Las razones que tratan de explicar las cifras de la depresión en Galicia: «No es solamente la presencia de tristeza»

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

Imagen de archivo de gente paseando por Ferrol.
Imagen de archivo de gente paseando por Ferrol. CESAR TOIMIL

Las gallegas lideran el ránking nacional de incidencia de este trastorno, según la última Encuesta Nacional de Salud de España

13 ene 2026 . Actualizado a las 13:48 h.

Según la última Encuesta Nacional de Salud de España (ESdE), con datos del 2023, el 14,6 % de la población nacional a partir de 15 años presenta un cuadro depresivo y un 8 %, uno severo. El estudio, que combina entrevistas personales con datos sanitarios objetivos, muestra tendencias preocupantes, ya que la prevalencia de esta sintomatología aumentó respecto al 2020 (en 5,5 puntos más en el cuadro depresivo severo y 3,7 puntos en los otros cuadros depresivos). Poniendo el foco en Galicia, el 12,9 % de los gallegos declararon padecer depresión en los últimos doce meses, tan solo por debajo de Asturias. Si bien a la hora de desagregar por sexos, llama la atención que las mujeres gallegas sí son las más afectadas del país: un 17,3 % dicen padecer este trastorno de la salud mental. Son los últimos datos oficiales disponibles de la realidad de esta patología que, como cada 13 de enero, se trata de visibilizar en el Día Mundial de la Depresión, buscando un nuevo aliento de cara a proponer mejores escenarios en el futuro inmediato de quienes la sufren. 

José Manuel Crespo, psiquiatra del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), considera que detrás de estas diferencias entre hombres y mujeres puede existir un infradiagnóstico en ellos. «Estos datos recogen declaraciones del propio individuo, por lo que puede haber varones que padezcan depresión y tengan reticencias a confesarlo. También que no estén diagnosticados, porque en algunos perfiles de pacientes no predomina tanto la afectación del estado de ánimo y destacan otros como irritabilidad u hostilidad», asegura. Así, el especialista confirma que en ellos puede darse más intervención familiar: «Hay síntomas que se pueden percibir de manera subjetiva, pero cuando se da un malestar no solo con uno mismo, sino con el entorno, es este último el que pide ayuda. Y eso quizás lo vemos más en hombres que en mujeres».

La población gallega también es, en consecuencia, la que segunda a nivel nacional que más acude a los profesionales de la salud mental (incluyendo psicólogos, psiquiatras y psicoterapeutas) y, de nuevo, las mujeres (un 13,4 % de las gallegas en contraposición al 8,3 % en ellos), lo hacen mucho más. Crespo confirma que por sus consultas «lo que más vemos es población envejecida, que también se corresponde con nuestras características sociodemográficas». De hecho, amplía que «ese grupo de población también coincide con el de mayor prevalencia en intentos de suicidio».

Este aumento de diagnósticos conforme aumenta la edad puede relacionarse con mayor presencia de otros factores de riesgo. «Estos varían a lo largo de la vida. Por ejemplo, en personas jóvenes, importan fenómenos como el bullying, uso de tóxicos o la presencia de abuso. En cambio, al hacerse mayores, aparecen cambios hormonales (en el caso de la mujer) o patologías crónicas y duelos que también se relacionan con la depresión», expresa Manuel Martín, presidente del patronato de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental.

«Desde el punto de vista de la evidencia, la prevención primaria, es decir, incidir sobre los factores de riesgo, es complicado. También porque la depresión tiene un carácter genético que, aunque no es el exclusivo que provoca la enfermedad, es bastante importante», explica Crespo. Sin embargo, sí afirma que la prevención secundaria puede derivar en un mejor pronóstico. «Conocer cómo detectar la enfermedad y cómo tratarla cuanto antes sí influye en el pronóstico, tanto en menor duración como en gravedad», amplía. Martín recalca que «un diagnóstico de depresión no es solamente la presencia de tristeza, tiene que haber otros como la pérdida de capacidad para disfrutar y un cierto enlentecimiento del funcionamiento mental y físico; además, tiene que haber una duración de como mínimo dos semanas y conllevar una repercusión funcional importante en la vida».

Consumo de antidepresivos

Galicia también es la comunidad autónoma que más tranquilizantes consume y la segunda en antidepresivos, por detrás de Asturias. «Cabe recordar que estos últimos no solo se prescriben para la depresión, también para otro tipo de enfermedades, pero sí tiene sentido que si somos la segunda comunidad en incidencia de esta patología, también lo seamos en consumo de este tipo de fármacos», indica Crespo.

«La realidad es que en España hay unas tasas de psiquiatras y psicólogos muy reducidas con respecto a otros países y, los antidepresivos, no solo se prescriben por estos profesionales ni únicamente para la depresión. A la hora de profundizar los datos, sobre esto quedan lagunas de conocimiento», confiesa Martín.

Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo
Cinthya Martínez Lorenzo

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.

De Noia, A Coruña (1997). Graduada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela, me especialicé en nuevas narrativas en el MPXA. Después de trabajar en la edición local de La Voz de Galicia en Santiago, me embarco en esta nueva aventura para escribir sobre nuestro bien más preciado: la salud.