Catalina Hoffmann: «Nuestro cerebro genera unos setenta mil pensamientos al día y el 70 % son negativos»

Uxía Rodríguez Diez
uxía rodríguez LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

Catalina Hoffman, especialista en estimulación cognitiva
Catalina Hoffman, especialista en estimulación cognitiva La Voz de la Salud

Así puedes comenzar a cuidar tu cerebro: hidratación, respiración consciente y silencio neuronal

10 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Para llevar una vida sana, encontrarnos bien y envejecer mejor todos sabemos que hay que seguir una alimentación saludable, hacer ejercicio físico y evitar el sedentarismo. Pero de lo que muchas veces no nos damos cuenta es de que hay que cuidar nuestro cerebro como si del cuerpo se tratase. ¿Sabías que el 70 % de los más de 60.000 pensamientos que tenemos cada día son negativos? Catalina Hoffmann lleva más de dos décadas dedicada a la estimulación cognitiva y el entrenamiento cerebral.

—Es muy importante entender, primero, la importancia de nuestro cerebro. ¿Por qué tenemos que cuidarlo?

—En los tiempos en los que nos movemos es todavía más relevante. Desde pequeños nos educan en que tenemos que hacer ejercicio, alimentarnos bien, dormir de manera adecuada e, incluso, en que debemos cuidar a la gente que nos rodea. Aquí siempre digo que tenemos que hacer un parón, es como si fuésemos todo el día como pollo sin cabeza, podemos tener el cuerpo en forma, pero si no tenemos el motor de todo en regla, ¿de qué nos sirve?. El cuidado de nuestro cerebro no es solo preocuparse cuando empieza a fallar. La gente, cuando hablamos de cuidado del cerebro, solo piensa en enfermedades. En todas las etapas de la vida, el cerebro va desarrollándose de distintas formas porque tenemos que tener en cuenta que el cerebro madura a los treinta años. Pensamos que cuando uno cumple la mayoría de edad ya es adulto para todo, pero no. Ahí es donde yo siempre digo, cuidar la salud física y nutricional es básico, pero si no cuidas tu salud cerebral y emocional nunca vas a sentirte completo.

—Comer sano y hacer ejercicio son cosas de nuestro día a día que, hagamos o no, todo el mundo sabe que son buenas. ¿Pero cómo entrenamos nuestro cerebro?

—Hay unas pautas básicas fundamentales. Tú sabes que comer una manzana es más saludable que comer un alimento ultraprocesado. ¿De qué manera podemos aplicar eso a nuestro cerebro? Tenemos que tener tres pautas básicas a cualquier edad. Primero hay que hablar del agua, porque la hidratación no solo es para el cuerpo, hay que tener en cuenta que un porcentaje muy elevado de nuestro cerebro es agua, se nutre con el agua. Hay mucha gente que tiene problemas de concentración porque están deshidratados. El segundo punto es el oxígeno. Respiramos de manera involuntaria, hay que hablar de respiración consciente, eso se hace simplemente con una inspiración consciente por la nariz (nos paramos a pensar que inspiramos y lo hacemos por la nariz profundamente). Esto lleva un milisegundo y es una recarga brutal para el cerebro. Lo tendríamos que interiorizar y hacerlo a lo largo de nuestro día. Tendría que ser como el gesto de beber agua, a lo largo de tu día paras un momento y lo haces. Hacer esta respiración unas 30 o 40 veces al día sería lo ideal. Estamos estresados, vamos todo el día como motos, si paramos un microsegundo y respiramos, el cerebro entra en ese corto tiempo en un silencio neuronal, que es el tercer punto más importante. El cerebro está constantemente trabajando, activo, y eso es agotador. El cerebro no descansa nunca, ni viendo la tele, ni leyendo…. solo descansa si le enseñamos a eso que se llama silencio neuronal.

—¿Cuándo estás en silencio neuronal?

—Cuando cierras los ojos un instante y haces esa micro respiración, cuando cierras los ojos y te pones una música relajante y te concentras en lo que escuchas (yo recomiendo la música binaural), cuando estás meditando… En resumen, cuando estás en contacto contigo, no se necesitan horas ni muchos minutos. Llega con seis o siete minutos. Eso le da vida a tus años y no años a tu vida. Así consigues que las neuronas descansen. Estas tres cosas son la base, luego hay muchas más, pero esto es lo básico para empezar a cuidar el cerebro.