¡No quiero repetir!

Ana T. Jack

LA VOZ DE LA ESCUELA

El verano puede significar una última oportunidad para salvar el curso
El verano puede significar una última oportunidad para salvar el curso Fabio Principe

Ventajas e inconvenientes de permanecer un año más en el mismo curso

26 feb 2020 . Actualizado a las 18:06 h.

Una vez en primaria y como máximo dos en la ESO. Estas son las veces que un alumno puede repetir curso antes de acabar la enseñanza obligatoria por la vía ordinaria, siempre y cuando no haya cumplido los 18 años. A partir de ahí existe la opción de acceder a la educación de adultos u otras alternativas de formación, donde la edad no es un obstáculo y la metodología es algo distinta. En estos últimos días de clase hay muchos estudiantes a los que la idea ya les ronda la cabeza: sospechan que el curso está perdido y que por tanto estarán obligados a permanecer un año más en el mismo nivel.

En apenas unos días, los alumnos de primaria recibirán las notas finales. Los que están en la cuerda floja descubrirán (también sus familias) si sus peores temores se confirman, ya que no tienen la convocatoria de septiembre. En todo caso, si un alumno de primaria debe permanecer en el mismo curso un año más porque el equipo docente considera que esa es la medida más beneficiosa para su progreso, sus padres deben asegurarse de apoyarlo y animarlo. Es probable que entre las posibles causas existan dificultades de aprendizaje u otras variables de difícil control (enfermedades, problemas familiares, psicológicos o emocionales) que urge detectar para intervenir sobre ellas.

En la ESO sí queda la posibilidad de salvar los muebles en septiembre. Aun así, el porcentaje de repetidores suele ser elevado: según datos del Ministerio de Educación, el 36 % del alumnado de 15 años ha repetido algún curso. Y eso que tanto la OCDE como la UE desaconsejan la medida de la repetición por cara e ineficaz. La cuestión es: ¿de qué sirve atrasar de curso a los que van más retrasados? Comencemos por revisar sus desventajas: