Ángeles de la guarda enviados por Jesús al ritmo de «La Macarena»: así funciona la aplicación que te ayuda a recibir RCP

Lois Balado Tomé
Lois Balado LA VOZ DE LA SALUD

EL BOTIQUÍN

Una de las clases de RCP impartidas en el concello de A Estrada desde la iniciativa Cardi@ngels.
Una de las clases de RCP impartidas en el concello de A Estrada desde la iniciativa Cardi@ngels.

Jesús Velasco, informático de profesión, ha desarrollado una aplicación en la que conecta a los vecinos y los forma en RCP para actuar antes de que lleguen los servicios de emergencias

23 ago 2026 . Actualizado a las 13:00 h.

Hay cosas que se crean, aún deseando no utilizarlas jamás. Está pasando con los antibióticos. Si la industria no se anima a desarrollar nuevos medicamentos de esta familia pese a que las cepas de bacterias resistentes son ya un problema grave, es porque la intención es no tener que usarlos —y, por tanto, que se vendan poco; mal negocio—. Con la aplicación móvil que han desarrollado Jesús Velasco y su equipo pasa tres cuartos de lo mismo. Lo ideal es no tener que usarla nunca, pero la realidad es que todos somos potenciales víctimas de un paro cardíaco y, por tanto, candidatos a ser usuarios de la app Cardi@ngel. También es una certeza que, en ocasiones, ya sea porque estar solos o porque quien está alrededor no sabe reaccionar, el desenlace de un evento de este tipo puede ser fatal. Son algunas realidades, pero hay más. Como que existe un reto asistencial en las zonas más despobladas de Galicia —y también del resto de España—; o que, pese a la mejora de hábitos y a los mayores controles médicos, la población envejece y las cardiopatías aparecen; o que la soledad no deseada hace honor a su nombre, y estar solo en caso de un evento cardiovascular grave puede tener consecuencias catastróficas. 

Pero no fue este análisis macro lo que llevó a Jesús, que no es epidemiólogo ni experto en salud pública, sino informático, a desarrollar una aplicación que busca conectar a los vecinos para que puedan actuar, como ángeles de la guarda, siempre a la espera de que llegue la ambulancia. «Esto no viene a sustituir a nada de lo que ya existe», recalca por las dudas. El objetivo es tender puentes entre la comunidad, tras formarla en reanimación cardiopulmonar, para que no se pierdan vidas que podrían haberse salvado. Porque si Jesús llegó hasta esta conclusión fue por lo que le tocó vivir. «Como pasa en muchas ocasiones, si algo empieza es porque te toca de cerca. Se me murió un muy amigo, de esos que se cuentan con los dedos de una mano. Murió pensando que tenía un ataque de ansiedad y tomándose un ansiolítico. Cuando le contamos el proyecto a Juanatey, ya nos dijo que estaba infartando desde hacía una semana», cuenta. Juanatey es, claro, José Ramón González Juanatey, uno de los mayores expertos de cardiología en España y recientemente jubilado de su actividad clínica en el hospital de Santiago, porque el equipo que ha desarrollado Cardio@ngel se ha ocupado de asesorarse bien.

«Algo de lo que me he enterado es de que es muy habitual que la gente, sobre todo los más allegados, se bloqueen en circunstancias así. Sufres una parada cardíaca y quien te acaba ayudando es un tercero que pasaba por allí. Le pasó a la mujer de mi amigo, colapsó y no pudo ni tan siquiera hacer una llamada, mucho menos practicarle ninguna maniobra de reanimación. Acabó saliendo por el balcón para pedir socorro. Acudió un vecino, pero cuando llegó la ambulancia, ya estaba muerto», relata Velasco, que aprovechó una carrera dedicada al desarrollo de sistemas informáticos para tratar de acabar con muertes que él califica como «absurdas». 

Así funciona la aplicación Cardi@ngel

Disponible de manera gratuita en la App Store (iOS) y Play Store (Android), al descargar Cardi@ngel tendrás que aportar una serie de datos que permitan a la aplicación localizarte e identificarte en caso de que necesites ayuda de un usuario —como una foto personal que ayudará a tu identificación rápida—. El público de la app se dividirá en cardios (pacientes) y ángeles (voluntarios). Quien sufra o presencie un evento cardiovascular, deberá activar una alerta, que notificará a todos aquellos voluntarios formados que estén en los alrededores a través de geolocalización. Del mismo modo y de manera automática, la aplicación se pondrá en contacto con los servicios de emergencia.

El panorama

«El 85 % de las paradas cardíacas ocurren fuera de los hospitales». «Cada minuto que pasa sin actuar tras una parada se pierde un 10% de posibilidades de salvar la vida». Jesús Velasco enumera estadísticas, esforzándose en resaltar lo importante que es perder el miedo a practicar una reanimación. «Este proyecto será algo si somos unos pesados. No queremos que sea una iniciativa bonita, una foto y se acabe ahí. Tenemos que estar ahí detrás, animando a la gente para que, quien descubra la aplicación a posteriori y no fuera la primera formación, que pueda ir a la segunda. Que haya una tercera y una cuarta. Que funcione porque estemos haciendo competente y empoderando a la población. Que se quiten el miedo y que sepan que un chaval de 16 años va a salvar a su padre».

Son ya cinco concellos gallegos los que se han adscrito a la red de voluntarios de Cardi@ngel: A Estrada, Brión, Muros, Negreira y Ribeira. Óscar Rancaño es el concejal de Sanidad y Turismo del municipio pontevedrés y también médico de familia, ejerciendo en el centro de salud de A Estrada y en el de Codeseda, centro periférico ubicado una zona más rural, pero también perteneciente al ayuntamiento. «La idea me enganchó desde el minuto uno. Como profesional de la salud, desde nuestro departamento y la corporación, siempre he estado de acuerdo en desarrollar todo aquello que fuese positivo para la población local», recuerda. 

 Lo cierto es que las características de A Estrada ponían en bandeja la ocasión de crear una red de voluntarios. Con 280 kilómetros cuadrados de extensión y unos 20.000 habitantes, se trata del noveno concello más grande de entre los 313 de toda Galicia. «Aquí hay cuatrocientas y pico aldeas, cincuenta y una parroquias, económicamente es inviable para un ayuntamiento como el nuestro cardioproteger a todo el territorio. Optamos por la solución de formar a la gente, que puedan aportar su ayuda haciendo una reanimación cardiopulmonar efectiva mientras no llegan los demás recursos».

Cuando a Óscar se le pregunta si se ha encontrado casos de muertes durante su carrera que podrían haberse evitado en caso de haber intervenido a tiempo, es contundente: «Sí, lo digo con rotundidad». «A todos nos impresiona el tener que echar mano a una persona que cae desplomada en la calle, porque no sabes qué hacer. Buscas ayuda, pero no te atreves a hacer nada porque probablemente te plantees que le puedes hacer más mal que bien. Y eso no es así. Llevo más de treinta y tantos años trabajando como médico en la zona. He visto que, en caso de disponer de una red de personas, de ángeles en este caso, que estuviesen formadas mínimamente para dar los primeros auxilios mientras no llegan los servicios sanitarios, se hubieran conseguido mejores resultados. Los cinco primeros minutos son fundamentales», recalca.

La formación

La respuestas de la población en concellos como A Estrada al llamamiento para la formación en RCP, ha sido espectacular, según aseguran los implicados. Y menos mal, porque sin ellos —sin ángeles— esto no sería más que una idea interesante y una foto bonita. José Sieiro es técnico de emergencias e instructor del Plan Nacional de Reanimación. Él se ocupa de parte de las formaciones que se imparten, impulsadas por el ecosistema de Cardi@ngel. 

«No nos limitamos a colgar vídeos. Vamos a los sitios. Desmitificamos las creencias sociales sobre el masaje cardiopulmonar, que todavía hay muchas, y enseñamos a que el rescatador se coloque delante de la víctima en una posición correcta, a que entienda las instrucciones que se le van a dar cuando reciba la notificación. Se ha querido insistir muchísimo en el papel de la alerta, en poder localizar a la víctima cuanto antes», explica.

Retos tecnológicos

Los ideólogos de esta aplicación, que pretende expandirse por más territorios, se han encontrado varios retos para lograr que sea efectiva. El primero, cumplir con las políticas de privacidad. Al emplear la geolocalización para poder cumplir su cometido, han tenido que poner especial cuidado en no vulnerar la intimidad de ningún usuario. Pero no es el único. Cualquier usuario de un teléfono inteligente sabe que, transcurrido un tiempo, una aplicación que no se usa habitualmente desaparece. Como se dijo al principio, lo ideal sería tener descargada Cardi@ngel pero no usarla nunca, ¿pero cómo se consigue que un, dos o tres años después de la instalación se mantenga operativa y no haya que esperar, en plena parada, a que la aplicación se descargue de la nube? 

«Hemos aprendido que tenemos que hacer algo para que la uses de vez en cuando. Tenemos funcionalidades en preparación muy interesantes que están a punto de salir. Por ejemplo, que puedas testear para ver qué pasa si le dieras el botón. En ese entorno donde te encuentras, ¿qué pasaría si te dieran un ataque de corazón? El sistema te contestará, diciéndote si estás bien protegido, medianamente protegido o no estás protegido», comenta Jesús Velasco como parte del plan de mejora del programa. 

Lois Balado Tomé
Lois Balado Tomé
Lois Balado Tomé

A Coruña (1988). Redactor multimedia que lleva más de una década haciendo periodismo. Un viaje que empezó en televisión, continuó en la redacción de un periódico y que ahora navega en las aguas abiertas de Internet. Creo en las nuevas narrativas, en que cambian las formas de informarse pero que la necesidad por saber sigue ahí. Conté historias políticas, conté historias deportivas y ahora cuento historias de salud.

A Coruña (1988). Redactor multimedia que lleva más de una década haciendo periodismo. Un viaje que empezó en televisión, continuó en la redacción de un periódico y que ahora navega en las aguas abiertas de Internet. Creo en las nuevas narrativas, en que cambian las formas de informarse pero que la necesidad por saber sigue ahí. Conté historias políticas, conté historias deportivas y ahora cuento historias de salud.