En pie de igualdad

La narración bíblica tiene una base fuertemente patriarcal


Afortunadamente, cuando a nuestro ilustrado Carlos III se le ocurrió quemar, por obscenas, las dos tablas de Durero que centran esta página, alguien le convenció de que no lo hiciera, argumentando que podían servir para la enseñanza de jóvenes artistas. Esas obras permanecieron bajo acceso restringido hasta que el Museo del Prado las exhibió en 1838. Desde entonces, además de servir de enseñanza sobre los cánones de belleza renacentistas, que tanto preocupaban a su autor, ofrecen a todos un testimonio de igualdad formal entre la mujer y el hombre. Adán Durero y Eva Durero son nórdicos y se parecen mucho.

Como puede observarse, ambos tenían ombligo, lo que no era cuestión baladí en la época. Por entonces había gente que, basándose en la interpretación literal de la Biblia, argumentaba que nuestros primeros padres no deberían tenerlo, pues no conocían parto ni placenta alguna. Quizás Durero pensó, como tantos otros, que no podía faltarles nada, y así los pintó en 1507. Unos cuatro años más tarde, en el techo de la Capilla Sixtina, Miguel Ángel imaginó la creación divina de un Adán también perfectamente umbilicado. Comme il faut.

El ombligo nos une a todos los seres humanos, como sugiere Joyce en el primer capítulo de su Ulises: «Los cordones de todos se eslabonan hacia atrás, cable de trenzados hilos de toda carne». Si nos miramos el ombligo, unas y otros, podemos llegar por esa vía hasta Eva, o quizás mejor hasta Lucy, que lo tendría escondido entre el pelo. Enlazando todos los cordones umbilicales desde cualquiera de nosotros hacia atrás, madre tras madre, hasta esa Australopithecus afarensis que vivió en África hace tres o cuatro millones de años, formaríamos una cadena de solo cien kilómetros. Un pequeño racimo que reúne a toda la humanidad. Es lo que hay.

Los mitos lo explican todo, ya se sabe, y nuestros mitos, sobre todo los bíblicos, son hijos de una cultura con base fuertemente patriarcal. Con ese guion pintó Durero a los dos miembros de la primera pareja, igualmente felices antes de pecar. Pero ya sabemos cómo sigue el cuento: fueron desahuciados y se les inventó el trabajo, y se explicitaron roles y jerarquías de modo que ellas salían perdiendo. Al margen de los mitos, en la realidad también comenzaron los estereotipos, los prejuicios y las diferencias, y luego siguió toda la historia de las desigualdades y el injusto reparto de tantas cosas. Hasta hoy. A la hora de revisar esta cuestión habrá que hacerlo desde el principio.

Los seres humanos somos iguales, equivalentes, semejantes, pero no idénticos. Cada uno de nosotros es algo único e irrepetible que tiene su propia identidad, genética y cultural, y por ello la humanidad es diversa. Ser iguales no significa que no haya diferencias, pero nuestra organización social ha de permitir que cada persona, con sus propias circunstancias (mujeres y hombres, ancianos y niños, personas con discapacidades diversas…), tenga iguales posibilidades de sentirse bien y de enriquecer a la comunidad con sus valores. En nuestra sociedad todos tenemos los mismos derechos y deberes, pero hemos de tener igualdad de oportunidades, de derecho y de hecho.

Ipse dixit 

A todos iguala la ceniza. Nacimos desiguales pero morimos iguales

Lucio Anneo Séneca (4 antes de Cristo-65)

La igualdad tal vez será un derecho, pero no hay poder humano que alcance jamás a convertirla en hecho

Honoré de Balzac (1799-1859)

Cada hombre es diverso, distinto de los demás, inefable, único, absolutamente personal. La igualdad humana es una ilusión intelectualista engendrada por un anhelo sentimental

Giovanni Papini (1881-1956)

La filosofía vislumbra la igualdad del hombre, pero, al mismo tiempo, se somete a la negación de hecho de esa igualdad

Herbert Marcuse (1878-1979)

Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros

George Orwell (1903-1950)

Es falso que la igualdad sea una ley de la naturaleza. La naturaleza no ha hecho nada igual. Su ley soberana es la subordinación y la dependencia

Luc de Clapiers (1715-1747)

La enfermedad inicia generalmente esa igualdad que es la muerte completa

Samuel Johnson (1709-1784)

actividades 

1 Compara las imágenes que Durero nos propone para Adán y Eva, y haz una lista de todas las semejanzas y otra de todas las cosas en que se diferencian.

2 Entre las muchas versiones que podemos encontrar en el arte sobre el mito de Adán y Eva, ¿cuál expresa a tu juicio mejor la idea de igualdad? Aquí puedes encontrar unas cuantas imágenes: https://www.pinturayartistas.com/adan-y-eva/

3 Indica los campos de interés social y cultural en que destacaron las siguientes mujeres: Isabel Zendal, María Casares, Juana de Vega, Manuela Barreiro, Concepción Arenal, Ángeles Alvariño, Rosalía de Castro, María Pita, Emilia Pardo Bazán, Teresa Herrera, Antonia Ferrín Moreiras, Sofía Casanova, Maruja Mallo, Rosalía Mera, Milagros Rey Hombre, Celia Rivas Casais, Ángela Ruiz Robles, María Josefa Wonenburger.

4 Los matemáticos diferencian entre igualdades y ecuaciones. Aunque en ambas intervenga el signo igual, en las ecuaciones algebraicas solo se cumple la igualdad para determinados valores de las incógnitas. Calcula para qué valores de x es verdadera esta ecuación: 2x= 2+2

5 Cuando una igualdad se cumple siempre, decimos que tiene lugar una identidad, es decir que se trata del mismo objeto, pero expresado de modo distinto. Escribe tres ejemplos de identidades matemáticas.

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