Olalla Argibay, periodoncista: «El sangrado al cepillarse puede ser la primera señal de que algo no va bien»

Lucía Cancela
Lucia Cancela LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Olalla Argibay, periodoncista y vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración.
Olalla Argibay, periodoncista y vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración.

La vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración explica qué significa llegar con una boca sana a los sesenta

03 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Encías sanas, dientes funcionales y una adecuada capacidad masticatoria. Conseguirlo no solo es de relevancia estética, sino un factor clave en la autonomía, nutrición y bienestar general de la población. En el marco del VIII Simposio Dentaid-Sepa, la doctora Olalla Argibay, periodoncista y vocal de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), aborda los determinantes para que una boca de sesenta se conserve como una de veinte años menos. 

—¿Qué implica que una boca llegue sana a los sesenta?

—Significa llegar a esa edad con dientes y encías que funcionen bien y sin dolor. Poder masticar con normalidad, hablar con comodidad y no tener infecciones. Al final, una boca sana es algo que muchas veces damos por hecho, pero cuando falla puede afectar de forma importante a la calidad de vida.

—¿A qué debe prestar atención la gente llegados a este punto? 

—Sobre todo a las encías. El sangrado al cepillarse o la inflamación no son normales y suelen ser las primeras señales de que algo no va bien. También conviene vigilar la retracción de las encías, la sensibilidad dental o posibles problemas alrededor de implantes o prótesis.

—Una buena higiene dental es esencial. Sin embargo, pienso en otras variables como la polimedicación, las limitaciones motoras o la diabetes. ¿Cómo influyen estos factores en la salud bucal?

—Bastante. A partir de cierta edad es frecuente tomar varios medicamentos y muchos de ellos reducen la producción de saliva, lo que favorece la aparición de caries y problemas en las encías. Además, enfermedades como la diabetes están estrechamente relacionadas con la salud periodontal. Y cuando existen dificultades de movilidad o destreza manual, algo tan cotidiano como el cepillado puede resultar más complicado, por lo que a veces es necesario adaptar la higiene con herramientas que faciliten la limpieza.

—En el caso de la periodontitis, por ejemplo, se habla de inflamación en las encías. ¿La práctica de ejercicio físico puede beneficiar a la boca contribuyendo a reducir la inflamación general del organismo?

—No hay una relación directa demostrada, pero sí indirecta. La salud de las encías está influida por factores como la diabetes o la obesidad, y el ejercicio ayuda a controlarlos y a reducir los procesos inflamatorios del organismo. Por eso, mantener un estilo de vida activo también puede contribuir a cuidar la salud de las encías.

—Si alguien cuida su salud bucal y llega a los sesenta con un buen estado en este sentido, ¿qué problemas va a evitar?

—Principalmente la pérdida de dientes y las complicaciones asociadas. Mantener una boca sana permite seguir masticando bien y mantener una alimentación adecuada, algo fundamental para la salud. Además, ayuda a evitar infecciones y tratamientos más complejos con el paso del tiempo. Y no hay que olvidar que también influye en algo tan cotidiano como hablar, sonreír o relacionarnos con los demás.

—¿De qué forma afectan tóxicos como el tabaco y el alcohol?

—El tabaco es uno de los principales enemigos de la salud bucal. Aumenta el riesgo de gingivitis y periodontitis, y también está relacionado con el cáncer oral. Además, dificulta la cicatrización y hace que los tratamientos funcionen peor. El consumo elevado de alcohol también puede dañar la mucosa de la boca y, cuando se combina con el tabaco, aumenta de forma significativa el riesgo de cáncer oral.

—¿Cada cuánto recomienda hacerse una revisión bucal?

—En general se recomienda una revisión al menos una vez al año. Sin embargo, en personas con periodontitis, implantes o factores de riesgo como diabetes o tabaquismo, las revisiones pueden ser más frecuentes, a menudo cada seis meses, aunque siempre conviene seguir la indicación del profesional, que ajustará la frecuencia según cada caso.

—¿Existen problemas de otros sistemas del organismo que se puedan detectar mediante la boca?

—La boca puede dar muchas pistas sobre el estado de salud. Por ejemplo, la inflamación de las encías o las infecciones periodontales pueden estar relacionadas con enfermedades como la diabetes y también se han asociado con problemas cardiovasculares. Además, en una revisión dental se pueden detectar lesiones en la mucosa que podrían ser señales tempranas de cáncer oral, lo que permite identificarlas a tiempo.

—Entiendo, también, que a medida que aumenta la edad algunas patologías se hacen más prevalentes. 

—Sí, algunas son más frecuentes con la edad. La periodontitis sigue siendo una de las principales causas de pérdida de dientes en adultos. También aparecen con más frecuencia caries en la raíz del diente o sequedad bucal asociada a medicamentos. Por eso, en esta etapa el seguimiento profesional y las medidas de prevención son especialmente importantes.

Lucía Cancela
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Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.