década que ha transformado el panorama de la soltería.
La app de citas y encuentros Tinder celebra sus primeros diez años. Una década que ha transformado el panorama de la soltería. La Voz de la Salud | iStock

Expertos en psicología, filosofía y sexología analizan cómo la app de citas más popular del mundo ha cambiado el panorama de la soltería y cómo afecta a nuestra salud mental

20 sep 2022 . Actualizado a las 23:12 h.

Si nos remontamos a apenas quince años atrás, el mundo era completamente distinto al que hoy habitamos. Esto es en gran medida debido a un dispositivo que ha venido a transformar la vida humana: el smartphone. Con su conexión a Internet, sus cámaras de fotos de alta calidad y, sobre todo, sus apps, los teléfonos han pasado de ser una herramienta para la comunicación a contener el universo entero de nuestra vida social y afectiva. Las empresas desarrolladoras de aplicaciones móviles no tardaron en descubrir que esta tendencia no era una moda pasajera, sino que había llegado para quedarse. Vieron en este nuevo ecosistema de las relaciones humanas un nicho y dedicaron todo su esfuerzo a conquistarlo. Así nació, hace diez años, Tinder.

Con más de 55.000 millones de matches, dato anunciado orgullosamente en su sitio web, Tinder es hoy una de las app de citas más populares en todo el mundo. Reconocida por su icónica interfaz de usuario, más tarde replicada por distintos competidores, Tinder tiene un funcionamiento sencillo y casi lúdico, al que debe, en gran parte, su éxito.

Tras crear y verificar un perfil, la aplicación va enseñándole al usuario un perfil tras otro de las potenciales parejas, de forma que puede ver varias fotos de cada persona y leer una breve descripción de ella, así como su edad y la distancia a la que se encuentra. El usuario toma entonces una decisión. Ante cada perfil visto, puede deslizar el dedo por la pantalla en dos sentidos: hacia la derecha, si el perfil le ha interesado, o hacia la izquierda, si no. Todo esto, claro, de forma anónima: uno no puede ver quiénes le han rechazado. Cuando dos usuarios se «eligen» uno al otro deslizando hacia la derecha se produce el match. Solo entonces se abre una ventana de conversación en la app y los usuarios pueden conocerse y chatear.

En particular, el deslizado o swipe que permite seleccionar y descartar perfiles es la herramienta fundamental y el rasgo distintivo que ofrece Tinder, que viene a romper con modelos anteriores de emparejamiento: le da al usuario una sensación de mayor control sobre el proceso y lo convierte, a su vez, en un juego. Pero todo esto tiene sus claras desventajas; la más evidente de ellas, la facilidad de Tinder para «enganchar» a los usuarios fomentando un uso desmedido.

Una nueva era

«Es verdad que Tinder, a lo largo de los años, ha ido subiendo en el ránking de formas de conocer gente, incluso me acuerdo de la primera vez que vino a mi consulta una pareja que se había conocido en Tinder. En ese momento vi que las cosas iban cambiando. El conocerse en el trabajo o al salir de noche, o por amigos de amigos, que era la manera más clásica, ha ido moviéndose. Y desde el coronavirus Tinder ha subido más», observa el psicólogo Jaime Burque, especialista en sexología y terapia de pareja.