¿Qué es la vitamina D y cómo nos afecta su carencia?

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

VIDA SALUDABLE

Un síntoma de tener la vitamina D baja puede ser el cansancio.
Un síntoma de tener la vitamina D baja puede ser el cansancio. La Voz de la Salud | iStock

Su deficiencia puede derivar en una osteomalacia, un trastorno que causa dolores en la estructura ósea y debilidad muscular, y osteoporosis, una enfermedad en la que los huesos ven reducida su calidad y densidad

19 abr 2022 . Actualizado a las 17:13 h.

La vitamina D es un nutriente necesario para nuestro organismo (no confundir con la vitamina C que es la que contienen las naranjas, por ejemplo). Ayuda a nuestro cuerpo a absorber el calcio, una de las sustancias fundamentales para tener unos huesos fuertes, y contribuye a prevenir la osteoporosis, una enfermedad que produce que estén más débiles y propensos a posibles fracturas. Además, los músculos la necesitan para su correcto movimiento, los nervios para transmitir mensajes entre el cerebro y otras partes del cuerpo, y el sistema inmunitario, para combatir bacterias y virus. Alfonso Vidal, médico especialista en endocrinología y secretario de la Sociedade Galega de Endocrinoloxía e Nutrición (SGENM), explica que «es una molécula un poco particular en el sentido de que tiene doble naturaleza, por un lado es vitamina, pero al mismo tiempo en los últimos años hemos ido descubriendo que tiene muchas funciones extra óseas que regulan el metabolismo». 

Se obtiene a partir de dos fuentes básicas: sintetizándose en la propia piel mediante una reacción química que necesita de los rayos del sol (90 %) y de la dieta (10 %). Sin embargo, para que nuestro organismo convierta la radiación solar en esta sustancia necesita de rayos ultravioletas de tipo B, de onda corta, más conocidos como UVB. Por lo tanto, la radiación UVA, que supone el 95 % de la que proviene del sol y que ayuda a broncearnos, no sirve. Además, diversos factores como la edad, la utilización de cremas solares con un factor de protección alto, una pigmentación más oscura, una latitud norte superior a los cuarenta grados y los climas lluviosos y grises reducen la producción de vitamina D en la piel. 

¿Cuáles son los valores normales de vitamina D?

El doctor Alfonso Vidal considera sus niveles de normalidad como «un poco discutibles». Una forma de saber si estamos recibiendo suficiente vitamina D es realizar un análisis, a través del cual se medirá su concentración en la sangre, donde una forma de esta sustancia denominada 25-hidroxivitamina D se mide en nanogramos por mililitro (ng/ml). Así, el especialista en endocrinología y nutrición apunta a que el valor de referencia más aceptado son los 30 ng/ml. A partir de ese nivel se podría considerar que tenemos unos niveles normales. Entre 20 y 30 ng/ml, hablaríamos de una insuficiencia, y por debajo de 20 ng/ml sería un déficit claro. 

No obstante, la cantidad diaria recomendada de vitamina D varía según la edad  y oscila entre las 400 UI (unidades internacionales) para los bebés de hasta doce meses, las 600 UI para adolescentes y adultos, o las 800 UI recomendadas si se trata de personas con edad avanzada. 

¿Cuáles son los síntomas de tener la vitamina D baja? 

«La sintomatología de tener baja esta sustancia no es muy llamativa, porque generalmente las deficiencias que vemos en el día a día son leves, y pueden provocar algo de cansancio», asegura Vidal. «Tenemos que ir a un déficit muy importante, incluso severo, para ver efectos en los huesos», precisa. Al producirse una escasez de vitamina D en nuestro organismo, no es posible aumentar la absorción de calcio lo suficiente como para satisfacer sus necesidades y se moviliza el del esqueleto para mantener un nivel normal en el suero, provocando pérdida ósea.