José Manuel Crespo, psiquiatra: «El calor aumenta las conductas violentas»

Yaiza Garea / L. B. LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

Jose Manuel Crespo psiquiatra responsable de la Unidad de Depresión Resistente en el Hospital Marítimo de Oza en A Coruña
Jose Manuel Crespo psiquiatra responsable de la Unidad de Depresión Resistente en el Hospital Marítimo de Oza en A Coruña CESAR QUIAN

El psiquiatra gallego explica qué mecanismos intervienen y qué señales conviene vigilar en los meses estivales

09 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la llegada de las altas temperaturas, no solo aumenta el riesgo de sufrir problemas físicos como golpes de calor o quemaduras, los pacientes con trastornos psiquiátricos sufren un incremento de las descompensaciones durante los meses de verano. El psiquiatra José Manuel Crespo Iglesias, responsable de la Unidad de Depresión Resistente en el Hospital Marítimo de Oza en A Coruña, explica qué efectos tienen las temperaturas extremas en las personas con trastornos psiquiátricos.

—¿De qué manera pueden el calor, el frío o los cambios bruscos de temperatura afectar a los trastornos psiquiátricos?

—En los estudios publicados se hace mucho más hincapié en el calor que en el frío, sobre el que hay muchos menos datos. Sí que parece existir una tendencia que muestra que los extremos de temperatura incrementan la enfermedad, eso no quiere decir que provoquen más cuadros clínicos, sino que los pacientes que están afectados por depresión, esquizofrenia o trastorno bipolar sufren más episodios de agravamiento o de descompensación cuando las condiciones meteorológicas son extremas.

—¿Existe alguna relación entre el calor extremo y un mayor riesgo de crisis de ansiedad o ataques de pánico?

—No se ha visto tanta evidencia. Pero que la literatura médica no lo haya demostrado no quiere decir que no ocurra. Se sabe que el calor, fuera del ámbito de la salud, aumenta también las conductas violentas, incluso hay estudios que relacionan el calor con la criminalidad. Entonces, el calor, en psiquiatría produce un efecto de aumento de irritabilidad y, por lo tanto, podríamos inferir que también la ansiedad es un aspecto que se puede descompensar.

—Muchas personas aseguran que el calor les cambia el carácter. ¿Qué hay de cierto en esa percepción y qué mecanismos podrían explicarlo?

—El calor afecta a la irritabilidad de los pacientes y puede disminuir la capacidad para tener templanza. No es que cambie el carácter, es que el comportamiento de la consulta y el ánimo se ven afectados por el calor. Hay un factor que sí me encuentro en consulta con bastante frecuencia, y está descrito también en la literatura médica. En los episodios de calor se empeora la calidad del sueño. Este desajuste en el sueño afecta directamente a la capacidad para controlar la impulsividad o las conductas agresivas.

—¿Se observa un aumento de las consultas o de las descompensaciones psiquiátricas durante las olas de calor?

—No es que un paciente consulte directamente por una descompensación en una ola de calor. Sí he tenido algún caso en el que durante la exploración ves una descompensación clara. Te das cuenta de que ha empeorado, pudiendo relacionarse esto con el aumento de las temperaturas. Las descompensaciones en el período estival también están muy relacionadas con una falta de sueño, y si el calor se mantiene durante tres o cuatro días, hay pacientes que disminuyen su descanso de ocho horas a tres y con, además, una calidad de sueño muy fragmentada.

—¿Qué trastornos parecen ser los más sensibles a estas variaciones meteorológicas?

—Las patologías graves como la esquizofrenia son donde más se ve el aumento de la mortalidad y el crecimiento de la morbilidad, que es el incremento de la gravedad de la enfermedad. El impacto depende de la magnitud de la enfermedad y con qué apoyos cuenta el paciente. Por otro lado, en los trastornos bipolares también se observa un aumento de ingresos, en algunos casos, las descompensaciones relacionadas con factores extremos de calor se describen como de mayor impacto que en otras patologías, incluso que en la esquizofrenia.

—¿Qué papel juega la hidratación en el funcionamiento del cerebro y en la regulación de las emociones durante una ola de calor?

—El de prevenir una situación de riesgo. La deshidratación se describe como una causa de afectación del funcionamiento del cerebro, si tú tienes un buen aporte de líquidos, estás previniendo ese fenómeno. El problema es que los pacientes con alguna patología mental grave no siempre son capaces de percibir la necesidad de mantener una buena hidratación. Es decir, no son conscientes de la necesidad de mantener unas medidas adecuadas de higiene, y de sus necesidades dietéticas en relación con la ingesta de líquidos y, por lo tanto, se ponen en peligro.

—¿Qué precauciones deben tener las personas que toman medicación psiquiátrica durante los episodios de calor extremo?

—Creo que los especialistas deberíamos informar a los pacientes más de estos riesgos, porque soy consciente de que quizás no lo tenemos del todo presente en la consulta. En fármacos en los que se debe tener un uso más específico, como el litio, tengo la impresión de que los profesionales de la psiquiatría sí que explicamos al paciente cuáles son los riesgos. Pero una explicación más general de cómo prevenir episodios o un mayor riesgo a sufrir descompensaciones durante esos meses de verano no la tenemos tan presente, y es algo que deberíamos de ponernos deberes. 

—¿Qué se sabe sobre la relación entre las altas temperaturas y el riesgo de suicidio? ¿Qué dice la evidencia científica?

—No hay datos muy contundentes, pero el incremento de temperaturas puede multiplicar los efectos. En algún estudio se sugiere que en temperaturas extremas, el aumento de cada grado de temperatura puede incrementar un 1 % el riesgo de suicidio. Es un dato pequeño, pero que da una idea de que esta tendencia puede existir.