El virus más común de la mononucleosis se relaciona con la esclerosis múltiple

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Entre los síntomas de la mononucleosis se encuentra el dolor de garganta intenso, fiebre alta, fatiga extrema o ganglios linfáticos inflamados, entre otros.
Entre los síntomas de la mononucleosis se encuentra el dolor de garganta intenso, fiebre alta, fatiga extrema o ganglios linfáticos inflamados, entre otros. iStock

Una nueva investigación de la Clínica Mayo pone el foco en el Epstein-Barr, que pertenece a la familia de los herpesvirus

06 abr 2026 . Actualizado a las 10:35 h.

Haber tenido mononucleosis infecciosa causada por el virus de Epstein-Barr se asocia con un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple, según un trabajo de carácter observacional de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos), publicado en Neurology Open Access, revista oficial de la Academia Estadounidense de Neurología.

El virus de Epstein-Barr pertenece a la familia de los herpesvirus y, a la mayoría de las personas, no provoca síntomas. Sin embargo, cuando alguien lo contrae en la adolescencia o la edad adulta, puede provocar mononucleosis hasta el punto de que se convierte en la causa más común. Conocida como la enfermedad del beso, ya que se transmite por la saliva, la mononucleosis provoca fatiga, un dolor de garganta que no mejora con antibióticos, fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos en el cuello y las axilas, dolor de cabeza, sarpullido en la piel y una inflamación del bazo. 

Al ser de carácter observacional, la investigación no demuestra que la mononucleosis causada por el virus de Epstein-Barr provoque esclerosis múltiple, solo una asociación. Con todo, «estos resultados resaltan la necesidad de seguir investigando formas de prevenir la infección por el virus de Epstein-Barr», incide Jennifer L. St. Sauver, autora del estudio y doctora en la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota. «Prevenir estas infecciones podría reducir la carga general de la esclerosis múltiple. Si bien esta última es relativamente rara, conlleva riesgos de discapacidad significativa y altos costos de tratamiento, y generalmente se desarrolla cuando las personas están en la plenitud de su vida laboral y familiar».

Para el estudio, los investigadores examinaron más de dos décadas de historiales médicos para encontrar personas que hubieran dado positivo en la prueba del virus de Epstein-Barr y hubieran sido diagnosticadas de mononucleosis infecciosa. A las 4.721 personas identificadas, se las comparó con tres personas de la misma edad y sexo que no habían padecido mononucleosis, lo que dio como resultado un total de 14.163 personas.

Los investigadores realizaron un seguimiento a aquellos que tenían mononucleosis durante un promedio de seis años, mientras que a aquellos que no la padecían los supervisaron durante ocho. A lo largo de este tiempo, ocho personas con antecedentes de mononucleosis desarrollaron esclerosis múltiple, lo que representa un 0,17 %.

Posteriormente, los investigadores ajustaron los datos para tener en cuenta otros factores que podrían afectar el riesgo de la patología, como la raza y el origen étnico, el tabaquismo y la presencia de otras afecciones en los participantes, como diabetes, depresión o trastornos por consumo de sustancias. Tras el ajuste, descubrieron que las personas con antecedentes de mononucleosis tenían tres veces más probabilidades de desarrollar esclerosis múltiple que las personas sin mononucleosis.

«La mononucleosis es una enfermedad relativamente poco común, pero desarrollar estrategias para prevenir la infección por el virus que la causa podría ayudarnos a reducir el número de casos de esclerosis múltiple en el futuro», añade Sauver.

Si bien las conclusiones invitan a seguir profundizando en la relación, los investigadores —que realizaron el estudio con el apoyo de ModernaTX, empresa que desarrolla vacunas para combatir diversas afecciones asociadas al virus de Epstein-Barr— reconocen que una limitación es que hicieron el seguimiento de los participantes durante un promedio de seis a ocho años, por lo que es posible que la esclerosis múltiple se desarrolle más tarde en la vida de algunas personas.