Konstanze Diefenbach, investigadora en radiología: «En los próximos años habrá una demanda cada vez mayor de pruebas de imagen»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara BERLÍN / LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Konstanze Diefenbach es radióloga e investigadora.
Konstanze Diefenbach es radióloga e investigadora.

La experta aboga por un empoderamiento de los pacientes a través de una educación que reduzca la ansiedad ante las pruebas de imagen y permita llevarlas a cabo de manera más rápida

10 abr 2026 . Actualizado a las 17:03 h.

Las técnicas de imagen son clave para mejorar la atención médica a los pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial, desde la primera consulta hasta el seguimiento posterior a un tratamiento, desde los cribados y el diagnóstico hasta las terapias y la monitorización del curso de una enfermedad. A nivel mundial, una publicación en la revista JAMA estima que cada año se realizan alrededor de 340 millones de pruebas de este tipo, que incluyen el TAC, la resonancia magnética y los procedimientos de rayos X, como mamografías o radiografías. Innovar en este campo ser crucial en los próximos años. Con el aumento en la demanda de pruebas de imagen debido al envejecimiento poblacional y la escasez de radiólogos preparados para estas tareas, el desafío es grande. En el marco del Bayer Pharma Media Day, celebrado en Berlín, la doctora Konstanze Diefenbach, jefa de Investigación y Desarrollo en Radiología en Bayer Pharmaceuticals, explica a La Voz de la Salud cómo se están preparando los principales expertos mundiales en la materia para hacer frente a este creciente protagonismo del sector radiológico en los próximos años.

—¿Cuáles son, para usted, las principales prioridades en el desarrollo y la investigación radiológica?

—La imagen médica tiene importancia a lo largo de todo el recorrido del paciente. Incluso desde antes de que aparezcan los síntomas, porque se utilizan para hacer screenings. Pero también son valiosas para hacer un diagnóstico temprano y preciso. Y una vez que contamos con este diagnóstico y empezamos con la terapia, las técnicas de imagen acompañan al paciente durante ese proceso para ver si realmente este tratamiento que usamos está dando resultados o no. En los próximos años tendremos que pensar en cómo mejorar los cribados y las pruebas diagnósticas para poder detectar antes las enfermedades y, potencialmente, para mejorar los tratamientos. También tenemos que pensar en innovar en ese aspecto. En este sentido, hemos decidido avanzar hacia la búsqueda de mejores agentes de contraste para resonancias. Estos materiales serán necesarios para mejorar el diagnóstico y hemos conseguido desarrollarlos.

—¿Cómo funcionan estos nuevos agentes?

—Nos permiten trabajar utilizando menores dosis de contraste, pero manteniendo la misma calidad en la imagen que con el contraste de uso estándar. Los datos que tenemos son muy prometedores y positivos. Incluso en pacientes pediátricos, en los que la resonancia puede ser importante para muchos casos. Este compuesto de baja dosis funciona muy bien en todos los grupos de edad, para todo tipo de indicaciones. Ahora mismo estamos dialogando con las autoridades sanitarias para conseguir su aprobación en diferentes regiones y acabamos de obtener esta aprobación en Japón el mes pasado, gracias a la evidencia robusta que tenemos para proveer acerca de su seguridad y eficacia.

—¿En qué patologías tiene un rol la prueba de imagen para el diagnóstico temprano?

—Un ejemplo es la amiloidosis cardíaca. Es una enfermedad que normalmente tardamos mucho en diagnosticar, sobre todo en mujeres, y esto significa que los pacientes ya tienen un daño en el corazón que no les permite bombear sangre de manera adecuada, es decir que ya padecen insuficiencia cardíaca o puede que sufran otros trastornos. Si conseguimos diagnosticar esta enfermedad antes, incluso antes de que se desarrolle, podremos estabilizar ese corazón para que mantenga su función. Esto es muy importante y es por ello que estamos trabajando con imagen molecular. Este tipo de pruebas nos permiten ver cambios en la función biológica a nivel molecular, lo que aporta información acerca de la enfermedad en un estadio temprano. De este modo podremos asegurar un diagnóstico preciso y precoz. Esto es emocionante en áreas en las que hasta ahora no hemos tenido una buena opción diagnóstica.

—¿Cómo se marca la línea entre un diagnóstico temprano que salva a un paciente de un tratamiento más invasivo y un sobrediagnóstico o falso positivo?

—En este aspecto es muy importante la cooperación. La decisión final acerca de qué es lo mejor para el paciente se toma en conjunto con él. Lo que buscamos es diagnosticar la patología en el momento justo, cuando podemos intervenir con la mayor eficacia. Para contribuir a esto hay que producir evidencia de en qué momento el diagnóstico a través de imágenes realmente marca una diferencia.

—¿A qué desafíos se enfrentarán los radiólogos en los próximos años, a medida que la población envejezca?

—Yo creo que habrá que abordar el volumen de imágenes que harán falta. Hay que pensar en apoyar a los radiólogos en su trabajo para asegurar que puedan hacerlo bien. Esto implica encontrar un equilibrio que permita al radiólogo pasar suficiente tiempo con cada paciente para poder hacer diagnósticos. Reducir la carga de trabajo a través de la innovación, por ejemplo, en dispositivos médicos. Por ejemplo, hemos desarrollado un sistema de inyección e infusión para administrar el contraste, que permite ahorrar tiempo en la preparación del paciente. Entre una prueba y otra solo hay que cambiar la vía que introduce el agente de contraste y esto también es una manera de pensar en la comodidad de los pacientes. Y al mismo tiempo es un inyector inteligente que obtiene información del paciente, evita que se cometan errores e introduce una dosis ajustada a cada individuo.

—¿Cómo se trabaja para implementar estas soluciones en diferentes regiones del mundo?

—Lo primero es recabar evidencia clínica de su eficacia. Tenemos que garantizar que lo que desarrollamos realmente tiene un impacto significativo. En el caso del agente de contraste que hemos desarrollado, hemos visto que reduce en un 60 % la dosis, lo que es importante para los pacientes. De todos modos, la adopción de estos productos en la práctica clínica requerirá tiempo y será clave poder aportar datos que avalen su implementación.

—¿Cómo cambiará la experiencia de un paciente a la hora de hacerse una prueba en los próximos años?

—Gracias a innovaciones como la del inyector, vamos a poder hacer más pruebas en el mismo tiempo. Esto ayudará a reducir las listas de espera para los pacientes. Por otro lado, vamos a hacer frente a una necesidad cada vez mayor de un volumen más grande de imágenes, así que llegará un momento en el que crecerá la demanda y tendremos que adaptarnos a esto. Una manera de hacerlo será educar al paciente y que ya llegue informado a la prueba. Que sepa exactamente cómo va a ser reduce su ansiedad y permite llevar a cabo la imagen más rápidamente y mejor.

—Especialmente con una población que envejece, ¿qué necesidades tienen estos pacientes mayores?

—En realidad, hay que enfocar la prueba en el caso individual del paciente. No se trata solo de aquellos que son mayores, sino por ejemplo, también, de los niños, que tienen unas necesidades diferentes cuando acuden a radiología. Y también se trata de los familiares del paciente, que muchas veces necesitan también entender a su vez qué es lo que está pasando y lo que vamos a hacer. Hay que pensar en todo ese continuo.

Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara
Laura Inés Miyara

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.

Redactora de La Voz de La Salud, periodista y escritora de Rosario, Argentina. Estudié Licenciatura en Comunicación Social en la Universidad Nacional de Rosario y en el 2019 me trasladé a España gracias a una beca para realizar el Máster en Produción Xornalística e Audiovisual de La Voz de Galicia. Mi misión es difundir y promover la salud mental, luchando contra la estigmatización de los trastornos y la psicoterapia, y creando recursos de fácil acceso para aliviar a las personas en momentos difíciles.