Cuatro de cada diez casos de cáncer se podrían evitar

La Voz de la Salud

ENFERMEDADES

Imagen de archivo de dos personas fumando en una terraza.
Imagen de archivo de dos personas fumando en una terraza. MARCOS MÍGUEZ

Un nuevo estudio de la OMS analiza el impacto de los factores de riesgo modificables en la enfermedad, como el tabaquismo o el consumo de alcohol

03 feb 2026 . Actualizado a las 17:55 h.

Prevenir el cáncer es posible, y cada vez son más los datos que lo confirman. En el 2022, casi cuatro de cada diez nuevos casos en el mundo se debían a factores de riesgo modificables, sobre todo, al consumo de alcohol, de tabaco, y a las infecciones, como las provocadas por el virus del papiloma humano o la bacteria H. pylori. Esta es una de las conclusiones principales de una investigación publicada este martes en la revista Nature Medicine. El estudio, con escala global, está liderado por la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la entidad (IARC, por sus siglas en inglés), con un análisis que incluye datos de 185 países.

En concreto, en España, el 41,8 % de los tumores en población masculina se atribuyeron a factores externos modificables. Una cifra que, en mujeres, se reducía al 21,1 %. La conducta más perjudicial sigue siendo fumar tabaco (28,5 % y 9,9 %, respectivamente). 

Prestando atención a la diferencia según sexos, el número de casos de cáncer prevenibles fue considerablemente mayor en hombres, con un total de 2,7 millones, lo que representa el 45,4 % de nuevos diagnósticos en este grupo. Mientras, en mujeres fue de 2,7 millones, un 29,7 % sobre el total. 

Para Marina Pollán, epidemióloga del cáncer y directora general del Instituto de Salud Carlos III, la conclusión principal del estudio «es el valor de la prevención para reducir de manera eficaz la carga que el cáncer supone para nuestra población», señaló en declaraciones a Science Media Centre. A nivel nacional, el tabaco, el alcohol, los agentes infecciosos, la obesidad y el sedentarismo «son los principales factores que se pueden evitar. Es interesante señalar las diferencias entre hombres y mujeres; en los primeros, el peso del tabaco es mucho mayor». Además, la epidemióloga recuerda que es importante recordar otras variables, como la polución o las exposiciones ocupaciones, «que no son modificables de manera individual y han de ser tenidas en cuenta en las medidas de protección propuestas desde los poderes públicos».

Por su parte, Alejandro Pérez, médico del servicio de Oncología y Hematología del Instituto de Investigación Sanitaria Clínico Valencia (Incliva), del Hospital Clínico Universitario de Valencia, precisa en Science Media Centre, que tanto el estudio como sus conclusiones son relevantes, por la cantidad «ingente» de datos que se analizó cruzando diferentes bases.

«Analizan, por un lado, a partir de la base de datos Globocan, la incidencia de los nuevos diagnósticos de diferentes tipos de cáncer por país, edad y sexo; y, por otro lado, varias bases de datos de prevalencia de factores de riesgo conocidos de cáncer, entre ellas, de la OMS, IARC y Unicef, de las que extraen el riesgo de exposición a los diferentes factores de riesgo conocidos en ese grupo de edad, país y sexo. Al cruzar las bases pueden establecer por país y sexo cuales son los cánceres que podrían ser evitados», destaca.

En este sentido, el trabajo presenta, para el experto, una debilidad: que no establece una causa efecto, sino una correlación. Eso sí, las conclusiones pueden considerarse lo suficientemente sólidas, «dado el gran número de tumores incluidos —18,7 millones, de los cuales siete millones son atribuibles a cánceres prevenibles— y la potencia de las bases de datos utilizadas».

El oncólogo pone de relieve de qué forma cuantifica los factores de riesgo en el desarrollo del cáncer. «Por ejemplo, destaca claramente el tabaco como principal causante del cáncer en varones, pero adjudica nada menos que un 23,1 % de todos los cánceres del hombre en 2022 a esta causa. Esto permite empezar a hacerse la idea de que campañas antitabaco o esfuerzos de prevención frente al tabaquismo podrían tener consecuencias de enorme impacto en el control del cáncer». Lo mismo sucede con la población femenina, «en las que las infecciones son el principal causante de cáncer, en concreto, el virus del papiloma (por el cáncer de cérvix) y el Helicobacter pylori por el cáncer gástrico», detalla. En su caso, el 11,5 % de los casos se podrían deber a estos agentes. De ahí que resulta tan importante las campañas de vacunación.

Pérez señala que estas conclusiones pueden hacer de guía para las autoridades sanitarias, «sobre en qué países, sexos y localizaciones esta ausencia de prevención tiene un mayor coste». A su vez, explica que la cuantificación es importante porque permite justificar que las estrategias de prevención tienen un impacto en la población y pueden ser coste efectivas. «Evitar siete millones de cánceres mediante la modificación de la exposición a factores de riesgo no solo mejora la salud de tu población, sino que abarata los costes de la asistencia sanitaria de forma muy relevante», concluye el especialista.

La investigación recoge las propias limitaciones. Por ejemplo, que no se puede tener en cuenta el efecto conjunto de los diferentes factores de riesgo. «Esto implica que, posiblemente, estas estimaciones son conservadoras y el beneficio de evitar estos determinantes o factores de riesgo sería aún mayor», añade Pollán, según recoge SMC.

La epidemióloga también recuerda que las cifras son una aproximación pragmática. «El número de casos de cáncer en el mundo es en sí mismo una estimación, ya que muchos países, incluido el nuestro, no disponen de registros de cáncer con cobertura nacional y en algunos ni siquiera hay registro. Por otra parte, el período de latencia utilizado (10 años), como los propios autores reconocen, puede no ser el más adecuado para todas las localizaciones y/o todos los grupos de edad», detalla. Sin embargo, pese a las limitaciones, el estudio proporciona información sólida sobre los casos que se podrían evitar al eliminar factores de riesgo.

Tomar medidas

«En el Día Mundial contra el Cáncer, recordamos que el cáncer afecta a casi todas las familias del mundo. Un diagnóstico de cáncer cambia la vida, pero las experiencias difieren enormemente entre países y dentro de ellos. Para unos pocos privilegiados, el acceso y la innovación impulsan las tasas de supervivencia por encima del 70 por ciento. Pero para demasiadas personas, el cáncer sigue siendo una sentencia de muerte, a menudo agravada por devastadoras dificultades sociales y económicas. Hoy estamos aquí para celebrar buenas noticias basadas en datos científicos sólidos: muchos cánceres se pueden prevenir», resaltó el jefe del Equipo de Control del Cáncer de la OMS, Andre Ilbawi.

El responsable precisó, en una rueda de prensa, que los resultados de este estudio deben servir para empoderar a las comunidades y gobiernos y ayudarles a entender el mejor modo de prevenir el cáncer en su contexto. Además, recordó que las acciones de prevención deben comunicarse con cuidado, centrándose en la reducción del riesgo y sin hacer sentir culpables a las personas. «Culpar a los pacientes de cáncer (de su situación) perjudica su salud mental, retrasa la atención y acorta su esperanza de vida», añadió.