Mar Faraco, experta en sanidad exterior: «Si se sufre fiebre en un país tropical no se deben ingerir antiinflamatorios como el ibuprofeno»
ENFERMEDADES
Después de veinte años de experiencia atendiendo a viajeros en un Centro de Vacunación Internacional, proporciona consejos ante un viaje al extranjero
17 ago 2026 . Actualizado a las 13:45 h.Mar Faraco Oñorbe es jefa del servicio de Sanidad Exterior en Huelva. Lleva veinte años atendiendo viajeros en el Centro de Vacunación Internacional de la ciudad andaluza y ha trabajado con numerosas sociedades científicas. A día de hoy colabora con la Fundación iO, una organización científica dedicada al estudio y control de las enfermedades infecciosas en el mundo, zoonosis emergentes y medicina tropical y del viajero. Concretamente, «llevo la parte de vacunas y de salud internacional en el Atlas Global de Riesgo». Una herramienta que permite a los viajeros tener una noción general de los riesgos de viajar a su destino, así como las medidas que debería tomar para asegurar su seguridad.
Curiosamente, Mar confiesa que no es una gran viajera. «Como siempre digo, soy experta en viajes porque llevo veinte años en el Centro de Vacunación Internacional de Huelva poniendo vacunas a los viajeros. Y por eso, me sé los destinos de memoria. Si alguien va a Tailandia, ya supones que irá a Bangkok, Chiang Mai, Chiang Rai, Phuket... Siempre hay alguien que se sale de la ruta, pero sueles conocer las principales rutas tropicales», expone. «En cambio, en Europa, a lo mejor no te sé decir todas las capitales (ríe)».
—Si voy a viajar al extranjero, qué recomendaciones daría usted como profesional.
—Lo primero, informarse. En el Atlas Global de Riesgo, por un lado, pero también en la página del Ministerio de Asuntos Exteriores. Existen recomendaciones oficiales y muchos consejos. Antes de ir a una agencia de viajes y comprar un billete, o de que un amigo te convenza para hacer un viaje, puedes informarte un poco dónde vas. Dentro de Europa, a lo mejor no necesitas informarte tanto, pero si quieres viajar a un destino más exótico y alejado… A veces se elige sin saber exactamente dónde estás yendo y los riesgos, y una vez que lo has pagado ya no suele tener arreglo, porque no te devuelven el dinero por cambio de idea. Los riesgos no tienen por qué ser solo sanitarios. Por ejemplo, soy una mujer viajando en solitario y no he valorado que es un viaje donde no se recomienda esta circunstancia por su cultura o condiciones de la mujer en este país.
También se debe diferenciar si visitas a tu familia, si viajas en un contexto especial a ese país. Pero cuando se trata de un destino vacacional, que no deja de ser opcional, hay circunstancias como la inestabilidad política que no siempre sale en nuestros medios de comunicación porque es imposible abordar todo lo que sucede en el mundo todos los días. Ahora todo el mundo sabe que no se aconseja visitar Gaza ni Irán. Pero existen situaciones que también se dan en los países que también crean situaciones de inestabilidad o de brotes de enfermedades que no tenemos por qué conocer.
—¿Usted desaconsejaría no visitar en estos días algunos países en concreto?
—Es muy difícil desaconsejar por completo un país. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores sí que recomienda no viajar a algunos con problemas muy graves: cuando existe una guerra, situaciones de conflicto o un terremoto. Luego, hay destinos por así decirlo «intermedios» que no es que se desaconseje, sino que es mejor no hacer turismo sin conciencia. Tú puedes ir a cualquier país del mundo, aunque sea peligroso, si sabes cuáles son las condiciones de ese país y a qué zonas puedes acceder.
En cuanto a países, en Sri Lanka, por ejemplo este año, hay un brote muy llamativo de dengue. Si lo único que quieres es ir al sudeste asiático, que hay muchos países y podría darte igual uno que otro, quizás este año es mejor ir a Tailandia. Eso en cuanto a infecciones. Se suma la conflictividad de tipo político que puede haber en determinadas zonas de Ecuador. Quizás tampoco sea el momento de ir. Todos estos factores no es que desaconsejen por completo el viaje, pero sí que dice para qué elecciones no es el momento.
—¿Qué importancia tiene contratar un seguro de viaje?
—Para mí probablemente sea la medida más importante para el viajero y me da igual que vaya a un país de alto desarrollo, medio o más bajo. Contar con la posibilidad de que si ocurre algo voy a tener la mejor atención posible dentro de las circunstancias de país. Además, me voy a poder repatriar si las condiciones lo permiten. Esto es mucho más importante que cualquier otro aspecto sanitario del viaje.
—¿Lo recomendaría aunque fuésemos a un país desarrollado?
—Sí. Japón, por ejemplo, no necesita ningún tipo de vacuna si vas a visitarlo; o Estados Unidos y Canadá. En cambio, contratar un seguro de viaje es básico. La sanidad es privada, muy cara, y más para ti, que no cotizas en estos países. Te puedes encontrar con facturas de 100.000 euros por una cirugía, unos costes difíciles de asumir por la mayoría de la población.
—¿Considera indispensable un pequeño botiquín de emergencias para las vacaciones?
—Sí, siempre lo recomiendo. Significa llevar aquellos medicamentos que tú sabes utilizar, no empezar a tomar medicinas que jamás has usado, a no ser que seas sanitario. Pero si eres una persona que está acostumbrada a utilizar su medicación cuando te duele la cabeza, tienes alergia o te duele el estómago, eso sí que se puede llevar. Porque tener que ir al médico en un país desconocido, sin conocer su sistema, aunque tenga un seguro, simplemente porque me ha dado un golpe o me duele algo, sin llegar a ser algo serio, no tiene sentido. Si soy alérgico y empiezo a sufrir síntomas durante el viaje, poder tomarme un antihistamínico que llevo yo antes de encontrarte con que no te lo venden en la farmacia.
—¿Qué recomendaría incluir en ese mini botiquín?
—Analgésicos, algo para la acidez del estómago que puedan dar algunas comidas, algún antihistamínico, repelente para las picaduras, material de cura básico como unas tiritas y clorhexidina para poder limpiar la herida.
—¿Y antidiarreicos?
—Tienen sus pros y sus contras. Para diarreas leves sí estarían indicados, pero en casos más graves no se pueden utilizar porque pueden dar más problemas que beneficios. El suero oral tampoco está mal, puede hidratarte mejor que el agua. En definitiva, todo lo básico, mejor llevarlo contigo. En cuanto a los antibióticos, en determinados casos puede ser necesario, pero siempre sabiendo usarlo.
—Menciona molestias digestivas, ¿diría que es uno de los problemas más frecuentes que se suelen tener cuando viajamos?
—Sí. Además de la típica diarrea del viajero, que es famosa porque es muy frecuente en países donde el control alimentario y de la higiene del agua es menor, también hay que decir que, a veces, como estamos de vacaciones hacemos cosas que no haríamos nunca, como comer en sitios que no son de confianza ninguna: en la calle o en puestos sin medidas de higiene. Y al final, acabas con diarrea. Los problemas de tipo digestivo, como dolor y acidez, son frecuentes hasta en España, ya sea comiendo de más o ingiriendo comidas más especiadas. No es raro, por lo tanto, que acabes con dolor de estómago.
—Antes recomendaba llevar un analgésico en el botiquín, ¿mejor un paracetamol o un ibuprofeno?
—Mejor paracetamol. Si se sufre mucha fiebre en un país tropical no se deben ingerir antiinflamatorios como el ibuprofeno porque la posibilidad de dengue está ahí y este se ve empeorado con su toma. Si se trata de dolores de rodilla, cabeza, de tipo menstrual, se puede utilizar sin problemas un antiinflamatorio, pero para fiebre nunca, solo paracetamol.
—¿Y qué importancia tiene la vacunación?
—La vacunación es fundamental siempre que hagas un viaje relativamente complejo, vayas donde vayas. Pero esta no es el primer escalón, sino el seguro de viaje y la información. Y el segundo, el sentido común y las precauciones. Es decir, no hay vacuna para todo, de hecho, hay muy pocas.
Algunas vacunas son básicas, porque la enfermedad de la que protegen es de alta gravedad. Otras son un poco más de rutina, simplemente por el hecho de que, cuando viajas a países con menor desarrollo, podrás sufrir un montón de problemas digestivos pero al menos lo que tienen vacuna, no. Son pocos: la hepatitis, la fiebre tifoidea y casos muy excepcionales de cólera, pero no hay más. El sentido común de no beber agua del grifo, no tomar hielos y no comer comida cruda.
—¿Y en cuanto a vacunación de enfermedades transmitidas por virus?
—Por suerte cada vez tenemos más. La fiebre amarilla y la encefalitis japonesa, que son antiguas, y ahora tenemos el dengue y chikungunya, pero hay otras enfermedades. Las vacunas no siempre son infalibles para todo, por eso, imprescindible utilizar repelente. Dormir en sitios adecuados que no estén llenos de mosquitos, utilizar mosquitera para protegerse.