Rosario García Campelo, oncóloga: «Los avances en cáncer de pulmón en los próximos cuatro años probablemente serán superiores a los de los pasados treinta»

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Rosario García Campelo es jefa del Servicio de Oncología Médica del Chuac y responsable del Grupo de Oncología del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic).
Rosario García Campelo es jefa del Servicio de Oncología Médica del Chuac y responsable del Grupo de Oncología del Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic). MARCOS MÍGUEZ

La jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de A Coruña analiza algunos de los avances que se han presentado en el congreso anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) sobre este tumor

09 jun 2026 . Actualizado a las 19:05 h.

«El Congreso Americano de Oncología es, sin duda, uno de los puntos de encuentro científicos de más alto nivel del mundo», dice Rosario García Campelo, jefa del servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario de A Coruña. En él se han presentado los resultados a siete años del ensayo Crown de Pfizer, que muestran una supervivencia libre de progresión inédita en cáncer de pulmón no microcítico avanzado ALK+. Tras siete años de seguimiento, los pacientes a los que se les administró lorlatinib (Lorviqua) presentaron una probabilidad del 55 % de supervivencia libre de progresión, en comparación con el 3 % de la terapia de control. García Campelo analiza estos avances y dibuja la realidad del cáncer de pulmón en nuestro país. 

—¿Qué opina sobre este avance en cáncer de pulmón no microcítico avanzado ALK+? 

—El primer punto a destacar es que es fundamental buscar esas alteraciones genéticas en los pacientes que tienen un diagnóstico de cáncer de pulmón, porque si encuentras alguna estás abriendo la puerta a la medicina de precisión y a opciones terapéuticas como las que se han presentado este año. Para mí, los resultados de este estudio son históricos y sin precedentes en cáncer de pulmón. Yo no había visto, y creo que ninguno de mis compañeros, nada igual en mi carrera. Son resultados a largo plazo que confirman que con una terapia oral, que además se tolera bien, podemos hablar de resultados a siete años de largos supervivientes que son históricos. 

—¿Cómo es el grupo de pacientes al que va dirigido este tratamiento?

—Todo hay que decirlo, es un grupo minoritario, de un 3 a un 4 % de los pacientes con cáncer no microcítico avanzado, pero eso significa cientos de pacientes en España y cambiar completamente su pronóstico, supervivencia y calidad de vida. El cáncer de pulmón no microcítico avanzado con mutación ALK+ se detecta más frecuentemente en mujeres, pacientes jóvenes, que no han fumado o que le han hecho muy poco. Tiene una implicación muy importante, porque el impacto de que te diagnostican un cáncer de pulmón avanzado cuando tienes 40 o 50 años, es muy alto. Tanto a nivel personal, como laboral y familiar. Tener fármacos que permitan estas largas supervivencias sin un impacto negativo en la calidad de vida es un valor de esta historia tan bonita. 

—¿Qué se ha visto en este estudio?

—A siete años, el cáncer en más de la mitad de los pacientes no ha progresado. Es decir, su enfermedad está controlada. Otro hecho fundamental es que esos pacientes tienen una alta incidencia de metástasis cerebrales. En torno al 25 al 40 % ya se diagnostican con ellas. Y la posibilidad de que el cerebro sea el punto de recaída es muy frecuente. Para mí este es un valor fundamental de este nuevo fármaco, la capacidad de controlar y prevenir la enfermedad en el sistema nervioso central. No solo controla muy bien la enfermedad que ya existe, sino que además tiene un efecto protector. El 94 % de los pacientes no desarrollan metástasis cerebrales en esos siete años que tenemos de seguimiento. Tenemos que seguir analizando la curva, ver cómo evoluciona, pero es plana, no se modifica con los años. 

—¿Es un fármaco que ya está aprobado en nuestro país?

—Sí, ya forma parte de nuestro arsenal terapéutico. Por eso me gustaría poner el foco en la necesidad de hacer un diagnóstico molecular, porque si no encontramos esa alteración, aunque el fármaco esté disponible, a ese paciente no lo vas a poder tratar. En Galicia estamos en una posición privilegiada, porque tenemos un plan gallego frente al cáncer que creo que es una apuesta ambiciosa y valiente de la Consellería de Sanidade. Hemos creado el comité molecular de tumores, de forma que todos los pacientes gallegos puedan beneficiarse de algún ensayo o estrategia terapéutica dirigida. Eso ha traído un gran valor. Somos una comunidad que está trabajando mucho y bien en el desarrollo de la medicina de precisión en oncología. 

 —En este 2026 se estima que cerca de 35.000 personas serán diagnosticadas de cáncer de pulmón en España y será la primera causa de muerte por cáncer en el mundo. 

 —La cifra que has dado es dramática, por eso creo que antes de hablar sobre terapéutica, tendríamos que poner el foco en la prevención y en el diagnóstico precoz. En cuanto a prevención, todo lo que se haga es poco. El tabaco y el cáncer de pulmón tienen una conexión casi directa. El 85 % de los tumores que diagnosticamos están relacionados con el consumo de tabaco. Por eso, la prevención es clave. El diagnóstico precoz es el siguiente paso y de nuevo, Galicia tiene un programa piloto pionero en España de detección precoz en población fumadora de cáncer de pulmón, que posiciona a la comunidad en muy buena situación en este sentido. 

—¿Qué opciones existen, además de la que estamos hablando, para los pacientes de esta enfermedad?

—Desde el punto de vista terapéutico, la realidad en el cáncer de pulmón es totalmente diferente a la que vivimos hace diez o quince años. Es cierto que sigue siendo una enfermedad difícil, que se diagnóstica en estadios avanzados, pero hoy tenemos un arsenal terapéutico totalmente diferente. Por un lado, la medicina de precisión: tenemos al menos diez alteraciones genéticas que podemos tratar de una forma específica. Hemos hablado de una de ellas, la ALK, pero hay más. También existe la inmunoterapia, la forma más inicial que ya estamos usando y que funciona muy bien en algunos pacientes. Estamos también trabajando con nuevas formas, como las vacunas y la terapia celular. La radioterapia, aunque yo no soy radioterapeuta, vamos a tenerla pronto también en Galicia. Los avances no son solo oncología médica. La situación todavía nos preocupa por los volúmenes de pacientes que trabajamos. Pero los avances terapéuticos que estamos viendo, y los que vamos a ver en los próximos tres o cuatro años, me atrevo a decir que probablemente sean muy superiores a los que hemos visto en los últimos treinta. 

—Mencionaba la prevención, ¿qué medidas se deben tomar para prevenir el cáncer de pulmón?

—Todas (ríe). Ya no sé qué más decir sobre la prevención. Es muy importante tener un estilo de vida saludable. 

—Comentaba el tabaco, ¿incluiría también nuevas formas de consumo, como los vapeadores?

—Sí, son peligrosísimas las nuevas formas de tabaquismo, como el vapeo, los cigarros electrónicos u otras formas. Primero, porque está demostrado que es la puerta de entrada al tabaco convencional. Segundo, todavía no sabemos el daño que pueden hacer estos productos en el medio y largo plazo. El cáncer de pulmón no lo tienes el día que empiezas a fumar. Hay una latencia entre la exposición al tóxico y al desarrollo de cáncer. Todavía no sabemos a medio y largo plazo qué impacto va a tener estas nuevas formas de consumo en el riesgo de cáncer de pulmón, pero ya estamos viendo casos de otras complicaciones pulmonares. Tenemos que hacer ese proceso educativo y legislativo. Controlar muy bien estas nuevas formulaciones de las que desconocemos en el medio y corto plazo el daño que pueden tener respecto al riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón. 

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.