¿Qué información contiene el etiquetado? Guía para entender la lista de ingredientes

Lucía Cancela
LUCÍA CANCELA LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

La Voz de la Salud

Los expertos recuerdan que los aditivos han sido supervisados por las autoridades y, en muchos casos, son necesarios para la seguridad del producto

07 jun 2022 . Actualizado a las 17:58 h.

Etiquetas frontales, traseras y laterales. Que si natural, sin conservantes o bajo en grasa. El etiquetado nutricional es un mundo para quien no lo conoce. En grande todo aquello que el producto promete, y con un tamaño minúsculo, lo que quiere esconder pero la ley le obliga a reflejar. Las etiquetas de la comida contienen la información necesaria para conocer qué es lo que nos estamos llevando a la boca. Algo especialmente útil, si el producto es un ultraprocesado (aquí te hablamos de ellos) cuya apariencia no refleja su composición. Para bien, o para mal. Los porcentajes, cifras o nomenclaturas pueden confundir al consumidor que se pone frente al estante.

La realidad es que el etiquetado es la forma más útil que el cliente tiene para saber los ingredientes, y nutrientes, que contiene su compra. Lo primero que se ve del paquete es la parte frontal, la que los profesionales definen como márketing: «Es la información más engañosa y menos valiosa del envase», apunta Inés del Arenal (@nutreation), bioquímica y bióloga molecular especializada en nutrición y dietista-nutricionista. Para analizar un producto, lo importante será tener en cuenta la lista de ingredientes y la tabla nutricional.

El listado de ingredientes presenta sus componentes en orden decreciente: «El primero es el más abundante, y los últimos los que se encuentran en menor cantidad», explica Inés del Arenal, que añade: «Esta lista debe incluir el porcentaje exacto de los ingredientes anunciados en el márketing del envase». Pongamos que compras espaguetis de zanahoria: «Podrás comprobar la cantidad concreta de zanahoria que incluye el producto. Este número, a su vez, servirá como referencia. Todos los que aparezcan antes en el listado estarán en mayor porcentaje, y los de después, en menor proporción», señala la bióloga.

Para elegir una buena lista de ingredientes lo más recomendable es «escoger los productos más naturales». «Los listados largos e incomprensibles suelen corresponder a ultraprocesados, que incluyen azúcares, harinas refinadas, grasas de poca calidad, saborizantes y otros componentes innecesarios», señala la bióloga y nutricionista.

Una guía, ya generalizada, es no llenar el carrito de preparaciones que cuenten con más de cinco ingredientes.

Es más, hay ocasiones en las que el ojo avizor se hace más necesario que nunca porque algunos componentes pueden aparecer enmascarados bajo otros nombres: «El azúcar, por ejemplo, a menudo se identifica como sacarosa, fructosa, maltosa, maltodextrina, dextrosa, galactosa, melaza, jarabe, sirope, azúcar de remolacha, néctar o concentrado de zumo de frutas o almíbar», expone la experta.