Corrección de «The Lancet» a Trump: no se halla relación entre el paracetamol durante el embarazo y el autismo

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El paracetamol se considera seguro para su uso en el embarazo, siempre que haya indicación médica y durante el menor tiempo posible.
El paracetamol se considera seguro para su uso en el embarazo, siempre que haya indicación médica y durante el menor tiempo posible. iStock

Un nuevo metaanálisis despeja dudas sobre el consumo de este analgésico durante la gestación: «La evidencia actual no indica un aumento clínicamente importante en el riesgo, lo que respalda las recomendaciones existentes sobre su seguridad»

17 ene 2026 . Actualizado a las 15:49 h.

Fue en septiembre del 2025 cuando Donald Trump hizo por primera vez el anuncio que hizo llevarse las manos a la cabeza a los expertos de todas las sociedades científicas y médicas. El presidente de Estados Unidos dio un discurso en el que vinculaba el trastorno del espectro autista (TEA) con el consumo de paracetamol por parte de la madre durante el embarazo. En esa ocasión, el mandatario repitió más de diez veces la frase «No lo consuman ni se lo den a los niños». La respuesta de la comunidad científica internacional no se hizo esperar, con numerosas reacciones que desmintieron las palabras de Trump. Ahora, una nueva investigación publicada en The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women's Health viene a reafirmar que la advertencia del líder estadounidense ha de ser desestimada. El metaanálisis confirma que no hay relación entre el uso de paracetamol durante el embarazo y un aumento del riesgo de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o discapacidad intelectual entre los niños y niñas.

El estudio

La investigación, que confirma la seguridad del paracetamol para su consumo durante la gestación, analiza de manera pormenorizada numerosos estudios que han explorado el posible vínculo entre el trastorno y este fármaco analgésico y antipirético de uso frecuente. De todos ellos, incluyeron 43 en la revisión sistemática y 17 en el metaanálisis. «Se trata de una revisión sistemática oportuna y bien realizada, que reúne y analiza todos los estudios relevantes previos diseñados para determinar si el uso de paracetamol durante el embarazo aumenta el riesgo de trastorno del espectro autista, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y discapacidad intelectual», señala Ian Douglas, profesor de Farmacoepidemiología en la London School of Hygiene & Tropical Medicine del Reino Unido, en declaraciones a Science Media Centre (SMC).

Se trata de un estudio realizado con la cooperación entre científicos de diferentes países: Reino Unido, Suecia, Noruega e Italia. «Los investigadores han sido minuciosos al discutir las limitaciones de la investigación y justificadamente sólidos en su defensa del papel del paracetamol como opción de tratamiento cuando es necesario para mujeres embarazadas con dolor o fiebre», afirma Douglas. Los expertos excluyeron los estudios de menor calidad, que no tienen en cuenta diferencias importantes entre las madres que tomaron o no paracetamol durante el embarazo. «Estos estudios suelen observar un daño aparente asociado al paracetamol, pero que casi con toda seguridad se debe a diferencias importantes entre las mujeres incluidas, en lugar de estar causado por el paracetamol. Al excluir estos estudios, los autores han reducido el ‘ruido' poco útil que tienden a generar», señala Douglas.

El metaanálisis se ha llevado a cabo de manera rigurosa, centrándose únicamente en investigaciones con bajo riesgo de sesgo, que compararan entre hermanos cuyas madres habían tenido embarazos con y sin exposición al paracetamol y que realizaran un seguimiento de al menos cinco años. Todas estas características hacen de esos estudios los más adecuados para una revisión de estas características, ya que se evita de manera automática la inclusión de estudios de menor calidad. El profesor Douglas observa que «de forma tranquilizadora, los estudios restantes no sugieren que el uso de paracetamol en el embarazo esté asociado con un mayor riesgo de ninguna de las condiciones del neurodesarrollo consideradas».

Así, esta investigación tiene en cuenta los antecedentes familiares, lo que incrementa la fiabilidad de los resultados. «Esto confirmó que no existe relación entre tomar paracetamol durante el embarazo y una mayor probabilidad de autismo, TDAH o discapacidad intelectual en la descendencia», observa Grainne McAlonan, catedrática de Neurociencia Traslacional del King's College London (Reino Unido).

En cuanto al uso de este analgésico por parte de las madres, Steven Kapp, profesor titular de Psicología en la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), explica, también en declaraciones a SMC que «los padres de niños con discapacidad pueden ser más propensos a tomar paracetamol debido a dolores relacionados con el estrés de la crianza o con sus propias afecciones crónicas, que es más probable que tengan los padres neurodivergentes».

Las conclusiones de los investigadores son contundentes. «La evidencia actual no indica un aumento clínicamente importante en la probabilidad de trastorno del espectro autista, TDAH o discapacidad intelectual en hijos de personas embarazadas que usan paracetamol según las indicaciones, lo que respalda las recomendaciones existentes sobre su seguridad», detalla el texto publicado en The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women's Health. «Las mujeres embarazadas no necesitan el estrés de cuestionarse si el medicamento más comúnmente utilizado para un dolor de cabeza podría tener efectos de gran alcance en la salud de su hijo», asegura McAlonan.

Qué es el paracetamol

El paracetamol es un analgésico utilizado de manera habitual para tratar sintomatología febril y dolores leves a moderados. Bloquea la síntesis de algunos mediadores de la respuesta al dolor a nivel central y de esta forma, bloquea la percepción del dolor. A nivel periférico, actúa donde está el foco, evitando que se transmita la sensación dolorosa. Frente a la fiebre, actúa en el hipotálamo, que es una zona del cerebro que se encarga de coordinar la termorregulación, o sea, la temperatura de nuestro cuerpo. Inhibe la síntesis de prostaglandina y así permite rebajar la fiebre cuando está alta.

Aunque la Agencia Europea del Medicamento lo considera seguro para el uso durante la gestación, los expertos recomiendan acudir al médico ante síntomas de dolor o fiebre. Es preferible que lo haya prescrito un médico y que se utilice la menor dosis efectiva durante el menor tiempo posible y con la frecuencia más baja. Con todo, insisten en que ni la Agencia Europea del Medicamento ni la FDA, la autoridad regulatoria estadounidense, han establecido alertas en cuanto al uso del fármaco.

Otros estudios

A día de hoy, no existe evidencia de que un uso racional del paracetamol en el embarazo sea causa directa de autismo o de algún otro problema del desarrollo neurológico del feto. El autismo es considerado actualmente como una patología multifactorial, en la que influyen diferentes causas. Los estudios que han hallado posibles vínculos con el consumo del analgésico durante la gestación han sido realizados con metodologías cuestionadas desde el ámbito científico, ya que no se han tenido en cuenta diferentes factores que podrían alterar los resultados.

Asimismo, una investigación publicada en el 2024 en la revista JAMA analizó datos de más de dos millones de niños nacidos en Suecia entre 1995 y 2019, de los cuales aproximadamente 185.000 nacieron de madres que habían tomado este fármaco durante el embarazo. El estudio comparó las tasas de autismo entre estos niños con las de sus hermanos y con las de niños no expuestos, y descubrió que el uso de paracetamol durante el embarazo no se asocia con un mayor riesgo de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) u otros trastornos del desarrollo neurológico.

Un metaanálisis publicado en agosto en la revista BMC Environmental Health analizó 46 estudios sobre el uso de paracetamol durante el embarazo y los trastornos del neurodesarrollo infantil. Seis de los estudios analizaron específicamente el vínculo con el autismo. El análisis concluyó que existía evidencia de una asociación entre el consumo de paracetamol durante el embarazo y el desarrollo de autismo en el niño. Sin embargo, esto podría indicar la presencia de una patología subyacente durante la gestación que pudiera llevar a las pacientes a tomar dosis más altas de paracetamol y que estuviera vinculada con el desarrollo del autismo, como podría ser una infección.