Entrenar a la IA para detectar enfermedades cardiovasculares en mamografías: «Puede que algún día sirvan para algo más que para el cáncer de mama»
ENFERMEDADES
Un estudio que acaba de presentarse en el Congreso Europeo de Cardiología propone la utilización de esta prueba para luchar contra el infradiagnóstico de problemas cardíacos que se da en las mujeres
28 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Las enfermedades cardiovasculares están infradiagnosticadas en las mujeres. «Los números cantan», afirma Ignacio Fernández Lozano, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). En el año 2025, estas patologías fueron la segunda causa de muerte en ellas en nuestro país, por detrás de los tumores. Aun así, el cardiólogo considera que existe mucha más concienciación sobre la importancia de los chequeos en el cáncer que en el ámbito de la cardiología. «Las mujeres llegan tarde al infarto y a la insuficiencia cardíaca. Se diagnostican tarde y, a veces, incluso mal; están infradiagnosticadas. Suele preocupar más un tumor en la mama, por ejemplo», asegura. Un nuevo estudio, que se acaba de presentar en el Congreso Europeo de Cardiología que se está celebrando en Múnich (Alemania), busca comenzar a ponerle solución. En él, los investigadores han utilizado un modelo de inteligencia artificial que es capaz de identificar hipertensión, cardiopatía isquémica —también conocida como enfermedad de las arterias coronarias— e ictus a partir de mamografías.
Las claves del estudio
En el estudio de cohorte retrospectivo participaron 29.921 mujeres, con una media de edad de 54 años, que se sometieron a 97.364 exámenes mamográficos. La información clínica sobre la presencia de hipertensión, cardiopatía isquémica e ictus se extrajo de diversas fuentes, incluidos registros médicos electrónicos, prescripciones de medicamentos y hallazgos de procedimientos e imágenes. La prevalencia fue del 16 % para la hipertensión, del 2,5 % para la cardiopatía isquémica y del 2,5 % para el accidente cerebrovascular.
Posteriormente se entrenó un modelo de aprendizaje profundo para identificar características en las mamografías de mujeres que padecían algunas de esas tres enfermedades cardiovasculares. «Y encuentran una asociación muy clara entre los hallazgos. La inteligencia artificial utilizada en estas pruebas tiene una alta capacidad de predicción de mujeres que pueden tener una patología cardiovascular porque en el fondo esta prueba explora un tejido que es muy blando, en donde los rayos X pueden ver microcalcificaciones —pequeños depósitos de calcio— vasculares que se asocian con enfermedades cardiovasculares», explica Fernández.
«Dado que la mamografía ya se utiliza ampliamente, el análisis de las mismas imágenes en busca de información cardiovascular podría ofrecer un enfoque escalable sin necesidad de un examen de imagen adicional. La mamografía también llega a muchas mujeres en la mediana edad, un período importante para reconocer y abordar el riesgo cardiovascular», asegura Viana Copeland, del Centro Médico Chaim Sheba (Universidad de Tel Aviv, Israel), que fue la encargada de presentar el estudio en el congreso europeo.
Elena Arbelo, miembro del Comité de Comunicación de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC, por sus siglas en inglés), sostiene que «como cardióloga y como mujer, me parece un concepto fascinante: puede que algún día una mamografía haga algo más que buscar cáncer de mama; también podría ofrecer una ventana a la salud cardiovascular». El desafío es establecer la precisión y la fiabilidad para pasar de la experimentación a la implementación clínica.
La salud cardiovascular de las mujeres
Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Cardiología considera «fácil» que pueda llegarse un programa así en el cribado de cáncer de mama que ya se realiza a las mujeres en nuestro país. «De hecho, ya contamos con programas de screening similares. No con uso de IA en mamografía, pero sí existen varios estudios en España en marcha, intentando implementar medidas efectivas para prevenir la enfermedad cardiovascular».
Los problemas cardiovasculares en las mujeres aparecen de una forma más tardía en comparación con los hombres. «Las hormonas femeninas protegen, pero a partir de los 40 años la curva de incidencia de enfermedad cardíaca tiene más pendiente que los hombres, para acabar igualándose entre los 70 y los 75 años», expone Fernández. «Y luego está claro que si tú quieres hacer algo útil, cuanto antes empieces a tratar a alguien, sobre todo el riesgo cardiovascular, que es crónico, más efectivo va a ser», añade.