La metamorfosis de los alimentos: por qué es mejor tomar manzanas asadas que batido de manzana

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

La forma en la que consumimos los alimentos tiene un gran impacto en la capacidad del cuerpo de absorber sus nutrientes.
La forma en la que consumimos los alimentos tiene un gran impacto en la capacidad del cuerpo de absorber sus nutrientes. La Voz de la Salud | iStock

La forma en la que preparamos los alimentos tiene un gran impacto en su poder nutricional. Te contamos la mejor forma de consumirlos

21 jun 2022 . Actualizado a las 14:05 h.

Una alimentación saludable es uno de los pilares para vivir mejor. Abandonar los ultraprocesados y recortar, en la medida de lo posible, el consumo de azúcar son algunas de las primeras medidas que la mayoría de las personas tomamos para conseguirlo, así como aumentar el consumo de frutas, verduras y legumbres. Pero si lo que nos interesa es comer de manera eficiente y lograr que nuestro cuerpo absorba los nutrientes de los alimentos de la mejor forma posible, podemos ir un paso más allá.

Diversos estudios están demostrando que, cuando hablamos de las calorías que consumimos a diario, la forma que toman esas calorías no es indiferente. De hecho, el formato de un alimento (su preparación y su textura) puede tener un importante impacto en nuestro cuerpo. «Cada alimento tiene una matriz, no es un único nutriente. Entonces, hay nutrientes que se potencian y hay nutrientes que ayudan a la absorción de otros, y también hay nutrientes que impiden la absorción de otros o que la enlentecen. Por ejemplo, las grasas enlentecen un poco la digestión y pueden favorecer a la absorción de determinadas vitaminas liposolubles», explica la nutricionista Emma Enríquez

«El ejemplo donde está más claro esto son los alimentos ricos en carotenoides, por ejemplo, las zanahorias o el tomate. Esos carotenoides son compuestos antioxidantes. Algunos tipos luego se transforman en vitamina A, como los de las zanahorias. Cuando los comemos en crudo, por ejemplo, en ensalada, se absorben peor. En cambio, en un sofrito de tomate o simplemente el tomate cocinado, esos carotenoides se absorben mejor. Y todavía se absorben mejor si ese alimento va acompañado de algo de grasa o aceite, por ejemplo, aceite de oliva virgen. Porque el carotenoide es un compuesto lipídico que se disuelve en agua, entonces la absorción es mayor. Un sofrito permite que los licopenos del tomate se absorban mejor. Ahora, hay que tener en cuenta que el aceite sea de buena calidad para que sea saludable», ilustra la nutricionista Lucía Redondo Cuevas. Te contamos cuál es la mejor forma de comer los productos más frecuentes.

Frutas: manzana asada sí, batido de manzana no

Si lo que queremos es adelgazar o controlar nuestro peso, la recomendación es clara: mejor fruta entera que en batido. Todos los estudios al respecto coinciden en esto, y eso se debe a varios factores. «En el caso de las frutas, evidentemente, el mejor formato para consumirlas es enteras, porque estamos tomando toda la matriz y eso hace que el azúcar no se absorba de una forma muy inmediata. Si es batido, estamos tomando toda la matriz, pero ya está un poco más diluido. Y ya si es zumo, eliminamos la matriz de la fruta, nos tomamos solamente el agua con azúcar de la fruta. Pero no podemos sustituir por zumo, aunque sea natural, una pieza de fruta. No es lo mismo, a nivel metabólico se comportan completamente distinto», advierte Enríquez.

Por supuesto, este consejo tiene matices. Porque también es verdad que, si lo que buscamos es una inyección de vitaminas, un batido podría ser beneficioso. «Cuando trituras, hay algunos elementos que están más disponibles, como algunas vitaminas, porque no están tan atrapadas por la fibra. Pero es cierto que durante el proceso de triturado también se rompe fibra. No es lo mismo masticar la fibra, que va a llegar al intestino más lentamente, que tomarse el batido», dice Redondo.