La salud española suspende en la ingesta de alcohol, pero mejora en el consumo de tabaco

Lucía Cancela
Lucía Cancela LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Imagen de archivo de un hombre corriendo en el entorno de la Torre de Hércules.
Imagen de archivo de un hombre corriendo en el entorno de la Torre de Hércules. CESAR QUIAN

La Comisión Europea acaba de publicar el informe «Perfil sanitario nacional 2025», que recoge una bajada en las cifras de mortalidad evitable

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Solo hay dos países en la Unión Europea que viven más que España: Italia y Suecia, ambos alcanzan los 84,1 de longevidad. España tiene una esperanza de vida algo menor, de 84 años, aunque muy superior a la media de la UE, que se sitúa en los 81,7, en el 2024. 

Aquí, al igual que sucede en países vecinos, las mujeres viven más que los hombres. En concreto, 86,6 años frente a los 81,3 de ellos. Una diferencia entre sexos de algo más de cinco años, similar a la media del entorno europeo. Todo ello se extrae del Perfil sanitario nacional del 2025, un trabajo conjunto de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el European Observatory on Health Systems and Policies, en cooperación con la Comisión Europea. 

El documento también concluye lo que otros informes han presentado antes: que las enfermedades cardiovasculares y el cáncer representan algo más de la mitad de todas las muertes en España (un 53 % en el 2023). 

La población española envejece, como ocurre en la mayoría de los países de la Unión Europea. La combinación de bajas tasas de natalidad y una esperanza de vida cada vez mayor está transformando la pirámide poblacional. En apenas dos décadas, la proporción de personas de 65 años o más ha pasado del 17 % en el año 2000 al 20 % en el 2024, y las proyecciones apuntan a que este grupo alcanzará el 33 % en el 2050.

Más datos. El informe hace una fotografía a la longevidad desde los 65. En el 2022, una mujer de 65 años podía esperar vivir 23,2 años más, casi dos más que la media de la UE, mientras que un hombre de la misma edad tenía por delante 19,2; 1,5 años por encima del promedio comunitario. Sin embargo, no todos esos años se viven en las mismas condiciones.

Tras cumplir los 65, hombres y mujeres disfrutan de un número similar de años con buena salud —9,8 años, ellos; 9,5 ellas—, pero las mujeres pasan una mayor parte de su vida restante con limitaciones funcionales. Casi la mitad de las españolas mayores de 65 años (un 48 %) convivía con múltiples enfermedades crónicas en el 2022, frente al 44 % de los hombres.  

Aunque esta brecha de género es menor que la media europea, las desigualdades se hacen más visibles en el día a día: el 40 % de las mujeres declaró tener limitaciones en las actividades básicas de la vida diaria, frente al 26 % de los hombres.

Esta diferencia —14 puntos porcentuales— es más acusada en España que en el conjunto de la Unión Europea, donde la brecha se sitúa en 10 puntos, y vuelve a poner de relieve que envejecer más no siempre significa envejecer mejor, especialmente para las mujeres.

Factores de riesgo a evitar

Otra conclusión: hay muertes que se pueden evitar. En concreto, una cuarta parte de todos los fallecimientos en España se deben a factores de riesgo conductuales y medioambientales. Entre ellos, el tabaquismo, los riesgos asociados con la alimentación, el consumo de alcohol y la falta de ejercicio y actividad física. 

Con todo, el trozo grande del pastel se lo llevan las dos primeras conductas: los tóxicos. El tabaquismo entre los adultos en España lleva más de dos décadas en claro retroceso. Desde comienzos de los años 2000, la proporción de fumadores diarios ha caído del 32 % en 2001 al 20 % en el 2020, una cifra ya muy próxima a la media de la Unión Europea, situada en el 19 %.

Como ocurre en otros países, los hombres siguen fumando más que las mujeres —un 23 % frente a un 17 %—, aunque el descenso ha sido más acusado entre ellos en los últimos años, lo que ha ido reduciendo progresivamente la brecha de género.

Entre los adolescentes, el panorama es más estable. En el 2022, el 16 % de los jóvenes de 15 años reconoció haber fumado cigarrillos tradicionales en el último mes, un porcentaje ligeramente inferior a la media europea (17 %). Sin embargo, los electrónicos han ganado terreno entre los menores: un 13 % declaró haber vapeado en el último mes. Una cifra que continúa estando muy por debajo tanto del consumo habitual de tabaco como de la media de vapeo adolescente en la UE, que alcanza el 21 %. En este sentido, el documento destaca la aprobación del Plan de Control del Tabaco 2024-27, con el objetivo de disminuir en mayor medida estos números. 

El consumo de alcohol en España ha vuelto a repuntar en los últimos años. De los 10,4 litros por adulto registrados en 2015, se pasó a 11,1 litros en 2023, una de las cifras más elevadas de la Unión Europea y la quinta tasa más alta del bloque. Tras un descenso puntual en el 2020, coincidiendo con la pandemia, el consumo alcanzó su máximo dos años después, con 11,6 litros por adulto.

Entre los adolescentes, la tendencia es distinta. La proporción de jóvenes de 15 años que afirma haber consumido alcohol más de una vez ha descendido de forma sostenida en la última década, del 34 % en 2010 al 24 % en el 2022, situándose ya cerca de la media europea.

Con este telón de fondo, España dio un nuevo paso en la regulación del alcohol en marzo del 2025, al aprobar un proyecto de ley que refuerza la prohibición de venta a menores de 18 años, vigente desde 1995. La norma endurece las restricciones a la promoción de bebidas alcohólicas en entornos escolares e incorpora sanciones económicas y la posibilidad de programas de rehabilitación como medidas disuasorias.

En España, la obesidad y el sobrepeso siguen siendo un reto de salud pública, aunque con signos de cambio: en el 2022, el 15 % de los adultos eran obesos y el 19 % de los adolescentes de 15 años tenían sobrepeso, cifras cercanas a la media europea. La falta de actividad física también es común: seis de cada diez adultos y solo un 16 % de los jóvenes realizan ejercicio suficiente, con una marcada brecha de género entre chicas y chicos. Los riesgos de obesidad, tabaquismo e inactividad se concentran especialmente en quienes tienen menor nivel educativo. 

Para afrontar este reto, España puso en marcha el Plan Estratégico Nacional para la Reducción de la Obesidad Infantil 2022-2030, con el objetivo de reducir las tasas en un 25 % a través de iniciativas que fomenten la alimentación saludable, la actividad física, el bienestar emocional y la equidad. Además, en 2025, la Ley de Reforma de la Alimentación Escolar introdujo medidas concretas: incluir fruta y verdura a diario y pescado semanalmente, prohibir las bebidas azucaradas y garantizar que al menos un 45 % de los menús escolares contenga productos locales o de temporada.

El sistema sanitario

El informe dedica un capítulo al análisis del sistema sanitario español y su estado actual. Destaca que los médicos de familia siguen siendo el eje central de la estructura, y que si bien los proveedores privados tienen un papel importante, la prestación pública es fundamental para satisfacer las necesidades. La composición de la fuerza laboral sanitaria en España ha ido cambiando en los últimos años, con un aumento notable de médicos y enfermeras. En 2023, había 4,4 médicos por cada 1.000 habitantes, ligeramente por encima de la media de la UE (4,3), y los médicos de familia representaban el 22 %, frente al 19 % europeo. 

Con todo, el documento advierte de los retos a los que se enfrenta el sistema: una plantilla envejecida, una distribución desigual del personal y la escasez prevista de médicos de familia, así como de especialistas en geriatría, psiquiatría o radiología. Además, aunque el número de enfermeras haya crecido, sigue estando por debajo de la media europea. 

España, más fuerte que la UE

En España, la mortalidad evitable y tratable se mantiene entre las más bajas de la Unión Europea. Gran parte de la prevención recae en los médicos de familia y el personal de enfermería, y en que los gobiernos han aplicado diversas políticas de salud pública para reducir factores de riesgo, desde la estrategia de tráfico, los impuestos a las bebidas azucaradas hasta el etiquetado Nutri-Score y nuevas iniciativas más recientes.

En cuanto a la mortalidad tratable, especialmente por accidente cerebrovascular (ACV), se han logrado avances sostenidos, incluso durante la pandemia, gracias a la priorización de recursos para urgencias y enfermedades críticas, como la Estrategia de Salud Cardiovascular del 2022. 

El cribado de cáncer sigue siendo fuerte en España, con tasas de participación por encima de la media europea para mama y cuello uterino: en el 2023, el 69 % de mujeres de 50 a 69 años se sometió a cribado de mama, y el 68 % de mujeres de 20 a 69 años a cribado de cuello uterino, aunque todavía queda por mejorar el cribado colorrectal, con una baja participación (un 43 %). España también destaca por sus bajas tasas de ingresos hospitalarios evitables, sobre todo por insuficiencia cardíaca y diabetes.

Los pacientes valoran la atención del sistema sanitario: según la Encuesta PaRIS de la OCDE, el 85 % considera la calidad buena y centrada en las personas, y el 89 % confía en el sistema, por encima de la media europea que se sitúa en el 62 %. 

En enfermedades agudas, España también destaca. En el 2023, el infarto agudo de miocardio registró 8 muertes por cada 100 pacientes (8,4 en la UE) y el accidente cerebrovascular isquémico 12,6 (13,1 en la UE). Esto refleja mejoras sostenidas en la calidad hospitalaria gracias a estrategias como la Estrategia Nacional de ACV 2024 y la Estrategia Cardiovascular 2022, que buscan reducir los casos de este problema en un 10 %, tratar al 90 % de los pacientes en unidades especializadas y garantizar la continuidad desde la prevención hasta la rehabilitación.

Más dentistas y ópticos optometristas

A nivel nacional, las necesidades médicas no satisfechas se mantienen por debajo de la media de la UE, con un 2,6 % en el 2024 frente al 3,6 % europeo, y solo un 2,3 % entre las personas en riesgo de pobreza, aunque la atención odontológica sigue siendo un punto débil. Es más, el informe precisa que los servicios dentales son limitados, mientras que los ópticos casi ni existen. Las largas listas de espera son la principal barrera a la hora de acceder a la atención sanitaria. 

Por su parte, alerta de la escasez de profesionales médicos en las zonas remotas y rurales y de la preocupación que hay sobre la futura escasez en algunas especialidades, como la atención primaria. En este sentido, el perfil demográfico también supone un reto: en el 2022, el 43 % de los médicos tenían 55 años o más. 

Lucía Cancela
Lucía Cancela
Lucía Cancela

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.

Graduada en Periodismo y CAV. Me especialicé en nuevos formatos en el MPXA. Antes, pasé por Sociedad y después, por la delegación de A Coruña de La Voz de Galicia. Ahora, como redactora en La Voz de la Salud, es momento de contar y seguir aprendiendo sobre ciencia y salud.