Educar igual que en tiempos del bisabuelo

Ana T. Jack

LA VOZ DE LA ESCUELA

La escuela del siglo XXI debe potenciar también los talentos deportivos, musicales o artísticos
La escuela del siglo XXI debe potenciar también los talentos deportivos, musicales o artísticos MONICA IRAGO

El sistema de enseñanza español apenas ha evolucionado desde el siglo pasado

11 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Un sistema educativo en el que el nivel socioeconómico de las familias sigue determinando en gran medida el éxito o el fracaso escolar, con un porcentaje de repetidores de los más altos del mundo y en el que uno de cada cinco alumnos abandona el instituto por la puerta de atrás sin tan siquiera haber conseguido el título de la educación secundaria obligatoria es un sistema obsoleto que no da respuesta a la realidad de la sociedad del siglo XXI. Por no hablar de los estudiantes con necesidades educativas especiales, que siguen encontrando barreras y se ven sin recursos para hacer realidad su inclusión. O de cómo la formación profesional, a pesar del aumento paulatino de alumnos, sigue viéndose con recelo frente a la masificada vía universitaria.

De las consecuencias nefastas de un sistema educativo que no responde a la realidad de la sociedad en la que les ha tocado vivir a nuestros hijos ya lleva años advirtiendo Ken Robinson, autor de El elemento: descubrir tu pasión lo cambia todo. En concreto, cita estas tres:

1 Las escuelas matan la creatividad: nuestros sistemas educativos valoran mucho conocer la respuesta a una pregunta. Se forman alumnos cortados por el mismo patrón que saben dar las respuestas correctas. «Todos los niños empiezan el colegio con una imaginación brillante y buena disposición a correr el riesgo de expresar lo que piensan. Pero el sistema educativo se encarga de aniquilar cualquier chispa de pensamiento creativo».