Susana Muñoz, médica experta en infecciones de transmisión sexual: «Llama la atención el crecimiento de clamidia en la población femenina juvenil»

ENFERMEDADES

Susana Muñoz, coordinadora de Infecciones de Transmisión Sexual de la fundación Lucha contra las infecciones.
Susana Muñoz, coordinadora de Infecciones de Transmisión Sexual de la fundación Lucha contra las infecciones.

La experta de la Fundación Lucha Contra las Infecciones achaca parte del incremento de contagios a una sociedad que se ha instalado en la inmediatez

23 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los datos del Informe 2024 de Vigilancia Epidemiológica de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en España confirman lo que viene sucediendo desde años atrás: las tasas siguen en aumento, con un crecimiento sostenido de los casos. El informe, elaborado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) a través del Centro Nacional de Epidemiología (CNE) y en coordinación con el Ministerio de Sanidad, también muestra una mayor incidencia en hombres que en mujeres, así como un impacto más acusado en menores de 25 años, especialmente en infecciones como la gonorrea y la clamidia. En concreto, se han identificado más de una veintena de ITS. Entre las más frecuentes figuran la sífilis, la clamidiasis, la gonorrea, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), el virus del papiloma humano (VPH), el herpes genital, la tricomoniasis, la pediculosis púbica y la sarna. 

La doctora Susana Muñoz, coordinadora del grupo Infecciones de Transmisión Sexual de la Fundación Lucha contra las Infecciones, analiza cómo se traduce esta tendencia de las cifras en la consulta. 

—La Asociación Española de Pediatría alertó del aumento de las infecciones de transmisión sexual en adolescentes y en jóvenes. ¿Lo percibe en la consulta?

—Sí, en realidad, hay un aumento en general en casi en todos los grupos de población, entre ellos, el de gente muy joven. Llama la atención la clamidia en la población femenina más juvenil.

—¿De dónde creen que viene este aumento?

—Es la pregunta que nos hace todo el mundo, pero no hay una única respuesta. Al final, todos los que nos dedicamos a las ITS tenemos la sensación de que es multicausal. Para empezar, los patrones de relacionarnos sexoafectivamente han cambiado. Ahora hay más intercambios, hay más recambios de parejas. Es un modelo de sociedad al que hemos evolucionado. Es mucho más fácil también gracias a las aplicaciones. Y, en general, estamos en una sociedad donde todo es mucho más inmediato. Es decir, si yo quiero un libro, entro en Amazon y mañana lo tengo. Si yo quiero una cita, me registro en una u otra aplicación, y la tengo esta noche. Me refiero a que, como sociedad, todo ha evolucionado a una inmediatez, no solo las relaciones sexoafectivas. Otra cosa es que vemos que el uso del preservativo no está tan de moda como antes, por decirlo de alguna forma. No sé si se debe a que hay menos campañas de concienciación, por falta de información o porque se ha dejado de promocionar, pero es cierto que el preservativo no se utiliza como antes. Ahora bien, es cierto que se registran más, se declara más y tenemos test diagnósticos que informan mucho más. Por ejemplo, sitios como Madrid, Barcelona, Baleares o el País Vasco registran muchas ITS, en parte, porque tienen muchos casos, y en parte, porque se controlan mejor.

—¿Se les ha perdido el miedo? Entiendo que parte del respeto hacia las ITS vino del VIH, pero ahora se habla menos de él.

—Fíjate, y esto es mi opinión, pero cuando hablas del VIH con gente joven, mi sensación es de que hay bastante desconocimiento. Sin ánimo de generalizar, veo que falta un poco más de educación e información. Creo que, en ocasiones, nos centramos mucho en el significado de tener una relación sexoafectiva sana, y todo el tema del consentimiento, lo cual es muy importante, pero creo que nos estamos olvidando un poco de la parte más preventiva. Que también es cierto que no solamente tenemos el preservativo para protegernos. O sea, hoy en día disponemos de la PrEP, que es la medicación que se toma a diario, a demanda, para prevenir el VIH. Y la PEP, que es la posterior, la que se toma después de haber tenido una relación de riesgo. Lo que veo muchas veces es falta de información. La gente no tiene mu claro cómo se contraen las infecciones. Cuando hablas del VIH, mucha gente, y depende del colectivo, se queda un poco desconcertada. El colectivo de hombres que tienen sexo con hombres, en general, veo que están más informados, que saben cómo cuidarse y conocen los circuitos, saben dónde acudir, conocen el uso de la PrEP o por lo menos han oído hablar de ella.

—¿Observa mucho mito sobre las ITS?

—Sí, claro, todo el rato. Es cierto que en consulta vemos a los pacientes que ya vienen con síntomas o que ya les has diagnosticado. O incluso sin manifestación clínica, pero sabiendo que se tienen que hacer un cribado. Así que algo de información ya tienen.

—¿Cuál es el mito que más tiene que explicar una y otra vez?

—Uno es todo lo que rodea al VPH y al miedo que tiene ahora la gente. Veo muchísima falta de información. Por ejemplo, hay personas que vienen con una verruga diciendo que leyeron en internet unas cosas y que ya creen que tienen cáncer. Y no es así. La otra es que una persona que es VIH positiva y se toma bien su tratamiento, hace sus seguimientos, es indetectable, es intransmisible. Esa persona no puede transmitir el VIH. Esto es algo que todavía yo creo que no ha calado en la sociedad y que no está claro. A veces, tenemos que insistir en consulta.

—¿Cuáles son las consecuencias de una ITS no tratada?

—A veces las infecciones de transmisión sexual en las mujeres pueden pasar como asintomáticas. Es cierto que si no se tratan bien cuando hay síntomas y a tiempo, la consecuencia puede ser una infección a nivel de órganos más internos, como las trompas, y eso puede degenerar en que acabes ingresada en el hospital, teniendo que poner tratamiento endovenoso, con consecuencias en un futuro con una infertilidad deseada. En los chicos, sucede algo parecido. Cualquier infección tanto a nivel de la uretra como del canal anal puede extenderse y afectar a la próstata o a los testículos, conduciendo a procesos más complicados. Estas las trataríamos con antibióticos. Luego, hay algunas como la hepatitis, que al final provocan que la persona se encuentre mal durante un tiempo. Y, además, también están otras que, aunque podemos controlar, no será posible curarlas definitivamente. Ahí, por ejemplo, está el herpes o el VIH. La persona acaba conviviendo con esa infección y hace una vida totalmente normal, pero tiene que convivir con ello. El herpes, por ejemplo, no se puede eliminar del organismo una vez que la persona entra en contacto con él. Se queda inactivo, porque el sistema inmune es capaz de controlarlo pero pueden aparecer brotes en momentos de estrés y, con ello, de bajada de las defensas. Aquí es importante saber una cosa: durante el brote es cuando más se transmite, pero en períodos de inactividad también se puede pasar.

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.