¿Cuánta sal podemos consumir al día? La recomendación de la OMS y las claves para seguirla

VIDA SALUDABLE

El consumo de sal recomendado por la OMS ha bajado de los 5 gramos diarios a apenas 2 gramos.
El consumo de sal recomendado por la OMS ha bajado de los 5 gramos diarios a apenas 2 gramos. La Voz de la Salud

Los aperitivos como galletas y aceitunas son los principales culpables del consumo excesivo de sodio

28 mar 2022 . Actualizado a las 11:49 h.

La sal es el aditivo más frecuente y abundante en todo tipo de alimentos y comidas. Desde el puñado que le echamos al agua de la pasta hasta las escamas o cristales que decoran y acentúan el dulzor de las galletas de chocolate más exquisitas, la sal es un ingrediente ubicuo del que es difícil deshacerse. Tanto es así que, según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2021, la mayoría de las personas consumen el doble de la dosis diaria recomendada por el organismo.

Esto se debe a varios factores. Por un lado, es cierto que no siempre tenemos control sobre la cantidad de sal que llevan los alimentos que consumimos. Si comemos fuera de casa, por ejemplo, el criterio que se usa ya no es nuestro propio gusto, sino que influyen elementos externos. También entran dentro de esta categoría productos cuya sal no controlamos: los alimentos ultraprocesados, que ocupan un lugar cada vez más central en nuestra dieta, ya que el consumo de estos productos se ha multiplicado en las últimas décadas. Pero, por otro lado, la realidad es que muchas personas no tienen claro cuánta es la sal que pueden consumir cada día. Hoy, aclaramos esas dudas.

La recomendación de la OMS es que aspiremos a un máximo de 5 gramos de sal al día, con el fin de llegar a reducir en un 30 % el consumo mundial de sodio para el año 2025. Pero esto no es todo. Según un documento elaborado por la institución, «Rebajar la ingesta a menos de 2 gramos por día resulta más beneficioso para la tensión arterial que reducirla por otros medios». Estos son datos contundentes, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de las personas consumen entre 9 y 12 gramos por día de media, es decir, dos veces la ingesta máxima recomendada. «Disminuir la ingesta de sodio reduce de forma significativa la tensión arterial sistólica y diastólica en los adultos y los niños. La reducción de la tensión se ha observado con muy distintos grados de consumo y no depende de la cantidad consumida antes de la intervención», explica el documento.

De todos modos, «debemos recordar que las recomendaciones en cuestiones de alimentación deben ser personalizadas y varían en función del peso, el sexo, la edad, la actividad deportiva y más», señala el dietista-nutricionista y divulgador Daniel Ursúa. Aunque las guías de la OMS aportan información útil, es buena idea consultar con un profesional que pueda evaluar nuestro caso particular, especialmente en los momentos en los que nuestro estilo de vida cambia, haciendo que varíen nuestras necesidades alimentarias: por ejemplo, durante el embarazo, al recuperarnos de una enfermedad, o cuando empezamos a entrenar o practicar deportes con una intensidad mayor a la que teníamos antes.

La sal, asegura la OMS, debe ser tomada muy en serio, ya que se estima que el consumo elevado de sodio es responsable de unas tres millones de muertes al año. Seguir estas recomendaciones puede contribuir a la prevención de problemas cardiovasculares. «Un consumo elevado de sal puede contribuir al desarrollo de enfermedades como la hipertensión arterial. Cuando nuestra ingesta de sodio es elevada, el riñón no puede eliminarlo y esto conlleva un aumento de la cantidad de agua en el torrente sanguíneo. Ese aumento de volumen aumenta el riesgo de problemas cardíacos, ya que el corazón necesita un mayor esfuerzo para mover la sangre», explica Ursúa. Queda claro, entonces, que reducir el sodio presente en nuestra dieta debe ser una prioridad. Pero ¿en qué debemos enfocarnos para lograrlo?