Sin capacidad para disfrutar: cómo saber si tienes depresión y cómo ayudar a alguien que la sufre

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

SALUD MENTAL

Las mujeres tienen más probabilidad de sufrir una depresión.
Las mujeres tienen más probabilidad de sufrir una depresión. La Voz de la Salud

Cuando alguien está padeciendo esta enfermedad, no solo está triste o abatido, ni padece un bajón puntual en el estado de ánimo

19 ago 2022 . Actualizado a las 19:26 h.

Cuando un ser querido sufre depresión, se le suelen decir frases como «no tienes motivos para estar así», «pero si todo te va bien», «lo que tienes que hacer es salir más», «debes conocer gente», «podría ser peor», «ya se te pasará». Se hace de manera inconsciente, y seguramente, con la mejor de las intenciones. Pero son un error y no ayudan a la persona que lo está pasando mal. Cuando alguien está sufriendo esta enfermedad, no solo está triste o abatido, ni padece un bajón puntual en el estado de ánimo. El síndrome depresivo implica unas complicaciones psicológicas más complejas, y no debe trivializarse ni culpabilizar a quien la esté sufriendo. Comprender lo que le está pasando a esa persona ayudará a que esta se sienta apoyada en su proceso de recuperación.

¿Cuáles son los síntomas de una depresión?

La guía de práctica clínica sobre el manejo de la depresión en adultos del Ministerio de Sanidad define la depresión como un conjunto de síntomas de predominio afectivo, aunque también pueden presentarse de tipo cognitivo, volitivo y somático. Así, hablaríamos de una afectación global tanto psíquica como física, haciendo énfasis en la esfera afectiva. El doctor Víctor Pérez, presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) explica que «para poder identificarla, la persona tiene que sufrir tristeza y llanto, o bien lo que llamamos anhedonia, es decir, incapacidad para disfrutar con lo que antes sí nos provocaba placer». Aparte de estas dos señales que incluso pueden darse conjuntamente, existiría otro tipo de sintomatología como la falta de concentración, la ansiedad, insomnio o alteraciones del sueño, sensación de cansancio o de falta de energía, cambios en el apetito o en el peso, ideas de culpa o de autoestima baja, falta de esperanza en el futuro y pensamientos de muerte o suicidio. «Aquellas personas que tienen este cuadro de forma mantenida y les produce una discapacidad funcional durante más de dos semanas, se puede diagnosticar como depresión», añade el psiquiatra.

La doctora Isabel Cuéllar, miembro de la Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología (AEPCP) precisa que «una depresión no es solo estar triste porque hay penas que alivian o incluso que curan, como por ejemplo un duelo». Cuando se pierde a alguien ese dolor puede ser curativo, en el sentido de que te ayuda a asimilar esa pérdida. Por lo tanto, cuando nos referimos a este tipo de dolencia «hablamos de un síndrome, un conjunto de síntomas que son persistentes, duraderos y que acaban suponiendo un problema para la persona».

En un episodio depresivo, el afectado experimenta dificultades considerables en el día a día, en su manejo personal, social, familiar o educativo. Este puede clasificarse como leve, moderado o grave, teniendo en cuenta el número de síntomas que se padecen y su intensidad. Puede presentarse a cualquier edad, pero su mayor prevalencia se establece entre los 15 y los 45 años.

Aunque los síntomas de la depresión son apreciables a la hora de hacer un diagnóstico, en ocasiones resulta difícil diferenciarla de otras enfermedades psicopatológicas. Por ejemplo, es frecuente su asociación con trastornos de la conducta alimentaria y de la personalidad, y resulta común entre personas que sufren una enfermedad física crónica, ya que esta última puede agravar la depresión y a la inversa.