Mara Jiménez convivió con un TCA: «Si adelgazar solo dependiera de fuerza de voluntad, nadie querría estar gordo en esta sociedad»

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

La Voz de la Salud

La artista, más conocida como Croquetamente en redes sociales, cuenta cómo consiguió superar el trastorno, el bullying, la baja autoestima y «la sensación constante de que se hundía mi mundo»

19 may 2022 . Actualizado a las 15:18 h.

Mara Jiménez es artista y creadora de contenido. Ha trabajado en diversos proyectos como ¡A cantar! (Netflix España), Hamlet (compañía Escénics, 2018) o 25 fascículos (Txaro, 2018). A día de hoy forma parte del elenco de Gordas, donde es actriz protagonista junto a Teresa López bajo la dirección de Carlos Mesa. También el Teatro Alfil con el musical Like, escrito, compuesto y dirigido por Esteban Ciudad, y en el que es protagonista junto al actor Pablo Puyol. 

Pero además de artista, Mara es divulgadora. De hecho, puede que muchos la reconozcan mejor por el seudónimo de Croquetamente. Un proyecto en redes sociales donde habla sobre trastornos de la conducta alimentaria (TCA), autoestima y gordofobia. Sus vídeos de «Gente gorda haciendo cosas» acumulan miles y miles de likes, llevándola a cosechar más de 352.000 seguidores en Instagram. O mejor dicho, tal como ella prefiere llamarlos, «croquetillas».

Ahora da un paso más allá y publica Acepta y vuela. De odiarme a amarme sin medida (Plan B, 2022). Unas páginas donde narra cómo durante años sufrió trastornos de la conducta alimentaria, bullying por parte de sus compañeros, baja autoestima y «la sensación constante de que se hundía mi mundo». Pero sobre todo, remarca, cómo consiguió superar todo eso y «encontrar luz entre tanta oscuridad». 

—En el libro empiezas narrando tus experiencias de pequeña. Cuentas el bullying que sufrías y los comentarios que recibías por parte de familiares, del tipo «no le hagas caso». Seguramente los escuchen otros niños hoy en día. ¿Por qué son erróneos?

—Porque al final diciendo «no hagas caso» estamos invalidando completamente lo que esa persona está sintiendo y no estamos ayudando a que la situación termine. Decirle a una persona ese tipo de frases es invalidar esa tristeza o ese dolor que está sintiendo en algo que realmente tiene un valor. No hay que negar lo que está sintiendo esa persona. Por otra parte, el hecho de combatir el bullying y el odio, no lo vamos a conseguir ignorándolo. Tenemos que hacerlo desde la educación, demostrando que es una realidad y que no podemos seguir así.