Día Internacional de la Hepatitis C: «Este virus asesino no da la cara, tú no notas nada»

Laura Inés Miyara
Laura Miyara LA VOZ DE LA SALUD

ENFERMEDADES

La hepatitis C es una inflamación del hígado provocada por un virus.
La hepatitis C es una inflamación del hígado provocada por un virus. La Voz de la Salud | iStock

Los nuevos tratamientos antivirales han conseguido que esta enfermedad, que afecta a una de cada 100 personas, se cure por completo

01 oct 2022 . Actualizado a las 15:31 h.

La hepatitis C es una enfermedad causada por el virus VHC, que produce una inflamación en el hígado y lo deteriora. Propagada a través del contacto con la sangre de alguien que tiene el virus, se trata de una patología que puede permanecer, en una mayoría de casos, asintomática, pero que sin embargo causa estragos a nivel interno. La clave está en una detección oportuna del virus para iniciar un tratamiento: según la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), los actuales antivirales orales consiguen curar a la mayoría en poco tiempo y sin efectos secundarios relevantes. Por eso, en el Día Internacional de la Hepatitis C, te explicamos todo lo que debes tener en cuenta sobre esta enfermedad para prevenirla y diagnosticarla a tiempo.

La hepatitis C puede ser aguda, si es de corta duración, con síntomas que se prolongan por hasta seis meses mientras el cuerpo combate el virus hasta eliminarlo. Pero, en otros pacientes, la infección se vuelve crónica y, a falta de tratamiento, causa daños irreversibles y hasta tumores en el hígado. De hecho, cerca de un 70 % de los afectados alcanzan este estadio crónico, en el que el virus permanece presente en el organismo a largo plazo.

Se trata de una enfermedad que fue desconocida hasta el año 1990, cuando se descubrió la existencia del virus que la provoca. Antes de esto, la hepatitis C era clasificada como hepatitis no A y no B. Desde entonces, ha habido avances que convirtieron esta patología en algo curable. Hoy se cuenta con tratamientos antivirales que revierten la infección y con la ayuda de ellos, la Organización Mundial de la Salud tiene el objetivo de eliminar la hepatitis C como problema de salud pública para el 2030.

Cómo se contagia la hepatitis C

La enfermedad se propaga a través del contacto con la sangre de una persona infectada. En este sentido, las transfusiones sanguíneas eran un gran foco de contagio antes de que se descubriera el virus. «Antes de que se descubriera el virus, en 1990 cuando se desarrollaron las pruebas para poder diagnosticarlo sobre todo entre los donantes de sangre, la mayor parte de los contagios se debían a transfusiones de sangre o de productos obtenidos a través de la sangre», explica el doctor Juan Turnes, Jefe de Servicio de Aparato Digestivo en el Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra y portavoz de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH). Por esta razón, los cribados abarcan mayormente a personas de entre 40 y 70 años, que pueden haber estado expuestas antes de que se detectara el problema.

«La otra vía importante de transmisión era y sigue siendo en estos momentos el consumo de drogas no solo por vía intravenosa, sino también por vía intranasal, porque genera pequeñas heridas y al final es la vía sanguínea la que da lugar al contagio», precisa Turnes.