No es solo guardar, sino saber gastar

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Cada año, a finales de marzo, la Hora del Planeta nos invita a reflexionar sobre la importancia de no malgastar la energía
Cada año, a finales de marzo, la Hora del Planeta nos invita a reflexionar sobre la importancia de no malgastar la energía ÓSCAR CORRAL

Cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro

04 nov 2018 . Actualizado a las 10:18 h.

El Día Mundial del Ahorro se viene celebrando desde 1924, año en el que se fijó el 31 de octubre como fecha para destacar su importancia para la economía no solo personal, sino también mundial. Es fácil encontrar en el diccionario una definición sobre el ahorro, aunque resulta difícil cumplirla: «Reservar una parte de los ingresos ordinarios, como, por ejemplo: ahorrar para la vejez». Y, en un sentido más amplio: «Guardar dinero como previsión para necesidades futuras». Pero, a veces, la gente no se anima y se queda con las que parecen necesidades urgentes. Otra definición suele aparecer como más práctica y comprensible: «Evitar un gasto o consumo mayor». Esto es: no pasarse y contentarse casi siempre con un poco menos, sobre todo en cuestiones de marca, capricho o inversión que, a la larga, no rinde lo que se pretendía en un primer y urgente intento.

Cuentos de ahorro y educación. Suele ser el primer intento educativo en la escuela. Se muestran enseguida las fábulas sobre el dinero, el molinero, el hijo y el asno, la cigarra y la hormiga, el economista y el pescador. Incluso fabulaciones directas sobre temas concretos: el ahorro de agua, de la electricidad, del móvil, cuentos sobre ecología…

El ahorro, la educación financiera, el control del consumo, la inversión del dinero, la programación de gastos, la ayuda a necesitados, el rendimiento económico en pequeños trabajos y colaboraciones, sistemas para el logro de becas y ayudas alientan a los alumnos de cursos superiores a comenzar su futuro condicionado ya por el sistema económico.