Empar Lurbe: «La obesidad infantil puede empezar a prevenirse llegando en las mejores condiciones al embarazo»

ENFERMEDADES

Empar Lurbe es experta en obesidad infantil
Empar Lurbe es experta en obesidad infantil La Voz de la Salud

Esta enfermedad tiene una prevalencia del 17 %, un porcentaje que no ha dejado de crecer desde 1990

10 jun 2022 . Actualizado a las 18:08 h.

«Podemos darle una entrada global, porque todo, así suelto, puede resultar difícil». Así empieza la conversación sobre obesidad infantil con Empar Lurbe, licenciada y doctora en medicina y cirugía entre otras muchas cosas. Su currículo apabulla. Especialista en Pediatría y Nefrología, en hipertensión por la Sociedad Europea de Hipertensión Arterial, jefa de servicio de pediatría del Hospital General de Valencia, profesora y jefa del grupo del CIBER (Centros de Investigación Biomédica en Red) de Obesidad son algunos de sus cargos. Tanto bagaje hace que tenga muy claro qué quiere y qué no quiere trasladar. «No hablemos de obesidad, prevenir la obesidad es lo que tenemos que hacer. Si hablamos de obesidad ya estamos llegando tarde», dice enérgica. Insiste en aprovechar cada conversación para centrar el tiro: «No perdamos la oportunidad de prevenir la obesidad infantil. Si prevenimos la obesidad infantil, estaremos previniendo lo que ocurre en las primeras etapas de la vida, pero también mirando a largo plazo». 

-La obesidad no deja de crecer desde que tenemos registros históricos, ¿sucede lo mismo con los niños?

-La obesidad infantil es una enfermedad que tiene una elevada prevalencia. ¿Qué quiere decir esto? Que es muy frecuente. No solo tiene una elevada prevalencia, sino que ha ido creciendo desde 1990 y lo ha hecho a nivel mundial. España no ha sido ajena. Los datos del estudio Aladino, llevado a cabo en niños de todo el país de entre 6 y 9 años, la prevalencia de obesidad es de un 17 %. 

-¿A qué se debe esa prevalencia tan elevada?

-Hay dos pilares que son fundamentales, referentes a estilos de vida, tanto en la parte de alimentación como de actividad física. ¿Qué nos ha llevado a esta situación? Lo más frecuente es que la obesidad se deba a una causa exógena, a un aumento por encima de lo necesario de las calorías que se ingieren. Si la ingesta de calorías es superior a las que quemamos está claro que el resultado final va a ser un balance positivo  va a conllevar un aumento de la ganancia ponderal.

-Tradicionalmente se ha equiparado el tener más peso a estar más sano.

-Yo creo que eso es ya una historia pasada. Antes había una serie de connotaciones, pero creo que esto ya tiene poco sentido. 

-¿Qué consecuencias tiene la obesidad infantil?

-Es una enfermedad en la que podemos encontrar consecuencias que antes pensábamos que estaban limitadas a los adultos. Por ejemplo, la hipertensión arterial. Hoy en día, la primera causa de hipertensión arterial en niños y adolescentes es debido a la presencia de obesidad. Por otra parte, hay más riesgo de resistencia a la insulina, de diabetes tipo 2, las consecuencias psicosociales en estos niños son comunes, problemas respiratorios, de la piel e incluso son niños con mayor tendencia a tener fracturas en los huesos. ¿Por qué? Porque tienen menos equilibrio y se caen con más frecuencia. No solo es que se fracturen los huesos, además, esa fractura, tarda mucho más en consolidarse. Es decir, hay una serie de consecuencias que pueden disminuir de manera notable la calidad de vida de los niños.