El regreso a la filosofía

Necesitamos la filosofía para hacernos resistentes a dogmatismos, nacionalismos, populismos y totalitarismos

«La escuela de Atenas» (1510-1511). Pintura de Rafael Sanzio, en el Palacio Apostólico del Vaticano
«La escuela de Atenas» (1510-1511). Pintura de Rafael Sanzio, en el Palacio Apostólico del Vaticano

Parece que van a devolver a las aulas la filosofía que, pocos años atrás y de modo frívolo, otros quisieron hurtar a las nuevas generaciones. Fue aquella una triste decisión, cuando también suprimieron unas imprescindibles Ciencias para el Mundo Contemporáneo, que pretendían ayudar a los adolescentes a manejar las herramientas básicas para comprender el complicado mundo cambiante en el que viven y han de vivir todos, sean de ciencias o de letras. Quizás pensaron que esas cosas no eran productivas. No se dieron cuenta de que simplemente eran cultura. En la filosofía radica el ejercicio de la racionalidad, como en la ciencia se basa la referencia a la realidad.

Ambos aspectos del pensamiento son claves para desarrollar el espíritu crítico, para facilitar una reflexión válida sobre el mundo y el pensamiento actual. En particular, la filosofía es necesaria para comprender nuestras acciones y construir una sociedad abierta, reflexiva y plural, que sea resistente a dogmatismos, nacionalismos, populismos y totalitarismos. La filosofía, que nos ayuda a argumentar y a debatir, es por ello uno de los pilares de la convivencia democrática.

Al principio había una sola filosofía, de aquellos que, literalmente, amaban el saber y pensaban buscando el conocimiento. A esa afición le fuimos poniendo luego apellidos para tener, por ejemplo, una filosofía moral, o ética, que se ocupaba de la bondad y maldad de las conductas humanas, o una filosofía natural, que abarcaba todo lo concerniente al conocimiento de la naturaleza y sus fenómenos; ese es el significado que tiene la palabra en el título de la obra cumbre de Newton: Principios matemáticos de la filosofía natural. Además, con el paso de los siglos, se fue haciendo la historia del pensamiento, diversificando filosofías y perspectivas, reinventando a los clásicos, planteando dudas y contradicciones, pero recurriendo sin cesar a la razón y a un mundo que nació en la antigua Grecia.

De aquel mundo fascinante tenemos un completo relato en la obra de Diógenes Laercio, un historiador de la filosofía que en el siglo III escribió diez libros «sobre las vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres». Es allí, por ejemplo, donde se encuentra la famosa anécdota del bípedo implume, referida a una definición del hombre elaborada más de cinco siglos antes y que muchos profesores usan para ilustrar lo que es el pensamiento crítico. Parece que Platón había definido al ser humano como un «animal de dos pies sin plumas», lo que llegó a oídos de Diógenes de Sínope (el cínico), que tomó un gallo, lo desplumó y lo arrojó a la Academia diciendo: «Este es el hombre de Platón». Por supuesto, no tuvieron más remedio que añadir a la definición «con uñas planas». Poco a poco, con sentido crítico, se avanza hacia una definición.

Valga como remate a esta reivindicación de la filosofía un recuerdo personal a los griegos más antiguos, los presocráticos y los jonios. La idea materialista que surge de Tales de Mileto (nacido en el siglo VII antes de Cristo) no solamente se identifica como el inicio de la filosofía, sino también como el comienzo mismo de la ciencia. Ellos me enseñaron a pensar. Ahora escribo, luego existo.

Ipse dixit

La filosofía es en verdad una medicina del espíritu

Marco Tulio Cicerón (106-43 antes de Cristo)

Hay más cosas en los cielos y en la tierra, Horacio, que las que sueña tu filosofía

William Shakespeare (1564-1616)

El amor es la última filosofía de la tierra y del cielo

Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645)

Las hipótesis no tienen cabida en la filosofía experimental

Isaac Newton (1643-1727)

No se aprende filosofía, solo se aprende a filosofar

Inmanuel Kant (1724-1804)

La buena filosofía comienza con la duda y no acaba nunca con la obstinación

Ferdinand Galiani (1728-1787)

La verdadera filosofía es la independencia del espíritu humano

François-René de Chateaubriand (1768-1848)

 Actividades

1El silogismo es la piedra angular de la lógica aristotélica, herramienta básica para la deducción. Concluye el más famoso de todos los silogismos:

? Todos los hombres son mortales

? Sócrates es un hombre

? Luego:

2 Ordena cronológicamente los siguientes filósofos: Platón, Aristóteles, Kant, Nietzsche, Tales, Occam, Sócrates, Descartes, Heráclito, Sartre, Rousseau, Bacon, Avicena.

3 En los debates parlamentarios y en las declaraciones de algunos políticos podrás encontrar numerosos ejemplos de sofismas, es decir, razonamientos falsos que pueden tener apariencia de verdad. Normalmente se usan para confundir, tergiversar o manipular. Identifica algún sofisma que te llame la atención y razona en qué consiste la trampa del argumento.

4 El rostro de la única mujer que aparece en el fresco de Rafael Sanzio se ha identificado con Hipatia de Alejandría, una filósofa y matemática que vivió en el siglo V y que por tanto no podía figurar en la obra de Diógenes Laercio. Sin embargo, éste incluye a Hiparquía en el tomo dedicado a los cínicos. Averigua datos sobre esta mujer, pionera de filósofas, que vivió en el siglo IV antes de Cristo.

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