Beatriz Manzano, psicóloga: «El vínculo con un animal se construye igual que con una persona»

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

Beatriz Manzano, psicóloga.
Beatriz Manzano, psicóloga.

La especialista, que investigó la familia multiespecie, desgrana los beneficios de convivir con un animal

09 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La familia multiespecie es algo mucho más frecuente de lo que se piensa. Al menos, en lo que a vínculo se refiere. Beatriz Manzano, psicóloga clínica, investigó los lazos de este tipo de relaciones: «Mientras que sí se estudiaban las familias monoparentales o con divorcios conflictivos, las multiespecie, donde los animales se reconocen como un miembro más, no se habían abordado tanto», reconoce. Sus conclusiones fueron claras: la realidad dista mucho del estereotipo de persona solitaria con muchos gatos.

—¿Qué observó?

—Que no es así. Se ha descartado que sean personas más solitarias o con patologías psiquiátricas o psicológicas, sino que tiene que ver con el vínculo que se crea. Es más, yo tenía la hipótesis de que este sentir de la mascota como parte de la familia era minoritario, y resulta que no. La mayoría de estudios hablan de entre un 84 y un 90 % de familias que, teniendo animales, los consideran un miembro más. No es algo aislado.

—¿Por qué aumenta la convivencia con animales?

—Hoy en día es posible que tengamos la sensación de que está más extendido, pero esto es algo que nos lleva acompañando toda la historia. Lo que se está viendo, en la actualidad, es que ha cambiado nuestro concepto del animal. Hasta hace unas décadas, era considerado una mera posesión, y de hecho así se reconocía. Ahora, se describen como seres sintientes y como otros seres vivos con los que nos podemos vincular. De alguna manera, en esta posmodernidad, vamos saliendo del antropocentrismo que tenemos a veces, en el que solo estamos pendientes de los valores del ser humano y de la producción, y nos aproximamos más al mundo animal desde los propios vínculos y desde los sentimientos, como nos acercamos a otros seres humanos. También a veces surge la hipótesis de que cada vez nos relacionamos menos, como que hay menos relaciones reales con otros seres humanos y por eso nos relacionamos con mascotas.

—¿Qué dice la ciencia?

—No coincide con ello. Es verdad que estamos cambiando los patrones de relación entre seres humanos hacia un entorno más digitalizado, con más alejamiento, con menos momentos de contacto y cercanía y, a la vez, estamos estableciendo más vínculos de cuidado afectivos con nuestra mascota. Es decir, pensamos menos en los animales como un elemento de utilidad dentro de las casas. Antiguamente, estaba la figura del perro guardián, que dormía fuera, que estaba para cuidar la casa y que no entraba. Hoy no se tiene ese concepto de mascota. Sin embargo, no hay una relación entre que vivamos con más animales con que nos relacionemos peor con otros seres humanos o con que estemos más aislados.

—¿Cómo se construye el vínculo con la mascota?

—Tal y como se crean otras relaciones. Es decir, no hay una diferencia en el patrón. De hecho se ha visto que los niños pequeños que se crían en casa con animales tienen más facilidad para socializar y tienden a tener vínculos más sanos de mayores. Tienden a ser más respetuosos, más empáticos. Al final, somos animales sociales y nos relacionamos con los demás a base de prueba, error, y de ese contacto y práctica. El vínculo que se establece es exactamente igual. De hecho, lo más fácil es de ver cómo los bebés o niños pequeños interactúan igual con un cachorro, con otro niño o con un adulto. Su forma de acercarse a ellos es la misma. Es decir, a través del acercamiento, del afecto, del conocerse. Cuando llega un animal a casa requiere un tiempo para conocerse, y luego le otorgamos características con las que definimos a otros humanos, que es lo que nos lleva también a racionalizar esa relación. Decimos que es cariñoso o que es más arisco. Y vamos haciendo una descripción humanizada, por así decirlo, que nos permite conocer, relacionarnos y a la vez regularnos con el otro. Sabemos cuándo es mejor no acercarse o cuándo el animal va a estar más receptivo. Igual que con una persona.

—De hecho, muchos dicen que quieren a su perro o gato como a un familiar más.

—Sí, esto también se ha estudiado para ver si las personas realmente lo sentían así, y efectivamente. Se ha visto, con neuroimagen, que las áreas que se encienden en las cabecitas son las mismas. El vínculo es exactamente el mismo. De hecho, hay elementos que ayudan a que sea el mismo.

—¿Como cuáles?

—Pensemos en cuando alguien dice que quiere al perro como al hijo. Los niños son totalmente dependientes de los padres en la etapa de la infancia, de lo que haga el adulto. Y un animal también depende de los cuidados que le facilite el humano con el que conviva. Por eso, en tanto en cuanto esos cuidados que les facilitemos le permitan el crecimiento y el desarrollo, el animal va a estar bien. Pero también sabemos que si no le damos la alimentación que debe recibir, no cuidamos su aseo, sus paseos o socialización, acabará enfermando. Igual que le pasaría a un niño. Por eso, se genera esa sensación de tener un perrhijo o perrigato, que se suele decir, porque existe esa relación de dependencia con el cuidador.

—¿Cómo repercute en la salud convivir con un animal?

—Muy positivamente, con mejores niveles de salud en general. En concreto un cortisol más bajo, que es la hormona del estrés. Se ha visto que personas que habían tenido antecedentes cardíacos y vuelven a su casa, regulan mejor su frecuencia cardíaca, tienen mejores niveles de presión arterial si conviven con animales. Se ha comprobado que en las residencias sería muy positivo que hubiese una o varias mascotas, porque generan un afecto. Y esto se produce, en parte, por el tacto. También está la parte de la socialización. La comunicación con el animal favorece mantener una cierta actividad cognitiva y neurológica porque la persona tiene que hacerse cargo de los cuidados. Es decir, estar atentos al otro nos ayuda a estar más activos a edades adultas, sobre todo, en la vejez. De igual forma, se observó que un animal revierte parcialmente los efectos negativos en la salud de la soledad, porque la persona pasa a sentirse conectado con el otro. El afecto y el cariño siempre son protectores de la salud.

—¿A cuándo se remonta el vínculo con animales?

—Ha existido desde hace muchísimos años. La relación entre humano y perro, que es la más estudiada, se remonta a 450.000 años atrás.

—¿Tener perro hace que la persona socialice más?

—Totalmente. Pero por el mero de hecho de que tienen que salir, como mínimo, tres veces al día a la calle. En términos de salud mental, esto es muy bueno, porque pasar largas temporadas dentro de casa, aunque uno teletrabaje, suele estar asociado a peores condiciones de salud mental. Pasear al perro va a hacer que entre en contacto con su comunidad, posiblemente, con otro vecino, y como las horas a las que se bajan suelen ser las mismas, siempre se va a cruzar con los mismos dueños y los perros, siempre que estén bien socializados, van a interactuar entre sí. Ahí, mínimo, habrá un saludo. Eso ya favorece una mayor socialización. Hoy en día, además, en muchas ciudades y en algunos pueblos existen parques específicos para animales, lo que también facilita la socialización. Aquí pasa lo mismo que con los niños. Si tú llevas a tu hijo al parque, terminas viendo a otras madres y padres con los que, posiblemente, interactúes y compartes preocupaciones. Esto ya es una vía de socialización.

Lucía Cancela
Lucía Cancela
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Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.