Dejar de fumar rejuvenece: así cambia tu cuerpo según el tiempo que lleves sin consumir tabaco

VIDA SALUDABLE

La Voz de la Salud

Tras diez años lejos del tabaco, los exfumadores tienen una función pulmonar similar a alguien que nunca haya probado la nicotina

19 ago 2022 . Actualizado a las 12:50 h.

Si eres fumador, probablemente te hayas prometido dejar el tabaco al darte cuenta de que tu hábito te lastra a la hora de afrontar situaciones de lo más cotidianas. El daño que provoca en nuestro cuerpo la nicotina convierte subir unas escaleras en un reto que te deja exhausto. El tabaco también hace que corretear por el parque con nuestros hijos o perros nos cueste más de lo que debería y, que frente al espejo, te preguntes: ¿Perdona, de dónde han salido estas arrugas? Porque sí, el tabaco hace que parezcamos más viejos de lo que somos. Afortunadamente, todo eso tiene solución. La mayoría de los efectos que causa el tabaco en nuestro cuerpo son reversibles. Podríamos decir que dejar de fumar rejuvenece. O más bien, dejar de fumar hará que recuperes los años que te has echado encima por culpa del cigarrillo.

Pero para lograrlo hay que pasar por una serie de fases. El tabaco es una sustancia altamente adictiva y te costará dejarlo, por lo que servirse de ayuda farmacológica o clínica aumentará las posibilidades de éxito (aquí te damos todas las claves para logralo). Junto a Carlos Rábade, neumólogo y coordinador del área de tabaquismo de SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), hacemos un recorrido cronológico por las distintas fases para dejar de fumar y los cambios que se van produciendo con ellas en nuestro cuerpo.

Dos horas sin fumar: la nicotina ya está metabolizada y ha desaparecido

Se trata de un dato sorprendente. Tras dos horas sin fumar desaparece la nicotina de nuestro cuerpo. ¿Significa esto que, con la desaparición de la sustancia más adictiva del tabaco, nuestra adicción es únicamente psicológica pasadas esas dos horas? Pues no, evidentemente. La nicotina tarda cinco segundos en llegar a los pulmones y unos diez en colarse en nuestro sistema nervioso central generando una sensación de refuerzo, de placer. Se trata de una droga muy rápida, de ahí la facilidad que tiene para generar adicción. Después pasará a nuestra sangre y en dos horas se metabolizará en una nueva sustancia: la cotinina

«El problema va más allá. Dejar de fumar no solo es eliminar los niveles de nicotina, es que la nicotina produce una serie de modificaciones en el cerebro. Se aumentan el número de receptores. Pese a que dejemos de fumar, el cerebro sigue demandándolos. Tenemos que consumirla. La sensación de placer y de recompensa libera sustancias en el cerebro, reforzando positivamente el consumo.Hablamos de sustancia que genera cambios en el cerebro duraderos, tanto a nivel físico como psicológico», explica Carlos Rábade.

De 24 a 48 horas sin fumar: primeros cambios fisiológicos

Nuestro cuerpo solo necesita entre uno y dos días para comenzar a notar mejoras en distintos parámetros. «En las primeras horas tras dejar de fumar ya hay una serie de cambios fisiológicos. Disminuye la presión arterial y la frecuencia cardíaca. También notaremos ya un mayor sabor en los alimentos y más percepción de los olores.