No utilices el mismo táper para el pollo y la ensalada: así se come seguro en la oficina

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

La comida en táper se debe refrigerar tan pronto como sea posible.
La comida en táper se debe refrigerar tan pronto como sea posible. Istock | La Voz de la Salud

La contaminación cruzada es uno de los errores más comunes que se producen en el trasvase

10 ene 2022 . Actualizado a las 13:50 h.

De tu cocina al táper, y del táper a tu oficina. La seguridad alimentaria no queda exenta del lugar de trabajo. La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) ha difundido un conjunto de recomendaciones para salvar a cualquier trabajador de una intoxicación en plena faena. 

En primer lugar, atención a la preparación en casa. Aquí, las recomendaciones son similares a las que se aplicarían en cualquier sitio apto para cocinar. Evita la contaminación cruzada de alimentos, colocando en recipientes separados aquellos que estén crudos de los cocinados. De igual forma, emplea utensilios y superficies diferentes entre preparación y preparación. Y recuerda no dejar los cocinados a temperatura ambiente. Estos han de almacenarse en refrigeración tan pronto como sea posible, y si se puede, por debajo de los 5ºC. Si por el contrario, la comida que acabas de preparar se consumirá de forma inmediata, mejor conservarla en caliente y por encima de los 60.  

Para Ana Isabel Vitas, responsable del Laboratorio de Microbiología de Alimentos y Agua de la Universidad de Navarra, y coordinadora de la asignatura de Seguridad Alimentaria en la facultad de Farmacia, resulta indispensable «mantener las mismas prácticas higiénicas que si cocinásemos para comer en casa», indica, y añade: «Debemos lavarnos bien las manos, extremar la limpieza de las superficies y utensilios, cocinar bien los alimentos por encima de 65ºC y desinfectar los alimentos que vayamos a consumir en crudo». Esta última recomendación se aplica especialmente a la ensalada, un plato recurrente para llevar a la oficina.  

En cuanto al cocinado, hay varias consideraciones. Todos los alimentos tienen que llegar al táper bien hechos, una vez que el centro del producto haya cambiado de color. Esto significará que el calor se ha distribuido de manera uniforme en todo el alimento. ¿Un truco? Pinchar la carne con un tenedor para comprobar que este sale limpio de jugos. Proceso similar para el pescado. La Aecosan detalla que una vez estén bien cocinados, obtendrán una textura firme y no gelatinosa. Por su parte, los huevos han de viajar cuando la yema y la clara estén duras. Algo más. Será mejor dividir los alimentos en compartimentos y porciones de consumo. La comida se enfriará más rápido y evitarás una mayor manipulación. Incluso, se conservará mejor: «Si cocinas mucha comida de golpe, lo mejor sería separarlo según lo vayas a consumir».

¿Cómo almacenar los platos ya preparados?

El primer paso será introducir los alimentos en recipientes adecuados. Estos no deberán permanecer fuera del refrigerador durante más de dos horas, o si la temperatura supera los 30 ºC, una. De igual forma, es importante prestar atención al cómo. Los productos cocinados se guardarán en recipientes cerrados, separados y lejos de los quesos o los alimentos crudos. Y una vez dentro, no permitas que pasen más de tres días en la nevera. En esta apreciación, la experta en seguridad alimentaria hace un apunte: «La recomendación general es que primero se cocinen bien, garantizando que el centro del alimento alcance al menos los 65º C. Y después, lo ideal sería que se almacenasen en las baldas más frías, a 4 grados o menos», detalla. De esta forma, coincide en indicar los tres días límite, aunque añade «si me apuras, diría que se pueden alcanzar los cinco». Para los previsores. Aquellos táperes congelados que se escojan para comer al día siguiente han de volver a su estado natural en la parte baja del frigorífico. Proceso que llevará al menos doce horas.