¿Qué hacer cuando un niño tiene fiebre o febrícula?

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

LA TRIBU

La fiebre es uno de los motivos más comunes de consulta al pediatra.
La fiebre es uno de los motivos más comunes de consulta al pediatra. La Voz de la Salud | iStock

El aumento de temperatura es un mecanismo de defensa del propio organismo. Los expertos recomiendan dar medicación cuando el menor presente malestar

26 may 2022 . Actualizado a las 18:22 h.

Coloretes, malestar general, irritabilidad, somnolencia y ojos vidriosos, ¿lo has visto alguna vez en tus pequeños? Se trata de un episodio de fiebre, uno de los motivos más comunes de consulta en los centros de atención primaria y en los servicios de urgencias. ¿Es preocupante? Como todo, depende. Cuando el termómetro comienza a subir de temperatura, las preguntas empiezan a perseguir a los padres: ¿Cuándo se considera fiebre?, ¿debo llevar a mi hijo al médico?, ¿es motivo de urgencia que persista después de tres días? Para ello, también hay respuesta. 

La fiebre en sí no debe asustar. «Es un mecanismo de defensa del organismo contra las infecciones. Al aumentar la temperatura, hacemos que el sistema inmunitario trabaje mejor y pueda matar a los virus o bacterias», explica el doctor Pedro Gorrotxategi, vicepresidente de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (Aepap), y añade: «Por ello, no hay que combatir a la fiebre, sino al malestar del niño». 

Si como padre o madre has recurrido al mejor prevenir que lamentar, al «le doy algo antes de que suba más», has cometiendo un error. «Eso no tiene sentido. Se debe esperar a que el niño, además de tener fiebre, se sienta incómodo», destaca el experto. 

¿Cuál es la diferencia entre fiebre y febrícula?

El valor límite entre una y otra es similar al de los adultos. Si oscila entre los 37ºC y los 37,9º, entonces será febrícula. En cambio, se considera fiebre cuando supera los 38º. Dentro de esta, también existen categorías. Entre 38º y 39º, es fiebre moderada. De los 39ºC a los 40ºC, fiebre alta. Y si pasa de esta última cifra, muy alta. Precisamente, en la diferencia reside la preocupación: «No es lo mismo que un niño tenga dos décimas que dos o tres grados más», señala el doctor Gorrotxategi. De ahí, que sea importante encontrar su causa. «La fiebre suele venir de una infección o de algo más grave. Por ello, es necesario distinguir qué es lo que la está causando». 

Causas más comunes de la fiebre en los niños

Décima arriba, décima abajo, la fiebre o febrícula siempre esconde algo. En ocasiones, y especialmente si la temperatura no supera los 38ºC, puede que pase en cuestión de horas y no haya causa aparente. «En principio la más frecuente es una infección», señala el vicepresidente de la Aepap.