Sandra Yáñez, pediatra: «Hay que obligar a los niños a beber agua cada poco tiempo»

LA TRIBU

Sandra Yáñez es pediatra y coordinadora de urgencias en el Hospital Teresa Herrera de A Coruña.
Sandra Yáñez es pediatra y coordinadora de urgencias en el Hospital Teresa Herrera de A Coruña. Eduardo Pérez

Defiende la prevención ante una deshidratación, una insolación o un ahogamiento

28 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Sandra Yáñez Mesía (Valdoviño, 1986), coordinadora de urgencias del Hospital Teresa Herrera de A Coruña, detalla cuáles suelen ser las principales urgencias pediátricas en verano y cómo actuar para poder prevenirlas.

—¿Cuáles son las principales urgencias pediátricas en verano?

—En verano los niños se caen más y se dan más golpes porque juegan más fuera. Es lo que vemos más en la época de verano comparado con invierno, que normalmente son fiebres, catarros, mocos y demás.

—¿Cuándo se debe acudir al médico después de una caída?

—Si se trata de un golpe en la cabeza, por ejemplo, deberíamos llevar a urgencias al niño si fue una caída de una altura de más de dos metros, si sufre vómitos, tiene alteraciones en el habla o al caminar, o está adormilado. En esos casos se debe llamar a los servicios de emergencias o venir directamente. Dependiendo de la gravedad del golpe, a veces es mejor avisar a los servicios de emergencias, al 112 o al 061, que nos van a proporcionar una atención más especializada desde el lugar del accidente.

Si se trata de golpes en las extremidades, que es lo más frecuente, se debe acudir a urgencias si tiene dolor que le impide utilizar con normalidad la extremidad o si tiene una deformidad evidente. En el caso de heridas, si son abiertas, que necesitarían sutura o que no paran de sangrar, también tendrían que venir.  

—¿Cómo se desinfecta correctamente una herida?

—Una herida se lava con agua y jabón, de forma suave, a toquecitos. Se podría utilizar también algún antiséptico como clorhexidina. En caso de que sea muy sucia, profunda, que tiene tierra en su interior, ya sí que sería indicación venir aquí para que hagamos una limpieza en profundidad y sin dolor.

—¿Qué cuidados hay que tener a la hora de exponer a los niños al sol?

—La exposición solar es uno de los temas que más nos deben interesar porque pasan mucho tiempo jugando al sol. Hay que evitar la exposición solar directa, sobre todo en las horas centrales del día, y aplicar siempre crema solar. También protección física, como gorras y camisetas. Las quemaduras en la infancia, aunque seas superficiales, se ha demostrado que existe una correlación con el melanoma en la edad adulta. Sabiendo esto, tenemos que ser más conscientes. 

—¿Los bebés deberían evitar la exposición solar?

—Sí. Los bebés no deberían estar al sol directamente, no existe ninguna necesidad. Para la formación de la vitamina D es suficiente con luz de forma indirecta. Por lo tanto, siempre a la sombra, protegidos y muy bien hidratados, porque con el calor, no siempre se acuerdan de beber y se pueden deshidratar. 

—¿Hay que obligar a los niños a beber agua?

—Sí, porque se pueden deshidratar tan solo por no beber lo suficiente. Hay que insistir mucho con la hidratación para evitar los golpes de calor. Y ser pesados con que beban agua, porque la semana pasada que hizo mucho calor, vimos varios casos.

—¿Se puede beber otra cosa que no sea agua, como un zumo?

—No, eso no hidrata. Zumos y refrescos no servirían contra la deshidratación.

—¿Los síntomas de deshidratación en niños son iguales que en los adultos?

—La principal diferencia es que los adultos, si tienen un problema de salud, se van a dar cuenta. Sin tener en cuenta a los ancianos, que en este sentido es un poco como el principio de la vida. Los síntomas de deshidratación en los niños, pues que están más postrados, más ojerosos, las mucosas secas, ambos labios sequitos, lengua seca, dolor de cabeza. A veces no es fácil reconocerlo si no piensas en ello. Por eso es importante estar pendiente de evitarlo.

—¿Cómo actuar si el niño sufre una insolación?

—Ofreciendo mucha agua para rehidratarse bien. Si duele la cabeza, se puede tomar un antiinflamatorio, tipo ibuprofeno. Mantenerse a la sombra, en un lugar fresco. Y si están quemados, mucha crema hidratante para esa piel.

—¿Un niño que sabe nadar está seguro con unos manguitos o un flotador en el agua?

—No. Aquellos que no saben nadar bien no están seguros con un flotador o manguitos. Ni lo que, en teoría, saben nadar bien. En materia de accidentes infantiles debemos seguir insistiendo en la prevención. Los ahogamientos normalmente suceden en espacios que conocemos, como en la piscina de casa. Los niños, cuando están en el agua o cerca, siempre hay que estar pendientes de ellos. Si tenemos una piscina en casa, además de estar pendientes, debe tener un cierre que no permita el acceso. Y su se hacen actividades deportivas, como kayak o paddle surf, siempre con chaleco salvavidas, tanto niños como adultos. 

—¿Qué hay de las picaduras?

Las que suelen asustar son las de avispas o abejas. Lo más raro es que sufran una reacción alérgica grave. Sería extrañísimo. Si se ve el aguijón y es accesible, se debería retirar con unas pinzas. Pero no andar escarbando para buscarlo, porque entonces lo haremos peor.

—¿Y si es de garrapata?

—Si vamos de paseo por le monte en pantalón corto, alguna garrapata puede venirse de vuelta a casa. Debemos revisar el cuerpo de los niños. Si se ve una, hay que retirarla con una pinza. Pero si no tenemos experiencia o nos atrevemos, acudir a un centro de salud para que nos la retiren. 

—Por último, la picadura de medusa. ¿Cómo proceder?

—Duele y pica mucho. A veces pueden quedar los tentáculos pegados. Hay que retirarlos, pero no con las manos, porque entonces también sufriremos nosotros otra picadura. Se deben retirar con unas pinzas o una tarjeta. Si estamos en una playa con servicio de socorrismo, acudir a él para que la lave con suero o agua del mar. Poner frío local para bajar la inflamación, pero no hay que hacer nada más tampoco. 

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.