Rafael Vidal, cardiólogo: «La mujer tiene cierta protección hormonal de la enfermedad cardiovascular hasta la menopausia»

ENFERMEDADES

Rafael Vidal, especialista del Chuac.
Rafael Vidal, especialista del Chuac. MARCOS MÍGUEZ

El gallego es uno de los dos autores españoles que firman un documento de consenso internacional sobre la salud del corazón femenino publicado en el «European Heart Journal»

17 jun 2026 . Actualizado a las 12:46 h.

El consenso respecto a la desigualdad en el diagnóstico y la atención de los problemas cardíacos en las mujeres está cada vez más claro. Un informe elaborado por un grupo de expertos internacionales, entre los que se encuentran Rafael Vidal, cardiólogo del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña y la cardióloga Antonia Sambola, del Vall d´Hebron, destaca el valor que tendría la creación de los centros de cardiología para mujeres, en los que se abordaría la enfermedad con todas sus particularidades, como ya sucede en Norteamérica y en algunos países europeos, como Suiza, Alemania y el Reino Unido. El documento se publicó en el European Heart Journal

—La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en la mujer. ¿Este dato se conoce?

—Creo que se le ha dado mucha importancia al cáncer en mujeres y, por así decirlo, se ha desplazado un poco el polo de interés de lo que tiene más mortalidad, que al final son las enfermedades cardiovasculares tanto en mujeres como en hombres. Sin embargo, siempre se habla mucho del cáncer, sobre todo del de mama, que tiene mucho impacto y hay muchas campañas al respecto. En general, la patología cardiovascular se lleva la palma. En algunos momentos se ha hablado más de enfermedad cerebrovascular, pero al final, es el mismo origen: el vascular.

—¿Hasta qué punto incrementa el riesgo la llegada de la menopausia?

—El riesgo aumenta. Es uno de los temas de los que se viene hablando más. Hasta la menopausia, hay un cierto grado de protección hormonal que, cuando llega, se pierde. Hay una desregulación de algunos parámetros, como los lípidos y la tensión arterial. Se produce un endurecimiento de las arterias que no había, con lo cual aumenta la prevalencia de hipertensión y también se desregula el metabolismo lipídico y aumentan los niveles de grasas.

—En el documento, también mencionan el embarazo como una etapa más vulnerable desde el punto de vista cardiovascular.

—Sí. Se sabe que lo que pasa durante los embarazos puede tener un impacto en el tiempo. Por ejemplo, hay mujeres que desarrollan hipertensión gestacional o un cuadro de preeclampsia o eclampsia. Esto puede tener consecuencias en el futuro; son pacientes a las que probablemente haya que hacer más seguimiento. Se está investigando más. El embarazo puede ser una situación que puede darnos pistas y, según lo que suceda, se asocie con más riesgo cardiovascular. Otro ejemplo, mujeres que tienen abortos de repetición: puede que nos dé pistas de algún tema vascular o de enfermedades autoinmunes que, al final, acaban afectando el corazón.

—De hecho, la población femenina representa un mayor porcentaje de estas patologías.

—Sí, está relacionado. También el tema hormonal. Si la menopausia se adelanta en el tiempo, probablemente van a tener más riesgo porque son mujeres que van a estar más expuestas a un ambiente menos favorable. En otras palabras, van a tener más propensión a la aterosclerosis que si tuvieran una menopausia en edad normal. A eso se le está empezando a dar más importancia. La diferencia es que, aunque en ellas también es la primera causa de muerte, es más tardía. Si en el hombre aparece entre los cincuenta y los sesenta años, en las mujeres se va a sesenta o setenta.

—También alertan de un retraso en el diagnóstico.

—Creo que ahí influyen factores sociales. La mujer es la cuidadora y tarda en consultar porque, directamente, tienen menos tiempo. Igual que otra persona le daría más importancia a los síntomas, la mujer tiende a dejarlos ir porque está más pendiente de su marido, de su madre enferma o de sus nietos. Eso hace que, muchas veces, se demore la consulta por no darle importancia porque tiene otras prioridades. A veces no se prioriza su salud pero sí el entorno, y eso ocurre mucho más en mujeres que en hombres, porque al final, el papel de cuidadora lo toman ellas predominantemente.

—¿De qué manera difieren los síntomas?

—A veces son un poco diferentes: tienen más elementos de cortejo vegetativo, como es la sudoración, más náuseas o la falta de aire. No siempre es el dolor torácico u opresivo, que por supuesto lo pueden tener también. Solo que en ellas puede ocurrir con más frecuencia esa sintomatología menos habitual, lo que antes se llamaba atípico pero que ya hemos retirado del lenguaje técnico de los médicos. Eso sí, la causa es siempre la misma: un problema de las arterias coronarias.

—Se ha apuntado a diferencias en el mecanismo que explican el problema en sí.

—Los mecanismos principales suelen ser similares. Lo que pasa es que al final ocurren más tarde. Puede ser la hipertensión, que empieza a manifestarse más tarde en las mujeres. La diabetes o el tabaquismo, porque ahora la mujer fuma , pues quizás también ayuda a que se produzca. Y luego, existe esa variante y factor de riesgo adicional, que es todo el tema hormonal: la menopausia o los embarazos complicados. Es cierto que ahora se habla también de otro tipo de infartos sin obstrucción de las arterias coronarias, se llama MINOCA, de Infarto de Miocardio con Arterias Coronarias No Obstructivas. Eso se ve mucho más en mujeres. El origen de la insuficiencia cardíaca también puede ser diferente. En hombres puede ser más común que la causa sea una cardiopatía isquémica, en cambio, en las mujeres, puede influir más la hipertensión u otro tipo de mecanismos como las arritmias.

—En el documento se menciona una falta de perspectiva femenina en los estudios científicos.

—Cada vez se habla más de la perspectiva específica de las mujeres, especialmente, por la investigación. Al final, como la patología es más prevalente en edades tempranas en el hombre, los estudios tienden a incluir a muchísimos más. Es decir, igual en un ensayo clínico de cardiopatía isquémica, el 80 % de los pacientes que se incluyen son varones. Si hubiese más mujeres, se podría detectar si funcionan igual en ellos que en ellas. A veces, cuando generamos la evidencia científica, estamos generando una ciencia con poblaciones donde la mayoría de los pacientes son hombres, entonces no están bien representadas en los estudios e igual los tratamientos no tienen el mismo impacto en hombres que en mujeres.

—Destacan la importancia de la creación de centros dedicados al corazón de la mujer.

—Sí. Hacemos una llamada de atención a que hay casos que pueden requerir una asistencia especializada. No habla realmente de que haya un centro cardiovascular de la mujer en todas partes, sino algunos centros específicos. Por ejemplo, como sucede en A Coruña con las cardiopatías familiares y la unidad específica, que esto no excluye que haya compañeros dedicados a ellas en el resto de hospitales de Galicia. Es decir, puede ser que se necesiten centros donde se tengan más conocimientos sobre el infarto sin enfermedad coronaria obstructiva. El documento también habla de otras cosas. La cardiooncología es donde está habiendo más investigación, porque muchos de los tratamientos que se dan para el cáncer de mama son cardiotóxicos. Luego también se habla de las enfermedades autoinmunes, que muchas son en mujeres. Y luego otro foco de interés que también ha aparecido recientemente y que cada vez está más claro, es lo que le pasa a la mujer durante el embarazo que le puede influir en un futuro.

—¿Cómo fue el camino por el cual el corazón de la mujer se ha tenido más en cuenta?

—Ha evolucionado mucho conforme se va adquiriendo conocimientos, se van viendo diferencias. El foco de los estudios ha ido cambiando, a su vez, con el conocimiento. Por ejemplo, empiezas a ver infartos que no tienen enfermedad obstructiva y se ve que muchos más ocurren en mujeres. Además, creo que también ha sido de peso la incorporación a la mujeres. Ten en cuenta que en los últimos 50 años se ha cambiado muchísimo quién es médico ahora. La mayoría de los médicos son mujeres. Así que es probable que antes hubiese un sesgo de conocimiento, porque todos eran hombres. Con la entrada de muchas mujeres el mundo médico ha empezado a tener otra sensibilidad en el enfoque de las enfermedades. En cualquier caso, creo que sobre todo cuantos más conocimiento tenemos y más tecnología, muchas más diferencias detectamos.

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.