Un equipo español realizó una cirugía pionera en Europa a un feto que tenía los intestinos fuera del cuerpo
LA TRIBU
Los expertos del Hospital Sant Joan de Déu y del Hospital Clínic Barcelona llevaron a cabo la intervención en febrero, casi dos meses antes de que naciera el bebé, que hoy se alimenta con normalidad
28 may 2026 . Actualizado a las 13:18 h.Un equipo de especialistas en medicina maternofetal, cirugía pediátrica, anestesiología y neonatología ha realizado una operación pionera a un feto que había desarrollado todo su intestino fuera de su cuerpo. Es la primera vez que se realiza esta intervención en Europa y ha sido posible gracias a la colaboración entre el Hospital Sant Joan de Déu y el Hospital Clínic de Barcelona. La cirugía, que duró dos horas y media, se llevó a cabo dentro del vientre materno durante la semana 28 de gestación. Seis semanas después, el bebé nació y hoy se alimenta con normalidad.
Según explican desde el Hospital Sant Joan de Déu, el feto presentaba una gastrosquisis, una malformación congénita en la que los intestinos u otros órganos se desarrollan fuera del cuerpo a través de un orificio en la pared abdominal, situada a la derecha del cordón umbilical, que no se cierra correctamente durante el embarazo. Al no estar protegidos, los intestinos quedan expuestos al líquido amniótico, se inflaman, pierden riego sanguíneo y pueden sufrir necrosis, con consecuencias graves después del nacimiento.
El caso
Los profesionales que seguían el embarazo de la madre, de 20 años, detectaron la malformación del feto en una ecografía rutinaria durante la semana 20 de gestación y la derivaron al centro BCNatal HSJD-HC, referente en obstetricia y medicina fetal. Tras consultar el caso con el comité de ética, se planificó una cirugía fetal que hasta ahora se había llevado a cabo en contadas ocasiones en Colombia y Estados Unidos, pero nunca en Europa.
Eduard Gratacós, director de BCNatal HSJD-HC, explica que, normalmente, en este tipo de casos se interviene al bebé después del parto. Sin embargo, «este caso era tan grave que el bebé corría un riesgo muy elevado de perder gran parte del intestino si esperábamos al nacimiento. Tenía prácticamente todo el intestino fuera del abdomen y estaba comprimido por un orificio de apenas un centímetro». De no intervenir en el vientre materno, añade Xavier Tarrado, jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona, el bebé corría el riesgo de sufrir el síndrome del intestino corto, lo que supondría necesitar nutrición parenteral a largo plazo e incluso un trasplante intestinal.
La gastrosquisis afecta a entre dos y tres de cada 10.000 nacimientos, lo que se traduce en 120 casos anuales en España y 2.400 en Europa. Sin embargo, la cirugía fetal solo estaría indicada en un 10 % de estos casos. Los especialistas subrayan que se trata de una técnica reservada para los casos más graves debido a su complejidad, pero resaltan que abre una nueva vía de esperanza y puede cambiar radicalmente el pronóstico y la vida de estos niños y de sus familias.
La operación
La cirugía se llevó a cabo el 10 de febrero del 2026 y duró dos horas y media. Los cirujanos realizaron una incisión en el vientre de la gestante para acceder al útero. A continuación, recolocaron el feto, que pesaba 700 gramos, en la posición adecuada para poder acceder al abdomen fetal e intervenirlo mediante laparoscopia. Tras extraer el líquido amniótico e introducir gas para poder crear un espacio dentro del abdomen que les permitiera ver y operar con seguridad, fueron reintroduciendo cuidadosamente el intestino dentro de la pared abdominal mediante instrumentos específicos para este fin. Finalmente, suturaron la perforación del abdomen.
Se trata de una intervención que requiere de un alto grado de precisión . El intestino del feto tenía una longitud de 80 centímetros y debía ser reintroducido por una perforación de solo un centímetro y medio.
En los días posteriores a la intervención, se realizó un seguimiento ecográfico del feto que permitió confirmar que el intestino había reducido su grado de inflamación e iba recuperando un aspecto normal.
El embarazo prosiguió y el bebé nació mediante parto con cesárea en el transcurso de la semana 34 de gestación. Aunque presentó bajo peso para su edad gestacional, la evolución fue favorable y, tras una breve estancia hospitalaria, recibió el alta. En la actualidad, se alimenta con normalidad.