Así trabajan los forenses en la identificación de víctimas: «En nuestro DNI no están registradas las huellas de todos los dedos; no siempre es fácil»
EL BOTIQUÍN
Los patrones dactilares son el método más directo, ya que se cotejan con registros del Documento Nacional de Identidad
23 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Una catástrofe supera las capacidades normales de trabajo. Así lo confirma Alberto Fernández Liste, presidente de la Sociedad Española de Patología Forense (Sepaf), que menciona el refuerzo que ha tenido que llevar a cabo el Instituto de Medicina Legal (IML) de Córdoba para dar una pronta respuesta a todas esas familias que todavía se encuentran en vilo. «Existe un Real Decreto que especifica o noso traballo e coordinación coa policía e a Guardia Civil, dependendo do territorio».
En el procedimiento se dan varias fases. En los sucesos de víctimas múltiples, se produce la llamada al juzgado de guardia y la comisión judicial se desplaza al lugar para proceder a los levantamientos de los cadáveres. «Seguidamente temos que facer o estudo de como apareceu o cadáver no lugar», explica Fernández. En este punto, el médico forense menciona una de las circunstancias críticas que se dan en este tipo de siniestros: «Ás veces, os veciños ou voluntarios, con boa intención, tenden a sacar os corpos, neste caso, do tren, para un sitio máis seguro. Pero é un erro, porque o ideal é que, si se sabe que a persoa está falecida, non se lle toca». El entorno inmediato aporta información relevante sobre cómo fue el fallecimiento. «Que tipo de golpe levou ou como acabou o corpo nese sitio tamén é información útil para a investigación».
Así, según fuentes del Instituto de Medicina Legal de Galicia (Imelga), se forman los equipos de identificación necesarios en función del número de cadáveres y de las características específicas del suceso, y se distribuye el trabajo. Cada equipo tiene un médico forense, un miembro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o de las policías autonómicas, y personal auxiliar.
«Si hay numerosas víctimas, suelen participar médicos forenses de más circunscripciones, ya que resulta imposible para los que estén de guardia», añade José Ignacio Muñoz Barús, catedrático de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Santiago de Compostela (USC). «O noso laboratorio de referencia é o Instituto Nacional de Toxicoloxía, que está en Madrid. A policía ten un propio, de ADN, porque fan moitas cousas nas que nós non participamos, como roubos ou toma de mostras. Pero en grandes catástrofes como esta, o seu laboratorio tamén pode participar», amplía Fernández.
De huellas a perfiles de ADN
Al tratarse de un accidente en un medio de transporte, existe un registro de pasajeros que ayuda a cotejar mejor las víctimas. «Ademais de se esa persoa leva a documentación consigo, comprobamos se a pegada dactilar que ten a policía rexistrada no momento no que fixo o DNI coincide coa da persoa. Aí si que estaría identificada», indica Fernández. Las huellas dactilares son el método más rápido y directo porque permiten una comparación casi instantánea.
Desgraciadamente, este supuesto no siempre es posible. «En nuestra documentación no están registradas las huellas de todos los dedos y, dependiendo de las circunstancias en las que se encuentre el cuerpo, no siempre es fácil», amplía Muñoz. Asimismo, otro método de identificación pueden ser características físicas. «Intervencións cirúrxicas e anatómicas, ou os dentes, poden ser esclarecedoras», indica el presidente da Sepaf. La última opción es el perfil de ADN, que requiere de la colaboración de familiares. «A elección dunha ou outra depende das circunstancias do accidente, porque se por exemplo existe un incendio, é fácil que as pegadas se deterioren», ejemplifica Fernández.
Cuando se requiere la prueba de ADN, el proceso se alarga un poco más. «Cuando hay muchas víctimas y no sabemos indubitadamente cuáles son sus familiares o quiénes faltan, evidentemente lleva tiempo. Sobre todo, si ya nos encontramos con restos de cuerpos», confiesa el catedrático de Medicina Legal de la USC.
El reconocimiento de un cadáver por parte de un ser querido «non soe facerse», en palabras de Fernández. «Non se lle da especial valor de identificación porque hai moitos estudios que xa demostraron que non é fiable, porque o contexto de alta intensidade, con moitos sentimentos a flor de pel, fai que a xente non sexa obxectiva á hora de determinar si é ou non o seu familiar», asegura. «Fálase moito dese estrés psicolóxico das persoas que perden un familiar ou varios, e é unha traxedia con maiúsculas, pero fálase pouco da saúde mental dos profesionais que participan neste tipo de accidentes. E habería que botarlle man en algún momento», concluye.