Desde la primera cita hasta la jubilación: cómo mantener una vida sexual satisfactoria en cada etapa de la pareja

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Cada pareja tiene un ciclo vital que acompaña al desarrollo de la vida de las personas.
Cada pareja tiene un ciclo vital que acompaña al desarrollo de la vida de las personas. La Voz de la Salud | iStock

En el Día Mundial de la Salud Sexual varios profesionales nos dan las claves para disfrutar al máximo y sin presión

05 sep 2022 . Actualizado a las 11:52 h.

Conocer a alguien y enamorarse es una de las experiencias más significativas de la vida. No por nada el amor y las relaciones son la temática central de la mayoría de las canciones que escuchamos, la inspiración de las más célebres obras literarias y el motor de la historia que cuentan las películas clásicas de Hollywood.

Pero, más allá del enamoramiento, cada pareja tiene un ciclo vital que acompaña al desarrollo de la vida de las personas. En este ciclo vital, los encuentros sexuales y el deseo pueden fluctuar y verse alterados por otros aspectos de la vida de la pareja: la convivencia, el nacimiento de los hijos, la llegada de la menopausia, o incluso circunstancias externas como la situación profesional de cada uno. En el Día Mundial de la Salud Sexual, ponemos sobre la mesa todos estos desafíos y hablamos con expertos en sexología. Ellos nos dan las claves para superarlos y tener una vida sexual satisfactoria sea cual sea la etapa en la que esté nuestra relación.

Lo que tienes que saber antes de estar en pareja

Lo primero que necesitamos para disfrutar de una vida sexual plena es conocernos a nosotros mismos, nuestro cuerpo y nuestros gustos. Esto, que para muchas personas es algo que se va dando de forma natural e intuitiva, puede en otros casos requerir de una exploración más consciente.

«Antes de conocer a alguien hay que conocer el propio cuerpo y estar a gusto con él. Conocer nuestro cuerpo de forma erótica. Porque así, cuando alguien conoce a otra persona y comparte la intimidad, es más fácil. Conozco mucha gente que tiene su primera experiencia sexual cuando conoce a alguien. Entonces dicen: "No sabía que mi cuerpo respondía así", y todo es más complicado», explica Alexandra Crettaz, psicóloga y sexóloga de la Asociación de Especialistas en Sexología (AES).

Aquí, si bien se pueden incorporar juguetes para aumentar la creatividad y facilitar el orgasmo, tal vez no sea ideal utilizarlos siempre y por defecto. «El primer juguete sexual es el cuerpo. Los dedos, la lengua. Los juguetes intentaría guardarlos para una etapa en la que nos conozcamos un poquito mejor, un poco más avanzada la relación, cuando ya la pasión es un poco rutina. No porque el Satisfyer sea malo; es buenísimo. Pero es preferible que primero uno explore con sus propias herramientas, que son la mente sexual, las fantasías, y los dedos. Porque así es algo más propio, el cuerpo reconoce que es suyo y es más fácil. Más adelante, la juguetería sexual ayuda a hacerlo más lúdico y conectarnos con el cuerpo y con el placer y la diversión», recomienda Crettaz.