¿Cómo entrenar el suelo pélvico? Los expertos responden a las dudas más habituales

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

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Método Kegel, hipopresivos o 5P, ¿cuál de las modalidades es la más adecuada para tu problema?

12 ago 2022 . Actualizado a las 09:39 h.

El suelo pélvico, conocido dentro de las consultas profesionales como periné, está formado por los músculos que componen la parte baja de la pelvis. Es, digamos, la base sobre la que esta descansa. Lo tienen tanto hombres, como mujeres, solo que el de ellas cuenta con un esfínter más. «Cierra por debajo de la pelvis, se comunica con los abdominales a través de las fascias, y con toda la musculatura de la espalda», explica Raquel Leirós, profesora ayudante Doctor en el área de Fisioterapia en la Universidad de León, y especializada en Fisioterapia Obstétrica, Uro-Ginecológica y Pelvi-Perineal Integral. 

Últimamente, ha ganado en popularidad, y cada vez son más los expertos que lo tienen en cuenta. No es para menos. Está implicado en funciones estructurales, como sujetar las vísceras que penden sobre la pelvis; urológicas, con el control de la continencia urinaria y fecal; y hasta tiene un tarea en el área sexual, productiva y obstétrica. 

Así, no extraña que, igual que ocurre con las piernas o los brazos, el suelo pélvico también haya que entrenarlo. Que no te vendan gato por liebre, dos expertas explican el cómo, cuánto, y cuándo. 

¿A qué edad se debe empezar a cuidar el suelo pélvico?

Si bien se debe ser consciente desde la infancia, existen momentos en la vida de la mujer que lo ponen especialmente en riesgo. Hablamos de un embarazo, posparto o la menopausia. Eso sí, «en caso de practicar algún tipo de deporte, se aconseja realizar un entrenamiento complementario del suelo pélvico desde las categorías juveniles», explica Lidia Romero, doctora en Biomedicina y licenciada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. 

¿Cuál es el tipo de ejercicio que más daña el periné?

Habitualmente, se suele pensar que ejercicios de abdominales como los crunches (encogimientos) son perjudiciales para el suelo pélvico. Nada más lejos de la realidad. «En condiciones normales, es decir, en personas que no tengan ninguna patología, lo que es lesivo (sobre todo realizado de manera repetida) son las técnicas deportivas o ejercicios que cursan con presiones intraabdominales elevadas», responde Leirós. ¿Un ejemplo? Aguantar la respiración al realizar un esfuerzo. «Se conoce como PIA, por la siglas de presión intraabdominal, y consiste básicamente en coger un peso (esfuerzo), tomar aire y aguantarlo», detalla la experta, que añade: «Estas lesiones son negativas para todo el abdomen, incluyendo tanto la parte de atrás (espalda) como la inferior (periné)», explica.